miércoles, 6 de julio de 2011

#hemeroteca #libros #sadomasoquismo | Historia de 'Historia de O'

Imagen: El Mundo
Historia de 'Historia de O'
Un ensayo indaga en la escritura de la gran novela sadomasoquista del siglo XX
El Mundo, 2011-07-06
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/07/05/cultura/1309876212.html

¿'Historia de O'? Pregunten, pregunten a sus abuelas por 'Historia de O', ya verán.

Muy en resumen: 'Historia de O' es una novela publicada en 1954 y firmada con el seudónimo de Pauline Réage que tuvo un éxito colosal en su época y que narraba el descubrimiento del sadomasoquismo por parte de una chica de París. Una chica muy sentimental y muy enamorada de su amante (casado), que conste.

Hubo escándalo, hubo un amago de llevar a juicio a sus editores, hubo rumores de todo tipo sobre la identidad real de la autora ('Tiene que ser un hombre para escribir burradas así'), hubo un premio prestigioso, el Prix des Deux Magots, hubo ventas millonarias, hubo una película (pregunten, pregunten a sus padres), hubo un libro-entrevista con la misteriosa autora (en 1975) y, por fin, en 1994, hubo una confesión. Una anciana llamada Anne Desclos anunció, tres años antes de morir, que ella fue la autora de 'Historia de O' y que el relato, ejem, sí que tenía algo que ver con su vida.

Ahora, Carmela Ciuraru, una periodista estadounidense, ha reescrito la historia de 'Historia de O' en un capítulo de su libro 'Nom de plume: a (secret) history of pseudonyms' y la revista Guernica ha difundido su contenido. El texto, en realidad, es una síntesis de datos conocidos por los 'O-lólogos', pero, ¿cómo resistirse al hallazgo?.

Novela en clave
Cosas que merece la pena saber de 'Historia de O'. Primero: que la obra es una novela en clave en la que cada personaje tiene un remite en la vida real. El amante de O, por ejemplo, era Jean Paulhan, director de la Nouvelle Revue Française, miembro de la Academia Francesa y, en efecto, amante casado de la autora. O, en cambio, no es exactamente Anne Desclos, sino Odile, una amiga de la autora, más joven y guapa, enamorada de Albert Camus. Odile, de cuya inicial procede el nombre de O, estuvo encantada cuando se vio retratada entre grilletes. Lo de O, por cierto, no tiene nada que ver con la forma de la vagina ni con los grilletes que se usan en la novela.

Segundo: que 'Historia de O' es una obra bastante seria, escrita por una lectora formidable. Ciuraru aprecia que, a pesar de que el tema se presta mucho a la tontería, 'Historia...' tiene una prosa contenida y casi minimalista. Y, al mismo tiempo, algo lúdico e irresistible. En realidad, el libro nació como un juego, como un cuento que Desclos (que ya no se sentía "joven ni guapa") escribió para divertir, excitar y mantener a su lado a su amante. Pero cuando éste (o sea, Paulhan) la leyó, pensó que el asunto merecía convertirse en libro.

Tercero: que la edición de 'Historia de O' tiene su miga. Paulhan, tenía influencia pero no era editor, así que buscó sello para el manuscrito de su amante. Al final, lo encontró en el despacho de Jean-Jacques Pauvert, un muchacho ambicioso de 27 años que acababa de publicar las obras completas de Sade y que, cuando leyó la propuesta de Paulhan, se dispuso "a revolucionar el mundo". No fue para tanto. Las ventas de 'Historia de O' sólo crecieron poco a poco pero, por desgracia, el texto no despertó tanta curiosidad como la identidad de su autora. En realidad, según explica Ciurau, sólo en 1969, un ensayo de Susan Sontag reparó en el valor literario y sociológico de la obra.

Y cuarto: hablemos de la autora. Después del éxito de su obra, Desclos llevó una vida exitosa y formal: trabajó en Gallimard, tradujo a Evelyn Waugh, a TS Elliot, a Fitzgerald, ganó una legión de honor, vistió todos los días de su vida adulta con la ropa más austera posible (y sin maquillaje)... Como se dice en estos casos, nadie lo hubiera pensado. Luego, en la intimidad, confesaba que le gustaban las mujeres casi más que los hombres y decía que no le hubiera parecido tan mal eso de prostituirse. Esas cosas que se dicen con tres copas de vino.

martes, 5 de julio de 2011

erakusketak | Los secretos de los camerinos

Imagen: El País
Fotografía de Sergio Parra
Fele Martínez. Flor de Otoño'. 2005.
Los secretos de los camerinos
El fotógrafo Sergio Parra expone en el festival de teatro de Mérida una colección de retratos de actores preparándose para salir a escena.
Raquel Vidales | El País, 2011-07-05

Cuenta Blanca Portillo que cuando Sergio Parra entró en su camerino para hacerle fotos mientras se caracterizaba para representar La hija del aire, de Calderón de la Barca, le entró pánico. "Es un momento muy íntimo, sagrado. Te encuentras como en tránsito entre tú mismo y el personaje que vas a interpretar, y no es fácil hacerlo si hay alguien observándote", recuerda. Pero la discreción y delicadeza con que el fotógrafo realizó su trabajo, además de la belleza de las imágenes que logró captar, dejaron admirada a la actriz. Seis años después, aquel retrato de Blanca Portillo, junto al de otros muchos actores preparándose para salir a escena, se exponen en las fachadas de espacios emblemáticos de Mérida, dentro de la programación del festival de teatro clásico que comienza este jueves y que dirige la propia Portillo. "Es un regalo que queremos hacer al público. Mostrarle eso que nunca puede ver: el actor frente al espejo", explica.

El camerino es una cámara de descompresión que ayuda al artista a dejar atrás las preocupaciones cotidianas para adentrarse en el mundo de la escena. Los hay llenos de fotos familiares y otros se mantienen completamente impersonales, aunque todos tienen algo en común: huelen a maquillaje y laca. Hay quien hace yoga en ellos, algunos meditan y otros practican ejercicios de voz mientras toman infusiones de hierbas. En esos espacios, desde los más lujosos hasta los más improvisados, lleva colándose 12 años Sergio Parra para documentar con su cámara lo que ocurre. Sin interferir en las condiciones del espacio o la luz e intentando ser lo más sigiloso posible para que el actor se relaje. "Los mejores retratos los he conseguido casi siempre al final de cada sesión, cuando están a punto de salir a escena y se olvida de que estoy ahí", comenta el fotógrafo.

La idea surgió de una sesión con Amparo Rivelles, que aceptó dejarse fotografiar mientras se arreglaba para interpretar Los árboles mueren de pie, de Alejandro Casona. "Me sorprendió que se maquillara y se peinara sola. Y me fascinó el proceso de transformación", recuerda Parra. Después vino lo difícil: convencer a más actores para que aceptaran retratarse en ese momento tan privado. "La gestión fue dura. No es fácil que un artista, que vive de su imagen, se preste a que le retraten con la cara lavada, sabiendo que luego no va a haber retoques y que pueden quedar a la vista imperfecciones o huellas de la edad", asegura. Difícil, pero no imposible: en 12 años ha captado unas 50.000 instantáneas, de las que 50 se exhiben ahora en Mérida.

En la selección están algunas de las favoritas del fotógrafo. Por ejemplo, la de Fele Martínez en un rincón del teatro María Guerrero de Madrid en el año 2005. "Estaba interpretando el papel de un abogado travesti en Flor de otoño, de José María Rodríguez Méndez, y tenía tan poco tiempo para cambiarse de vestuario y maquillaje que se improvisó un camerino justo al lado del escenario en el que le esperaban cuatro o cinco personas para ayudarle. Conseguí meterme ahí y me salió una de las mejores imágenes de la colección", explica Parra. Otra que recuerda de forma especial es la que le hizo a Nuria Espert mientras se maquillaba para La Celestina. "Es la única persona que no me habló durante la sesión. Ella se dedicaba a lo suyo y yo a lo mío. Al final, rompió su silencio con una sola frase: 'Ya ves, así todos los días".

Este verano Sergio Parra seguirá disparando a los actores que pasen por los camerinos del festival de Mérida. Serán los últimos de la colección y se expondrán en la próxima edición del certamen. Antes, en septiembre, las que ahora se exhiben en la capital extremeña se mostrarán frente al teatro Español de Madrid.

Fuente
Los secretos de los camerinos
El fotógrafo Sergio Parra expone en el festival de teatro de Mérida una colección de retratos de actores preparándose para salir a escena.
Raquel Vidales | El País, 2011-07-05

Imagen: El País
Documentación
Censura
June Fernández | Mari Kazetari, 2011-08-04
La Junta y Blanca Portillo entierran la polémica
Una reunión entre ambas partes se salda con el compromiso de revisar la situación económica del festival de Mérida
Rosana Torres | El País, 2011-08-05 
Blanca Portillo | Directora del Festival de Mérida | "Sólo la verdad nos salva del delirio, no miento y no lo voy a hacer nunca, porque si no eres fiel a tu corazón estás perdido"
La directora del Festival de Mérida responde sobre la polémica retirada de la fotografía del cartel, en la que el actor Asier Etxeandia aparecía desnudo y con una imagen religiosa sobre los genitales.
Rosana Torres | El País, 2011-07-31
Blanca Portillo afirma que la Junta insistió varias veces en retirar la foto del Cristo
David Vigario | El Mundo, 2011-07-30 La foto retirada causa el primer choque PP-IU
La Junta de Extremadura niega haber presionado a la actriz Blanca Portillo
Rosana Torres | El País, 2011-07-30
La Junta de Extremadura justifica la retirada de la foto por el rechazo "de parte de la sociedad"
La muestra de la polémica, 'Camerinos', recibió la más alta valoración por el 95% de sus visitantes en una encuesta. La consejera de Cultura dice que no tiene constancia de que Blanca Portillo vaya a dejar la dirección del certamen.
Rosana Torres | El País, 2011-07-29
Imágenes como origen de discordia
Las protestas obligan a Blanca Portillo a retirar una polémica fotografía
Rosana Torres | El País, 2011-07-29
Escapularios, pubis y malestar católico
Blanca Portillo, directora del Festival de Mérida, anuncia que dimitirá en cuanto termine el certamen. Había sido obligada a retirar un retrato de Asier Etxeandía de la exposición 'Camerinos' de Sergio Parra.
Rosana Torres | El País, 2011-07-28

#hemeroteca #homoerotismo | Tamotsu Yatò, fotógrafo de Yukio Mishima

Imagen: L'armari obert
Tamotsu Yatò, fotógrafo de Yukio Mishima
L'armari obert, 2011-07-05

Tamatsu Yatò (1928 - 1973)  a pesar de ser uno de los mas importantes artistas de la fotografía homoerótica del Japón sería desconocido en occidente de no haber publicado el  trabajo "Otoko" en el que fue fotografiado su amigo Yukio Mishima.

Su producción fue escasa y estaba destinada a un público limitado, sus fotografías en blanco y negro han influenciado claramente la fotografía homoerótica posterior a él.

Amigo y colaborador de Yukio Mishima, fue pareja sentimental de su editor y traductor al inglés Meredith Weatherby.

Según Sadao Hasegawa, en su "Paradise visions" : "Tamotsu Yato alcanzó la fama por la creación de Otoko, un libro de imágenes Fotografió a Yukio Mishima, desnuda sus temas  tradicionales, hombres musculosos, campo poco sofisticados, son en su mayoría extintos hoy. Otoko fue valioso porque se podía ver estos de cuerpo largo, robusto, piernas, pelo corto, de mandíbula cuadrada hombres ... ¡Adiós, hombres de Nippon! " (texto extraido de wikipedia).

Tamotsu Yatò publicó tres libros:Taido: Nihon no bodibirudā-tachi :Samurai jóvenes: Los culturistas de Japón (1966) . Hadaka matsuri: festival desnudo: un ensayo fotográfico (1969). Otoko (1972) dedicado a la memoria de Mishima. 

Fuente
Tamotsu Yatò, fotógrafo de Yukio Mishima
L'armari obert, 2011-07-05  

lunes, 4 de julio de 2011

testigantza | José Ignacio, un gay de toda la vida

Imagen: Deia
Un gay de toda la vida
José Ignacio, fundador de EHGAM, descubrió su homosexualidad a los 10 años en Cuba, donde nació
José Basurto | Deia, 2011-07-04

A los diez años se dio cuenta de que era homosexual. "No sé por qué, pero se me iban los ojos con los hombres", cuenta José Ignacio, recordando su infancia en La Habana, donde nació y se crió. Vivió con naturalidad esa orientación sexual, "diferente al resto de mis compañeros de clase", y sin ser "rechazado" por su familia, "que tenía una educación católica". Por eso, él siempre dice que estuvo "fuera del armario". "Nunca tuve que entrar para luego salir", reflexiona con sorna. En el entorno familiar quien más le comprendió fue su abuela, "una mujer de Otxandio que influyó mucho en mí". Cuando se le murió a José Ignacio el compañero con el que había convivido durante 25 años, su madre no supo que decirle, pero su abuela, que tenía entonces 97 años, se le acercó, le abrazó y le dijo: "Qué solo te has quedado". "Eso es comprensión", dice.

José Ignacio salió muy joven de Cuba. Tenía 11 años cuando su familia decidió que era el momento de abandonar la isla donde habían llegado sus antepasados, de Asturias y Euskadi, en busca de un futuro mejor. Pero la revolución de Fidel no les infundía esperanzas. Al pequeño José Ignacio le enviaron a Estados Unidos para que aprendiera inglés. "Allí estuve tres años, y ni uno más", dice, "porque no me atraía la idea de quedarme". Así que se trasladó a Madrid, donde vivían sus padres. En la capital española hizo el Bachiller, y cuando acabó se instaló en su "añorado Bilbao". Aunque se matriculó en la Universidad, no pasó del primer curso. "Yo soy de la generación del 68 y, como rebelde, no hice carrera". De esta forma justifica el abandono prematuro de los estudios. Gracias al dominio del inglés y a un primo suyo que había sido nombrado director de la empresa Lázaro Ituarte, José Ignacio entró a trabajar en la compañía radicada en Amurrio. "Empecé de traductor y acabé encargándome de las relaciones comerciales en el exterior". En uno de los viajes de trabajo, con la Spri en 1999, tuvo la oportunidad de volver a Cuba, pero no le gustó nada. "Lo vi peor", dice. Toda su vida laboral transcurrió en Lázaro Ituarte hasta que hace diez años se prejubiló por enfermedad. "Me dieron la invalidez absoluta por el asma, que no me dejaba trabajar, me desmayaba en cualquier momento", recuerda. Eso no significó que José Ignacio se quedara en casa sin hacer nada. Siguió trabajando a otro ritmo en otras actividades.

Comprometido José Ignacio siempre ha sido un militante comprometido con el movimiento gay. Fue uno de los fundadores de EHGAM. No le llegaron a aplicar la Ley de Vagos y Maleantes, instrumento legal del franquismo para perseguir a putas, proxenetas y homosexuales, pero sí recuerda los primeros pasos en la clandestinidad de los grupos gays de Bilbao. "Nos juntábamos en el bar de la Charcu y el primer manifiesto lo leímos en un local que nos dejaron los franciscanos de Irala", dice. En ese ambiente conoció a su primera pareja, José Manuel. Vivieron juntos durante 25 años hasta que un día falleció de forma repentina. Eso le hizo recapacitar. "Como no teníamos firmado ningún papel, me podía haber quedado sin nada", cuenta, "pero gracias que el piso estaba a mi nombre". José Ignacio es muy sensible con ese tema. "Conocemos casos de gente", comenta, "que ha estado 20 años viviendo con una persona y al día siguiente de morirse la pareja ha tenido que ir a dormir a la calle porque la familia se ha quedado con todo". Por eso, este hombre, que cumplirá 65 años en septiembre, está tomando parte activamente en una campaña promovida por la Diputación y el Ayuntamiento, "para que las personas mayores gays y lesbianas se conciencien y sepan que hay una serie de instrumentos para evitar esos problemas". Él predica con el ejemplo. Se inscribió en el registro de parejas de hecho con Mikel, su segundo compañero. A José Ignacio no le gusta el término marido. "Tiene connotaciones de sumisión", dice.

Hijos
José Ignacio ha llevado sin traumas ni alardes su homosexualidad. "Yo creo que no hay que alardear de la orientación sexual que uno tiene", comenta. "El llevar ser gay o lesbiana por bandera no conduce a nada". Él nunca lo mantuvo en secreto, pero tampoco lo iba pregonando. En su casa imperó por parte de su padre la ley de "no me digas, no pregunto". Sin embargo, su madre se dio cuenta enseguida. "Con ocho años", recuerda, "mi madre siempre me decía que yo era el hijo de su vejez". Con ella no tuvo la necesidad de "decir mi orientación sexual". Esa compresión se tradujo en la aceptación y cariño que tuvo su madre con su primera pareja". Una pareja con la que no llegó a adoptar niños, algo que sí le hubiese gustado hacer "para poder transmitir a los hijos unos valores que se están perdiendo". Aun así, es feliz, "con los altibajos de cualquier persona".

Fuente
Un gay de toda la vida
José Ignacio, fundador de EHGAM, descubrió su homosexualidad a los 10 años en Cuba, donde nació
José Basurto | Deia, 2011-07-04

Y además...
Unos 700.000 mayores gays no tienen reconocidos sus derechos
Los médicos advierten de la problemática añadida que supone la condición sexual
Víctor Sariego | Xornal, 2011-07-05 
Juan Ignacio Martínez Salamanca | Salud Sexual | El Mundo, 2011-07-05
Los mayores centran las reivindicaciones del Día del Orgullo Gay en Bizkaia
El Correo, 2011-06-29

mediateka | Retrato de amor y moda

Imagen: El País
Retrato de amor y moda
Pierre Thoretton narra en el documental 'L'amour fou' la tortuosa historia de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé. "Su historia era veneno para ambos. No fue ningún cuento de hadas".
Eugenia de la Torriente | El País, 2011-07-04
 
Ni siquiera la apabullante colección de arte que Pierre Bergé e Yves Saint Laurent reunieron a lo largo de 50 años puede competir en interés con su tortuosa historia de amor. Al menos, no para Pierre Thoretton. Pocos meses después de que el maestro de la alta costura falleciera (el 1 de junio de 2008), Thoretton inició un documental sobre la colección que su compañero vital y profesional, Pierre Bergé, se disponía a vender. Entrevistó a marchantes, filmó sus atestados apartamentos y siguió a Bergé en los preparativos de una subasta que, en febrero de 2009, recaudaría más de 374 millones de euros.

Escuchando los relatos de los que les habían vendido las pinturas, comprendió que la historia no estaba en las piezas, sino en la relación que mantenían los compradores. Thoretton le propuso a Bergé cambiar el tema de la película. Una semana después, aceptó. Así nació L'amour fou, un documental que se estrenó en el pasado festival de Toronto y que este fin de semana se ha proyectado en Barcelona. Ha sido en el marco de la 16ª edición de Fire!!, la muestra de cine gay y lésbico.

"Pierre Bergé e Yves Saint Laurent vivieron una relación apasionada y extremadamente tumultuosa. Su historia era veneno para ambos. No fue ningún cuento de hadas", explica el director francés. Su película apenas se detiene en la moda: es el retrato -no necesariamente agradable- de un amor volcánico e inclasificable. Tomó formas muy distintas y conoció momentos gloriosos y terribles. "Bergé me dio absoluta libertad. Puso a mi disposición todos los archivos y no me impidió nada. No vio la película hasta que se proyectó en Toronto. Lloró. A la salida me dio las gracias y me dijo que había aprendido cosas de sí mismo que no imaginaba".

Se han cumplido tres años de la muerte de Yves Saint Laurent, pero su figura sigue de actualidad. Tal vez, porque Bergé no está dispuesto a enterrar sus recuerdos. Además del ejercicio de terapia pública que representa la película, Bergé ha publicado Cartas a Yves. Un libro que recoge su relación epistolar con un fantasma: las misivas que, tras su muerte, le escribió a su compañero. "Creo que el libro y la película son complementarios", analiza Thoretton. "Parten de la necesidad de Bergé de contar su historia".

Su película parece confirmar que los documentales sobre diseñadores de moda están de moda. Karl Lagerfeld ha protagonizado dos (Lagerfeld confidential y Un roi seul), pero Valentino ha generado el más exitoso. En parte, porque Valentino, el último emperador también se centraba en la relación entre el creador y su pareja y socio, Giancarlo Giammetti. Thoretton se distancia del filme de Matt Tyrnauer: "Son películas distintas y no solo porque Valentino está vivo. Él retrata su extravagante vida. Yo cuento la historia de amor de alguien que ya no está". La sucesión de los épicos títulos dedicados a diseñadores septuagenarios narra otra historia: la de una forma de entender la moda que desaparece.

Fuente
Retrato de amor y moda
Pierre Thoretton narra en el documental 'L'amour fou' la tortuosa historia de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé. "Su historia era veneno para ambos. No fue ningún cuento de hadas".
Eugenia de la Torriente | El País, 2011-07-04

Y además...
Muere Loulou de la Falaise, musa del modisto Yves Saint Laurent
La diseñadora inglesa, influencia capital de la moda de los años setenta y responsable de las colecciones de joyas del modista francés, ha fallecido tras una larga enfermedad
Eugenia de la Torriente | El País, 2011-11-05 
 
DocumentaciónYves y el Marqués de Sade
Eugenia de la Torriente | El País, 2011-07-17

Yves Saint Laurent - Pierre Bergé: L'amour fou
Bajo el Signo de Libra, 2011-07-04
Yves Saint Laurent: Retrato íntimo de un adiós
Eugenia de la Torriente | EPS | El País, 2008-06-22
 
Periodista Digital, 2008-06-05
Una pasión compartida
El creador construyó con su socio Pierre Bergé una sensacional colección de arte
El País, 2008-06-02
Muere el diseñador Yves Saint Laurent
Fallece en París a los 71 años uno de los más importantes modistos del siglo XX, el primero que expuso su obra en un museo
El País, 2008-06-02
Yves Saint Laurent: el último mito vivo de la moda
El alcohol, los barbitúricos y sus constantes hospitalizaciones no le han impedido crear un imperio y cumplir 40 años en el mundo de la moda. En el colegio de Orán se mofaban de él a causa de su homosexualidad. Triunfar en la vida sería su venganza. En 1972 su amigo de correrías Andy Warhol le inmortalizó en varios óleos. Cuando Yves se enteró de que también había pintado a su competidor Valentino, juró romperlos. Sin embargo, hoy siguen colgados en su despacho en París. El servicio militar le provocó un colapso nervioso, que marcó su dependencia del alcohol y los barbitúricos.
Ana Parrilla y Mar Cohnen | La Revista, n. 118 | El Mundo, 1998-01-18

DOCUMENTAL

L'amour fou
Francia, 2010
Dirección: Pierre Thoretton
Producción: Les Films du Lendemain / Les Films de Pierre / France 3 Cinéma
Intérpretes: Yves Saint-Laurent, Pierre Bergé, Betty Catroux
Género: Biografía
98’


Yves Saint-Laurent y Pierre Bergé se conocen en 1958. Después de haber sido el director creativo de Dior con tan sólo 21 años, Yves crea con Pierre su propia casa de alta costura en 1961. Siguen 41 años de trabajo en común, Yves revolucionando la moda para la mujer con el traje pantalón, la sahariana, el esmoquin, el prêt-à-porter de lujo, y Pierre en la sombra, llevando con gran fuerza los negocios de la empresa.

Tras la muerte de Yves en 2008, Pierre decide vender la fabulosa colección de arte y las mansiones de ambos, y decide por primera vez hablar a una cámara de una relación de 50 años, tan ardientes como atormentados, llena de éxitos extraordinarios, fiestas, y sufrimientos secretos.

Una mirada extraordinaria sobre la fuerza creativa de Yves Saint-Laurent y su extrema fragilidad, desde los jardines de la casa Majorelle en Marrakech hasta el Castillo Grabriel en Normandía, con los testimonios irrepetibles de las musas del genial creador: Loulou de la Falaise, Betty Catroux, Laeticia Casta o Catherine Deneuve, el “talismán” de YSL…

domingo, 3 de julio de 2011

hemeroteka | Tratamientos y todo tipo de estafas para 'curar' la homosexualidad en China

Imagen: 20 Minutos
Tratamientos y todo tipo de estafas para 'curar' la homosexualidad en China
Actualmente, estos tratamientos usan psicoterapia, medicamentos y algunos antidepresivos. Falsos tratamientos como el 'Ex-gay' desembarcó en China procedente de EE UU en 2007. Los sexólogos denuncian que este tipo de medicaciones llevan a la persona a la depresión. La discriminación al colectivo es tan fuerte en este país que muchos optan por esconder su condición en matrimonios heterosexuales.
EFE | 20 Minutos, 2011-07-03

Los homosexuales chinos, considerados enfermos mentales hasta hace una década, son hoy víctimas de tratamientos que supuestamente "curan" su orientación sexual, en forma de terapias y medicamentos considerados una estafa tanto por el colectivo como por los sexólogos. "No se puede decir que curemos al cien por cien a la gente. En teoría es así, pero nadie nos creería si lo dijéramos así", señala una de estas clínicas en conversación telefónica en el documental Tratamientos que curan, dirigido por el cineasta y actor gay Xiaogang Wei y disponible en la página web Queercomrades.com.

"Algunos de estos tratamientos usan la psicoterapia, también medicamentos, algunos antidepresivos. En el pasado incluso se usaban descargas eléctricas para controlar las fantasías sexuales con personas del mismo sexo del paciente", señala Wei, nacido en la región autónoma de Xinjiang hace 35 años y residente en Pekín.

Desde la década de 1950, estas "terapias" consistían en usar descargas eléctricas para frenar las fantasías sexuales, en inyectar hormonas y en otro tipo de torturasEn un país en el que todavía se discrimina a los homosexuales a pesar de su acelerada apertura, éstos siguen escondiendo su condición a sus familias hasta el punto de contraer matrimonio para acallar los rumores, por lo que son sus esposas las primeras demandantes de estos tratamientos, seguidas de otros familiares.

"Los tratamientos por una hora pueden costar a partir de 300 yuanes (32 euros o 46 dólares) sólo por charlar", explica Wei, quien recuerda que un hospital de la ciudad oriental de Nankín (Nanjing) clamaba falsamente haber "curado a más de 300 gays".

Uno de los casos más dramáticos desvelados por el documental del documentalista es el del fotógrafo A Wen: "Estaba muy enamorado de un compañero de mi pueblo, en Chongqing. Sufría muchísimo. Un día me tomé medio litro de licor, porque no podía con la depresión. Lloraba muchísimo". "Dejé de ir a clase y el profesor habló con mis padres. Esa fue la primera vez que me enviaron a una institución mental. Lloraba y les decía que no me pasaba nada, pero los doctores no me escuchaban. Nunca les dije que bebía porque me gustaban los hombres", señala A.

Wei explica cómo otro de los pacientes sometido a "terapia", el chino-holandés Sander Chan, pasó siete años en tratamiento, flagelado por su condición católica, según confiesa en el documental, y aún así nunca consiguió cambiar.

Dejó de ser una "enfermedad" en 2001

En China la homosexualidad se consideró una enfermedad mental hasta 2001, cuando empezaron a aflorar estas clínicas privadas para tratar a aquellos que expresaran su deseo de cambiar de orientación. Aunque Occidente siempre ha calificado de discriminatorio el hecho de que la homosexualidad estuviera incluida en la lista de enfermedades en China, lo cierto es que fue una forma de proteger a un colectivo al que hasta entonces se consideraba delictivo.

Los gays, que sufrieron las violentas persecuciones de la Revolución Cultural (1966-76) junto con "minorías", como intelectuales, artistas, profesores, comerciantes o religiosos, podían así evitar la cárcel y someterse a tratamiento. Desde la década de 1950, estas "terapias" consistían en usar descargas eléctricas para frenar las fantasías sexuales, en inyectar hormonas y en otro tipo de torturas, pero "nada de esto funcionó", asegura Wei.

Un 80% de los más de 30 millones de gays chinos sienten depresión y pánico debido a su condiciónDurante un periodo determinado se consideró una enfermedad para proteger a los gays del castigo penal, pero este periodo ya ha terminado. Eso fue durante los años 60 y 70 en China, influidos por el psicólogo alemán Richard Freiherr von Krafft-Ebing (1840-1902), explicó el sexólogo chino Zhang Beichuan. Zhang, autor del libro Amor homosexual (1994), asegura sin rodeos en conversación telefónica desde Qingdao que los tratamientos actuales para curar la homosexualidad son "una pura estafa".

Un 80% de los más de 30 millones de gays chinos sienten depresión y pánico debido a su condición, por lo que el mercado potencial para estas curas fraudulentas es alto, como mostró un primer e infructuoso intento de desembarco en 2007 por parte del movimiento estadounidense 'Ex-gay', muy vinculado a la cura mediante la iluminación religiosa.

Dos años después salieron al mercado las Cápsulas Médicas para Curar la Homosexualidad, explica Wei, cuyos beneficios se desconocen aunque claman modificar al cien por cien la orientación sexual. El principal motivo, prosigue el cineasta, es el dinero, pero también un malentendido: el creer que se puede dejar de ser gay.

"Ellos son normales, aunque sean una minoría", señala Zhang. "Los tratamientos que ofrecen sólo pueden causar amargura, depresión e incluso deseos de suicidio, ya que se les acusa de ser anormales". Tanto este autor como la sexóloga Li Yinhe, famosa por haber pedido en numerosas ocasiones la legalidad de los matrimonios gay en China, coinciden en que a pesar de esta situación, en los últimos cinco años China ha experimentado una enorme apertura de miras.

"Creo que en estos diez últimos años se ha progresado mucho. Antes era un problema moral, como la prostitución o la droga, luego fue una enfermedad, lo cual ya fue un avance, ahora tienen hasta sus propias web de internet", explica Li. ¿Qué falta? Mayor información y educación entre la sociedad y en la prensa para frenar la discriminación que todavía existe, aseveran estos dos sexólogos.

Fuente
Tratamientos y todo tipo de estafas para 'curar' la homosexualidad en China
Actualmente, estos tratamientos usan psicoterapia, medicamentos y algunos antidepresivos. Falsos tratamientos como el 'Ex-gay' desembarcó en China procedente de EE UU en 2007. Los sexólogos denuncian que este tipo de medicaciones llevan a la persona a la depresión. La discriminación al colectivo es tan fuerte en este país que muchos optan por esconder su condición en matrimonios heterosexuales.
EFE | 20 Minutos, 2011-07-03

Y también... Ghulam Nabi Azad
Declaraciones homófobas fortalecen al colectivo gay en la India
La condenada por parte de los miembors del parlamento y de la opinión pública a las polémicas palabras del ministro de Sanidad ejemplifican el avance de la sociedad india en términos de derechos de los homosexuales.
EFE | Rioja2, 2011-07-07
El ministro de Sanidad de India califica la homosexualidad de "enfermedad"
La declaración, durante un encuentro sobre el sida, provoca la indignación del colectivo gay
Ana Gabriela Rojas | El País, 2011-07-05

Y también... Juan Antonio Reig Plà
El obispo Reig Pla publica una guía para "curar" la homosexualidad
El exobispo de la diócesis de Segorbe-Castellón pide que se acuda a los "expertos" ante "tendencias homosexuales" en los hijos Pablo Garrigós Cucarella | Levante, 2011-07-03
El exobispo Reig Plà publica una guía para "curar" la homosexualidad
El actual prelado de la Diócesis de Alcalá de Henares (Madrid) publica un enlace en su web con consejos y citas bíblicas para "reconvertir" a los gaysDavid Gomez | La Opinión de Murcia, 2011-07-03
El Obispado de Alcalá edita una guía para curar la homosexualidad
Su web invita a los gays a leer textos bíblicos contra los "pervertidos"
Susana Hidalgo | Público, 2011-07-01

sábado, 2 de julio de 2011

testigantza | "Por fin puedo celebrar lo que soy"

Imagen: Público
"Por fin puedo celebrar lo que soy"
Loren Svoba y Fermín Gómez cuentan a Público cómo vivirán su primer Orgullo Gay. Loren: "Soy como soy. El que quiera, que me acepte y el que no, puerta". Fermín opina que la fiesta es "tristemente necesaria". No habían ido al desfile antes porque sus familias no les dejaban. «Es muy duro ser homosexual en una ciudad pequeña", confiesa Loren. Únicamente han encontrado apoyo familiar en sus madres.
Anna Flotats | Público, 2011-07-02

Loren y Fermín tienen menos de 25 años y son gays. Los dos vivieron en silencio y a escondidas los primeros años de su homosexualidad. Los dos salieron del armario en ciudades pequeñas y a los dos les faltó el apoyo paterno. Con caracteres radicalmente distintos, sus vidas siguieron caminos muy diferentes que hoy confluyen en la plaza de Chueca de Madrid. Este es su primer Orgullo Gay.

"¿Cómo iba a pedirles a mis padres que me dejaran quedar más días en Madrid una vez terminadas las clases en la universidad?", recuerda Fermín Gómez, de 21 años, quien hasta hace poco tenía que volver a su Martos natal (Jaén) el último día de curso y aguantar sin rechistar la bronca familiar por sus suspensos en Informática. Ahora, su vida ha dado un giro. Dejó la carrera, empezó a estudiar Arte Digital y participará por primera vez en las fiestas del Orgullo. Lo único que no ha cambiado es el sufrimiento de su padre, que sigue sin poder dormir tranquilo por la noche.

Fermín pasó la adolescencia "agobiado". Estudiar en un colegio del Opus Dei tampoco lo ayudó. Salía con una pandilla del pueblo "que entendía", en el colegio lo machacaban por ello y sus padres no paraban de hacerle preguntas. Un día se escapó de casa, pero volvió por la noche. "Les dije a mis padres que en el cole me llamaban maricón, pero que era verdad y que me veía el resto de mi vida así". Fermín solo encontró comprensión en su madre. "No me gustaba el fútbol, no tenía nada en común con mi padre", explica el joven, que ve a su padre como una víctima de la "homofobia por ignorancia". En el colegio hizo pocos amigos, solo chicas y "frikies", aunque éstos últimos jamás se atrevieron a defenderle de los ataques homófobos que sufría a diario.

El de Fermín no es un caso aislado. De hecho, más del 50% de los alumnos homosexuales, transexuales o bisexuales ha vivido algún tipo de violencia en las aulas, según un informe realizado por la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). Además, los abusos son más frecuentes entre varones, ya que, según el estudio, el 65,7% de los chicos ha sufrido violencia física o psicológica, frente a un 44,2% de las chicas. La investigación revela también que la mayoría de las agresiones son verbales y de carácter psíquico.

A Fermín, trasladarse a Madrid le permitió vivir su homosexualidad con más libertad y, sobre todo, disfrutar del anonimato. "Aquí dicen que Chueca es como un pueblo, pero es mentira, no saben lo que es vivir realmente en un pueblo, donde todo el mundo sabe a dónde vas y con quien". Aun así, su inmersión madrileña tampoco fue fácil. A los pocos meses fue expulsado del colegio mayor Santo Tomás de Aquino, donde vivía, por su orientación sexual. Una noche se lió con un compañero y antes de volver a su habitación, éste le amenazó: "Como se lo cuentes a alguien, le diré al director del colegio que me has violado". Fermín se lo tomó a broma, pero el día siguiente llamó a su puerta el chico en cuestión "acompañado de otros dos amigos, uno de ellos armado con una barra de hierro", explica.

Expulsión homófoba

Desde ese día empezó su infierno particular. Aprendió a convivir con insultos y constantes amenazas de muerte. Se encerró en su habitación y dejó de ir a clase porque temía que esos chicos cumpliesen sus promesas. Como ese día en que no pudo más y se escapó de casa para luego compartir su secreto con sus padres, Fermín volvió a plantarle cara a sus miedos y decidió contarle al director del colegio mayor el acoso que estaba sufriendo.

"El director me dijo que no era una cuestión de homofobia, pero que como el asunto no estaba claro, tenía que echarme del centro. Entonces se me cayó el mundo encima". Y volvió a vivir la misma situación que cuando confesó su homosexualidad a la familia. Su madre lo apoyó, aunque nunca lo animó a denunciar, sino más bien a pasar página lejos de ese colegio, y su padre se volvió a cerrar en banda.

"Yo no tengo queja de mis padres. Los entiendo. Mi padre siempre hizo lo que creía que era mejor para mí", asegura Fermín, que finalmente acudió al Programa de Información y Atención a Homosexuales y Transexuales de la Comunidad de Madrid. para que le asesoran jurídicamente. Denunció a los tres chicos que lo amenzaban y también a la dirección del colegio mayor. El juicio contra el centro todavía no se ha celebrado, pero el juez declaró culpables de difamación y amenazas de muerte a los tres chicos. "Les puso una multa de 30 euros a cada uno, lo que me cuesta ir a Jaén en tren", explica indignado Fermín, que además estuvo "castigado" sin salir de Martos, su pueblo, durante cuatro meses.

Vida paralela

A raíz de esta historia, Fermín se hizo socio de Arcópolis. "Me di cuenta de que hay muchísima gente que se preocupa, trabaja y lucha por nuestros derechos", explica Fermín, quien opina que la fiesta del Orgullo Gay es "tristemente necesaria" porque todavía existen comportamientos discriminatorios. "Y los dramas no se acaban en la adolescencia, siempre te puede tocar un jefe homófobo", advierte Fermín. Por eso, no se perderá la manifestación de hoy, que partirá a las 18.00 horas de la Puerta de Alcalá, como todos los años, y continuará por Cibeles y la Gran Vía para concluir en la plaza de España.

Loren Svoba, lituano de 19 años criado en Badajoz, tampoco se perderá el desfile de la mayor fiesta gay de Europa: "Por fin puedo celebrar lo que soy", reivindica este joven, que lleva solo tres meses en Madrid. "Me moría de ganas de ir al Orgullo, siempre lo pensaba, pero era menor de edad y mi familia no me dejaba", cuenta Loren, a quien Madrid le ha cambiado la vida. "He aprendido que soy como soy. El que quiera, que me acepte y el que no, puerta. Cambié el chip para siempre".

De madre rusa y padre polaco, Loren se vio obligado a reprimir su homosexualidad durante la adolescencia. "Mi madre me entendía, pero mi padre dejó de hablarme", recuerda. "Luego me enrollaba con chicos en secreto, pero cuando salía, me liaba con chicas para que mis amigos no me insultaran". Fruto de una de esas relaciones "de fachada", como él dice, nació su hija Erica, de dos años. Ahora está con su abuela paterna, en Badajoz. "La madre tiene prohibido acercarse a la niña a menos de 500 metros porque se metía cocaína durante el embarazo", cuenta Loren.

"Mi vida es para escribir un libro", reconoce este chico, dependiente de Zara, que le dijo a su madre que era homosexual en el programa El Diario de Patricia. "Pensé que no se atrevería a echarme la bronca delante de toda España y acerté". Aun así, en Badajoz, no era feliz. "Es muy duro ser homosexual en una ciudad pequeña. Aunque ya me había aceptado, seguía escondiéndome, siempre vestía chándal o ropas anchas. Desde que vivo en Madrid, visto como quiero y no me da vergüenza pasear de la mano con mi novio", cuenta. Ni siquiera le da vergüenza mostrarse en televisión. Después de su debut en la pequeña pantalla, pasó por El debate de Gran Hermano, Sálvame Deluxe y participó en la serie Física o Química.

Loren adora a Belén Esteban y Fermín solo enciende la televisión para ver Redes. El primero escucha a Lady Gaga y el segundo, a LinkinPark. Aunque compartan su primera experiencia en el Orgullo, son dos perfiles radicalmente opuestos y sobre todo discrepan en el debate religioso. Loren se declara antiabortista, porque "las criaturas no tienen culpa de nada". Fermín, en cambio, denuncia la homofobia de la Iglesia y critica la visita papal. Aunque creció en una familia muy religiosa, y quizás debido a ello, dice que no puede esperar nada de la Iglesia: "No la entiendo, pero no por ello me resigno a rendirme. Existe una Iglesia diferente, que apoya el colectivo LGTB, mi hermana y mi madre participan en ella. Estoy convencido de que algún día el clero cambiará".

Fuente
"Por fin puedo celebrar lo que soy"
Loren Svoba y Fermín Gómez cuentan a Público cómo vivirán su primer Orgullo Gay. Loren: "Soy como soy. El que quiera, que me acepte y el que no, puerta". Fermín opina que la fiesta es "tristemente necesaria". No habían ido al desfile antes porque sus familias no les dejaban. «Es muy duro ser homosexual en una ciudad pequeña", confiesa Loren. Únicamente han encontrado apoyo familiar en sus madres.
Anna Flotats | Público, 2011-07-02

Y además... 
Dos hermanos denuncian una agresión homófoba en la noche del Orgullo
Los denunciantes indican que dos hombres les provocaron lesiones y les gritaron insultos homófobos en la Cava Baja
Miguel Pérz Martín | El País, 2011-07-06
La Junta condena la agresión sufrida por el joven homosexual de Guadix
Para la delegada de la Junta, a pesar de los avances hay que poner fin a la discriminación
Europa Press | Garnada Hoy, 2011-07-01

viernes, 1 de julio de 2011

hemeroteka | Beneficios de una buena gestión de la diversidad LGBT en la empresa

Imagen: El País
Beneficios de una buena gestión de la diversidad LGBT en la empresa
Margarita Alonso | Investigadora del Centro de Diversidad. IE Business School | El País, 2011-07-01


Es un error muy extendido asumir que la equiparación de derechos de las familias LGBT y los de las heterosexuales ha acabado con la homofobia en España. La homofobia existe y el hecho de que la ley les ampare en igualdad ha provocado que muchas personas que en el pasado se mantenían en el armario salgan, se casen, adopten, y por tanto se enfrenten al rechazo que anteriormente no sufrían debido a su invisibilidad. Esta situación es especialmente dramática en dos ámbitos, la escuela y el entorno laboral. Este problema es fácilmente justificable pues en gran parte de casos de homofobia subyace el desconocimiento de la verdadera realidad LGBT.

En España hemos pasado a tener una de las leyes más inclusivas en un rápido movimiento pendular, pues en la memoria de muchos está todavía la ley de vagos y maleantes. Del tabú hemos pasado a Chueca o El Ensanche, y ver con naturalidad en televisión, series, personajes, películas y/o presentadores más o menos estereotipados. La homofobia liberal, tan presente en el entorno laboral, es la invisibilización de los LGBT materializada en el tópico "a mí no me importa lo que cada uno haga en su casa pero que no me lo cuente".

Aunque aparentemente la identidad de género y la orientación sexual pertenecen al ámbito privado, ambas se proyectan en la pareja y en la descendencia y por lo tanto comprometen el entorno laboral. En pleno siglo XXI nadie discute que los hijos son un aspecto esencial del balance de vida personal y profesional de las parejas heterosexuales. El antídoto contra la homofobia en estos dos ámbitos pasa por la visibilidad y la inclusión que sin duda derivarán en la normalización, aspecto fundamental en la aceptación social, tal y como ocurrió a partir de los setenta con las parejas divorciadas o las familias monoparentales.

Existen muchos motivos por los que las empresas en España deberían incluir en sus agendas la diversidad LGBT. Desde el punto de vista de gestión de talento, generar un entorno inclusivo, lo que los norteamericanos denominan "safe place to work", es un factor imprescindible para atraer y retener sobre todo a los profesionales más cualificados a la vez que incrementa su lealtad y por ello la productividad de su trabajo. En lo que concierne a responsabilidad y reputación corporativas, la total normalización de los LGBT en la empresa hará que muchos profesionales que en la actualidad no salen del armario en los sectores más conservadores por miedo a que esto afecte negativamente a sus carreras, lo hagan con naturalidad. Así se convertirán en referentes alternativos para jóvenes que hoy en día sólo cuentan con los estereotipos que monopolizan los medios.

Por ejemplo en el caso Americano, más avanzado en lo corporativo que en lo legislativo, El Corporate Equality Index, monitoriza si las empresas son gay friendly, del 0% al 100% y anualmente mide hasta qué punto las corporaciones americanas están comprometidas con la inclusión LGBT. En la actualidad casi todas las multinacionales alcanzan la puntuación máxima Entre otros aspectos se valora si el paquete de beneficios salariales incluye a la pareja y a dependientes aunque la legislación no los reconozca, si la formación que la empresa ofrece en diversidad incluye la dimensión LGBT, si la comunicación que se hace es inclusiva, incluida la publicidad, si la empresa desarrolla productos para este colectivo etc..

Dado que ya casi todas las empresas alcanzan sistemáticamente los valores más altos cada cierto tiempo revisan la composición del cuestionario, este año se incluye la transexualidad y en futuras ediciones ya se está movilizando a las empresas con proyección internacional a demostrar la implementación de estas prácticas en toda su zona de influencia. En España se puede hacer mucho. Existen sectores especialmente receptivos al cliente LGBT; el más obvio, el turismo. Ciudades como Madrid o Barcelona se han apuntado al concepto "gay friendly", no siempre desde la única perspectiva del producto o servicio específico para gays, sino también como un sello de calidad que garantiza que lo que se ofrece es para todos sin excluir a nadie. Segmentar clientes LGBT, aunque sea con un producto generalista mediante una campaña dirigida específicamente a ellos a través de un medio especializado, o aprovechando la flexibilidad que ofrecen los medios sociales, puede suponer la explotación de un nuevo nicho a lo mejor no muy numeroso pero sí altamente rentable.

Para ello es pertinente que no se recurra a la improvisación sin trabajo de campo y no se sucumba a la tentación de valorar el acrónimo LGBT como una unidad con el mismo nivel socio-económico e idénticos patrones de compra. En definitiva, un compromiso serio con la diversidad LGBT que nazca de la Dirección General de la empresa y que impregne a toda la organización constituye no sólo una oportunidad de negocio sino también un mensaje de orgullo para empleados, clientes así como para toda la sociedad.

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Beneficios de una buena gestión de la diversidad LGBT en la empresa
Margarita Alonso | Investigadora del Centro de Diversidad. IE Business School | El País, 2011-07-01


Y además...
Turismo orgulloso: mucho más que poner banderas
Patricia Gosálvez | Turistario | El País, 2011-07-01

El orgullo gay de Wall Street: por qué respaldó el matrimonio homosexual
elEconomista.es, 2011-06-29

hemeroteka | Mili Hernández: 'Mi mayor orgullo es haberle cambiado la vida a muchos gays y lesbianas'

Imagen: El Mundo
Entrevista a Mili Hernández | 'Mi mayor orgullo es haberle cambiado la vida a muchos gays y lesbianas'
Carmen Hidalgo | El Mundo, 2011-07-01


Hasta el año 1993, cuando nació la librería Berkana, en España no se hablaba mucho de literatura gay. Su directora, Mili Hernández, recuerda cómo en 1995 la editorial Egales (junto a la librería Cómplices de Barcelona) empieza a publicar textos realmente gays y lésbicos. Por aquel entonces, autores homosexuales como Eduardo Mendicutti, Luis Antonio de Villena o Terenci Moix, empezaron a dirigirse a un público concreto que requería ese tipo de literatura. "La editorial surge un poco para cubrir ese vacío que existía en España", afirma Hernández.

En el pasado, libros y ensayos sirvieron a las personas para buscar referentes y respuestas. "Muchas lesbianas me han dicho que estas lecturas les han salvado la vida", cuenta con entusiasmo. La literatura gay se escribe para todo el mundo, pero todavía tiene dificultades para entrar en las librerías, y por ello se la considera muy nueva. "En españa hay un montón de libreros que rezuman bastante homofobia, otros que por su escaso conocimiento del mundo no saben a quién se dirige y otros que piensan que no tienen ningún cliente gay ni lésbico por su imagen estereotipada", explica la que durante seis años fue organizadora de las fiestas del orgullo gay en Chueca.

Perfil y gusto de los lectores
En Berkana, al existir pocas librerías especializadas, la edad de los clientes se mueve en un márgen muy amplio. A la hora de comprar, como en casi todo, los chicos y las chicas son muy diferentes. Así, mientras las lesbianas se decantan por novelas románticas, "los gays son más diversos". Pero no por ello van a ser polos opuestos eternamente, lo que los mantiene unidos es el afán por buscar referentes con los que se puedan sentir identificados.

En cuanto a las novedades de 2011, en chicos son: 'Mae West y yo', de Eduardo Mendicutti y 'Cuando cae la noche', de Michael Cunningham. En chicas, la cosa cambia. Mientras la mayor parte de las editoriales sacan 2 o 3 libros al año, la editorial Egales publica dos al mes. 'Guardias de honor', el libro de una autora llamada Radclyffe, es una "serie policiaca medio romántica que se vende muy bien". Y luego está 'Taxi a París', que publicaron hace unos años y sigue triunfando.

"El público joven lee poco. Lo que más pena me da es que tengan esa poca curiosidad por saber de dónde venimos, el camino que hemos recorrido y dónde estamos, pero bueno, eso es inevitable", explica la propietaria de Berkana. "Es verdad que se ha notado un bajón importante de consumo en literatura gay, sin embargo las chicas siguen estando ahí, quizás no se pasan tantas horas en el chat", argumenta Hernández al hablar sobre sus principales clientes.

Todo un referente
"En esta librería están todos los libros que tratan el tema de la homosexualidad, y nuestra sección de ensayos es una de las más importantes del mundo", afirma la directora. De hecho, Berkana ha sido protagonista de la apertura de dos librerías en México y Argentina, algo de lo que se siente muy orgullosa. "Nunca he querido hacer una franquicia porque Berkana es única, especial y diferente", aclara Hernández, quién, a su vez, considera que su principal función es "visibilizar la cultura gay y lésbica". Ante la pregunta acerca de qué es lo que le hace sentirse más orgullosa después de tantos años, la respuesta es clara: "haberle cambiado la vida a muchos gays y lesbianas".

Futuro incierto
"Un libro de autoayuda para gays ya casi ni se vende porque lo tienen todo sabido", cuenta Hernández. Y aquí es donde estriba la clave del problema: la abundancia de información a través de soportes nuevos, como el libro electrónico. Por ello, y por los cambios que se están produciendo en el modo de acceder a la cultura, "el panorama es incierto". Pero en Berkana se han puesto manos a la obra porque "como todos, tenemos miedo a la piratería". Así, han decidido tomar soluciones: apuntarse a la moda y seguir las tendecias actuales. "En un año más o menos estaremos disponibles en libro electrónico, con una modalidad y precio muy interesantes para llegar directamente al lector y esperar que éste lo aprecie", explica.

Fuente
Entrevista a Mili Hernández | 'Mi mayor orgullo es haberle cambiado la vida a muchos gays y lesbianas'
Carmen Hidalgo | El Mundo, 2011-07-01

argitalpenak | Polonia y la nostalgia gay

Imagen: El País
Polonia y la nostalgia gay
"Las críticas positivas a veces venían acompañadas de recomendaciones para la salud"
Inés Muñoz Martínez-Mora | El País, 2011-07-01 

Lovetown, de Michal Witkowski, supone la primera manifestación literaria queer de Europa del Este. Aunque cueste creerlo. Y ya es un best seller contra los elementos.

Si de la exdefensora del menor de Polonia, Ewa Sowinska, hubiese dependido, Tinky Winky, el teletubbie morado, habría sido investigado en 2007 por supuesta homosexualidad en base a su relación con un complemento de moda (un bolso rojo) y el símbolo del triángulo invertido que llevaba sobre la cabeza. Con muchos menos paños calientes se han andado otros personajes públicos polacos al hacer declaraciones homófobas. Como cuando, en 2009, el cronista de viajes Wojciech Cejrowski se negó a firmar un manifiesto antidiscriminación aludiendo que él no quería saber nada de los gais "para no coger el VIH". También en 2009, la revista de actualidad Polityka citaba a una profesora de ética, Krystyna Czuba, diciendo: "Los homosexuales son un grupo marginal que no se identifica con la tradición nacional". Y eso por nombrar solo dos ejemplos. El caso es que, a corto plazo, en la agenda política del país no figura la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo.

En este anticlímax vio la luz la recién publicada en España Lovetown (Anagrama), de Michał Witkowski. Era 2005 y todavía faltaban cinco años para que se celebrase por primera vez una marcha del Orgullo en el país. Ese mismo año, un conato de manifestación proderechos acabó con agresiones a los asistentes. Contra todo pronóstico, esta novela sobre lo que es, y fue, ser un hombre gay en Polonia, recibió una acogida relativamente tibia. Pero tibia. "Tuvo críticas positivas, aunque a veces acompañadas de recomendaciones para la salud", recuerda su autor. "Un periodista advirtió que podía herir sensibilidades". Desde entonces, Lovetown saborea el triunfo de saberse pionera en algo. Es la primera manifestación literaria que Europa del Este aporta al género queer. Nominada al galardón polaco Nike. Traducida a 16 idiomas. Reeditada. Un best seller.

Sea como fuere, cuando el sistema asimila algo, a esta cosa le falta tiempo para cuestionarse, renegar y empezar a reivindicar un estadio anterior más asilvestrado. Más auténtico. En Lovetown, Witkowski (Varsovia, 1975) reivindica mediante las voces de dos gais que fueron jóvenes durante los años setenta (Patrycja y Lukrecja) una manera bronca de vivir la homosexualidad condicionada por el régimen comunista. Curtida a la intemperie de un parque y sobada contra las baldosas desconchadas de un urinario público. A salto de mata. "Contra Franco pecábamos mejor", que decía José María Ponce en El destape nacional. Crónica del desnudo en la Transición.

En un capítulo, las dos ancianas -el género masculino, por descontado, eliminado- recuerdan cuando iban a ofrecerse a los soldados soviéticos a través de los agujeros de las vallas de sus barracones. "Patrycka y Lukrecja -que, efectivamente, existen, aunque no tan novelados, y a los que Witkowski entrevistó hasta la extenuación- no han dejado que la Tercera República entre en su casa", añade Witkowski. En la segunda parte del libro, ambas viajan a Lubiewo, una ciudad de veraneo del Báltico. Allí, los gais de última generación piden igualdad, derecho al matrimonio, a la adopción, tienen discotecas... Algo que a ellas les parece un rollo.

Witkowski no se relega al papel de narrador desasido y le notamos posicionado con la veteranía; con un tiempo pasado donde lo proscrito añadía un plus de peligrosidad. ¿Será porque, como treintañero que es, no renuncia a lanzar al pasado una mirada ensalzadora? Mientras, jóvenes y mayores se van mezclando en el relato. Y a la única conclusión a la que podemos llegar es que generalizar es lo peor, pero sirve. Los protagonistas de Lovetown comparten su condición con millones de personas. Esta es una historia sobre chicos que acaban de llegar de sus pueblos, mujeres que protegen en el seno a los asiduos a su bar, hombres que se acuestan con hombres, compañerismo, ardides de folclórica, cuernos y, en definitiva, sexo.

Fuente
Polonia y la nostalgia gay

"Las críticas positivas a veces venían acompañadas de recomendaciones para la salud"
Inés Muñoz Martínez-Mora | El País, 2011-07-01

PUBLICACIONES

Lovetown / Michal Witkowski
Madrid : Anagrama, 2011 [06]
320 p.
Serie: Panorama de Narrativas
ISBN 9788433975652
PVP 19,50 €

#libros #historia | Las circunstancias obligaban : homoerotismo, identidad y resistencia

Las circunstancias obligaban : homoerotismo, identidad y resistencia / Javier Ugarte Pérez
Madrid : Egales, 2011 [07]
320 p.
Serie: G
ISBN 9788492813452 / 20 €
/ ES / ENS
/ Historia / Identidades / Liberación sexual / Persecuciones políticas

"Las circunstancias obligaban" intenta fundamentar las tesis de que las relaciones homoeróticas han sido perseguidas en periodos de convulsión y, paralelamente, de que el siglo XX ha contemplado la existencia de dos generaciones de identidades homosexuales. Los representantes de la primera (maricas, bolleras) estaban marcados por el estigma de la inversión y pertenecían a la clase trabajadora, por lo que contaban con escasas herramientas de resistencia. La segunda generación, que surge a partir de los años sesenta en Estados Unidos —unos años más tarde en Europa— dio lugar a gays, lesbianas y transexuales. Las últimas identidades aparecieron dentro de una clase media en expansión, con los estudios de nivel medio/superior (e ingresos saneados) que la caracterizan.

Así, maricas y bolleras eran víctimas fáciles de una represión organizada por las autoridades con el fin de eliminar las relaciones entre personas del mismo sexo (o, en su defecto, reducirlas), pero lesbianas y gays cuentan con armas de resistencia. El libro documenta el sustrato social y material donde nacieron estas formas de homoerotismo, analiza las razones por las que fueron perseguidas y las fuerzas que las impulsan. Para ello, "Las circunstancias obligaban" se centra en la historia de dos países, Estados Unidos y España; el primero, como nación donde se fraguaron muchas de estas transformaciones, mientras el segundo es un ejemplo de acelerada modernización.

Javier Ugarte Pérez

Nació en 1963 en Asturias y en 1996 se doctoró en filosofía con una tesis sobre Michel Foucault. En 1999 contribuyó a la fundación de "Orientaciones. Revista de homosexualidades" —de la que fue su director hasta el año 2003— ante la carencia de medios donde los estudiosos del tema pudieran divulgar sus trabajos. 


Con posterioridad, ha publicado "Sin derramamiento de sangre. Un ensayo sobre la homosexualidad" (Egales, 2005); como compilador, "La administración de la vida. Estudios biopolíticos" (Anthropos, 2005); y como editor, "Una discriminación universal. La homosexualidad bajo el franquismo y la transición" (Egales, 2008) y "Hacer vivir, dejar morir. Biopolítica y capitalismo" (Arbor-La Catarata, 2010).


Prólogo
El estado de la cuestión

La actitud del Estado español, en relación con las cuestiones homosexuales, resulta paradójica. A partir del año 2005, el Parlamento nacional tomó decisiones que sitúan al país en vanguardia mundial respecto al reconocimiento y defensa de los derechos de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales; es el caso, por ejemplo, de la legislación que amplía el matrimonio, la ley sobre identidad de género y la decisión de indemnizar a las víctimas de la represión estatal en décadas anteriores. Sin embargo, las instituciones educativas se niegan a considerar que los estudios sobre temas sexuales y de género tengan suficiente interés como para incluirse en el curriculum universitario, a diferencia de lo que sucede en otros países del entorno; la situación conlleva que la posición de quien investiga la homosexualidad en España resulte inestable debido a los obstáculos que encuentra para desarrollar una carrera académica. Lo que es peor, optar por esta línea de trabajo soslaya la importancia de sus aportaciones al conocimiento de la sociedad y le imposibilita el acceso a becas y ayudas de investigación; por ello, queda bloqueada la promoción académica del especialista. 

El desfase es llamativo en las facultades donde existen asociaciones de estudiantes que trabajan sobre sexualidad y género. Estos universitarios, de intentar consagrarse a la docencia, encuentran que el suelo se resquebraja bajo sus pies porque la dedicación que se les consentía en cuanto alumnos se les niega como profesores. Dada esa dificultad, sorprende el elevado número de personas que han elegido este campo de trabajo como centro de su especialización profesional. En pocas naciones se encuentra un volumen de producción teórica sobre género -que incluye tanto el feminismo como las nuevas masculinidades- y orientación/preferencia sexual como en España, al tiempo que colecciones surgidas en editoriales especializadas en otros temas (o que nacieron para asentarse en estos). En la apuesta de las editoriales debe verse el esfuerzo por cubrir el hueco que dejan vacío las universidades: una vez que los temas de sexualidad en general -y las cuestiones homosexuales en particular- se encuentran ausentes de los planes de estudios, las instituciones académicas apenas publican libros con esos contenidos (a diferencia de lo que sucede en Estados Unidos o el Reino Unido); esa situación también es responsable de que escaseen tesis doctorales sobre esos temas, así como ayudas para investigarlos. La indiferencia ante un buen número de preocupaciones sociales puede constituir una de las razones por las cuales las instituciones académicas españolas ocupan los últimos lugares, entre los países avanzados, por la calidad de su docencia e investigación (especialmente, en el campo de las humanidades). 

La distancia que media entre el reconocimiento político y la cerrazón académica explica la posición peculiar que en España ocupa el intelectual especializado en estas cuestiones. Como los centros de investigación le son adversos, se dirige a la sociedad en busca de un público que valore su trabajo; por eso, muchos especialistas se acercan a grupos homosexuales (caso de los colectivos lgbt), movimientos alternativos (como los queer) o corrientes de género (feminismo, masculinidad) que hacen de intermediarios entre su trabajo y el público general. En parte, la vinculación es positiva para la teoría porque le obliga a estar próxima a las preocupaciones de los individuos y los colectivos a los que se une. Se trata de una “teoría práctica” por así decir que, como sucede con la ciencia práctica, resulta útil para lograr objetivos concretos a corto plazo; prueba de ello son los derechos conquistados en los últimos años. Sin embargo, entraña el peligro de dejar de lado el conocimiento por amor al mismo -que es lo que significa la palabra “teoría”- junto al futuro que construye una investigación que no busca más que su propio desenvolvimiento. Si se carece de una teoría pura en el campo de la ciencia, la filosofía y las humanidades, la cultura se encuentra con un lastre para su desarrollo. En el trabajo conjunto de intelectuales y colectivos radica una de las causas de la obtención de derechos políticos; en la dificultad para generar teoría o investigación pura, una de las limitaciones que encuentra la lucha contra la marginación de los homosexuales a largo plazo (a la vez que la evolución del conjunto de la sociedad). 

No es necesario mencionar ahora a quienes se han dedicado a luchar por la igualdad de derechos (o contra la homofobia) en el país porque, en muchos casos, el lector encontrará citados sus trabajos -junto a las editoriales donde los publicaron- a lo largo del libro y en la bibliografía final. Lo que conviene destacar es que no eligieron estas cuestiones como temas de investigación para incrementar sus ingresos por medio de la venta de ejemplares o conferencias cuando, de haber elegido otro campo, es probable que les hubiera ido mejor. Sus elecciones tampoco pueden entenderse como el paso equivocado de quien buscaba progresar en instituciones que se muestran impermeables a su esfuerzo puesto que ese obstáculo resultaba evidente desde el principio. La apuesta debe interpretarse como un compromiso por transformar una realidad que les parecía injusta: estos autores y autoras se niegan a aceptar que las personas sufran y vean mermado su proyecto de vida a causa del sexo y el género de quienes desean (o en quienes se encarnan, caso de l@s transexuales); esta posición de partida constituye el primer mérito de su trabajo.



Agradecimientos


Varias personas leyeron un esbozo del que surgió Las circunstancias obligaban y otras compartieron sus reflexiones sobre algunos contenidos; es el caso de Kerman Calvo, Ana Isabel Carrasco, Antonia Díaz, Alberto Mira, Alejandro Modarelli, Miguel Ángel Sánchez, Jordi Terrasa y Gracia Trujillo. Cuando el texto se convirtió en libro, este fue leído y comentado por Arturo Arnalte, Emilio Corbacho, Paula Noya y Antonio García (a quien, junto con Emilio, debo la orientación en el mundo de la estadística). Aprovecho este espacio para agradecerles la seriedad con la que unos y otros se tomaron el trabajo de analizar las líneas de investigación de la obra, lo que convierte los errores o insuficiencias que pueda contener en responsabilidad exclusiva de su autor. 

Tesis del libro e indicaciones de lectura

El libro intenta fundamentar dos tesis, una en relación con la sociedad occidental a lo largo del tiempo y otra en relación con el siglo XX, ambas desde una perspectiva materialista:

1º) Las autoridades han reprimido el homoerotismo en momentos de conmoción política que, a menudo, expresaban alteraciones profundas en el modo de producción; estas podían ser expansiones de las fuerzas productivas que chocaban con las reglas en vigor o, por el contrario, depresiones que dificultaban el reparto de una riqueza disminuida. La represión tenía el doble objetivo de estimular la natalidad de las capas menesterosas de la sociedad y dirigir su comportamiento; si la atención se fija en los grupos privilegiados, la acusación de haber mantenido relaciones con personas del propio sexo permitía desembarazarse de individuos incómodos. En la conjunción de esos fines se explica la persecución de conductas que no conllevan víctimas, la creación de “grupos de riesgo” y el hecho de que el grueso de afectados procediera de las clases populares;

2º) Es posible realizar una historia de las relaciones entre personas del mismo sexo, desde la antigüedad grecorromana al siglo XXI, a partir de las prácticas, puesto que estas se han modificado poco con el paso de los siglos; sobre ellas se levantaron las identidades, que son vías por las cuales el individuo persigue sus fines. El último siglo y medio muestra la existencia de dos generaciones de identidades homosexuales. La primera surgió a finales del siglo XIX, se mantuvo hasta los años sesenta del siglo XX y se centró en subjetividades deudoras de la idea de inversión (bolleras, maricas); la segunda generación alumbró identidades que continúan en nuestros días (caso de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales), pero se encarnan en individuos integrados en la sociedad. La sustitución de una generación por otra fue debida a la incorporación de los homosexuales a un sistema productivo que impulsa los empleos que exigen alta cualificación, remuneran de acuerdo con ella y desincentivan la natalidad.

Al margen de esos aspectos, el libro cuenta con dos lecturas posibles, una como estudio y otra como ensayo. La primera abarca la totalidad de la obra, mientras la segunda deja de lado los apartados que sostienen materialmente la argumentación, que se encuentran al inicio de cada capítulo (1.1, 2.1, 3.1 y 4.1); estos constituían un esfuerzo obligatorio para el autor, aunque supongan un recorrido voluntario para quien prefiera centrarse en el ensayo.  


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Las circunstancias obligaban. Homoerotismo, identidad y resistencia
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hemeroteka | Ellas no solo leían breviarios

Imagen: El País
Ellas no solo leían breviarios
El CSIC estudia qué libros atesoraban las bibliotecas femeninas del medievo. A partir del siglo XV, la mayoría de las obras encontradas son religiosas. Séneca, Boccaccio o el Amadís aparecen con frecuencia en los registros.
Diana Mandiá | El País, 2011-07-01

No escribían tanto como leían -el manejo de la pluma era considerado innecesario y hasta peligroso si la que lo ejercía era una mujer- y los libros de sus bibliotecas personales no versaban únicamente sobre la vida de santos, preceptos morales o milagros píos. Es la conclusión a la que han llegado historiadores del Instituto de Estudos Galegos Padre Sarmiento, dependiente del CSIC, inmersos desde hace meses en una investigación sobre el poder de las mujeres en la Edad Media, una línea de estudio que algunos expertos empezaron a tratar en los años 80 pero que es inédita en el organismo público.

El miércoles, la historiadora gallega Isabel Beceiro Pita inauguraba un seminario que hasta el 27 de septiembre reunirá en Santiago a expertos sobre la historia de la mujer. El acceso femenino a los libros y la transmisión de estos a hijas, nueras o parientes más o menos alejadas centró la intervención, novedosa porque el sábado de la semana pasada Beceiro descubrió el rico inventario de Guiomar de Meneses, viuda de Alonso de Tenorio, adelantado de Cazorla: la mujer, muerta en 1454, poseía desde libros de viajes y aventuras, como La conquista de Ultramar o Viaje al Gran Tamerlán, a obras de física o albeitería.

Uno de los inventarios que arroja más información es el de Aldonza Mendoza, una mujer que en el siglo XIV denunció a su marido, el conde de Trastámara, por los malos tratos a los que la sometía. Las obras que Aldonza de Mendoza, media hermana del marqués de Santillana, cede al monasterio de Lupiana tras su muerte en 1435 prueban la diversidad de los intereses literarios de la mujer medieval y aristócrata, la única que tenía acceso a la palabra escrita. Doña Aldonza leía, o poseía al menos, libros de Séneca, novelas de caballerías -entre ellas el Amadís de Gaula-, tratados de Historia o incluso obras con leit motivs tradicionalmente masculinos, como La caída de los príncipes de Giovanni Boccaccio. La obra más célebre del autor italiano, Decamerón, aparece en el inventario de libros de Inés de Torres, la madre del Nuño de Guzmán, fundador del reino de Nueva Galicia, en el noroeste del actual México. Otra mujer poderosa, la infanta Mencía de Vega, tenía entre sus pertenencias un cancionero de Juan de la Encina y un libro de cuentos de Apuleyo, de carga erótica más que evidente. El contenido de las bibliotecas femeninas cambia sustancialmente a partir del siglo XV, cuando el fin de la reconquista y la mayor estabilidad del reino permite la reincorporación de los señores a sus dominios, tutelados por sus esposas en época de guerra. A partir de entonces son mucho más frecuentes los libros sobre santos.

"El contacto con obras no religiosas no se debe tanto a la voluntad y carácter de las poseedoras como a su relación con el poder", sostiene Beceiro, autora de Libros, lectores y bibliotecas en la España medieval (2007) y también de una obra de los años 80 sobre la revolución irmandiña. La relación de títulos y autores que aparece en los inventarios dejados por las mujeres al morir revela no solo qué leían sino también qué obras gozaban de consenso en la época. "En el inventario de Fernando de Rojas, el autor de La Celestina, no aparece una mínima mención a su obra literaria, solo escritos jurídicos. Hay obras que a partir de un determinado momento no aparecen en los inventarios, como los libros artúricos, aunque sabemos que tenían una gran tirada", explica.

Lo habitual es que solo se registraran los libros mejor considerados para donar a familiares e instituciones religiosas. Muchas de esas obras se han perdido o son prácticamente desconocidas, lo que explica las largas horas de lectura que Beceiro tuvo que pasar en la Biblioteca Nacional para conocer el contenido de títulos enigmáticos. En muchos inventarios no aparece los nombres de autores y obras, sino vagas referencias al contenido de las mismas. Ocurre, por ejemplo, con el de Guiomar de Meneses, que entre sus pertenencias cita un libro "de las naturalezas", probablemente un Tratado de la naturaleza angélica. Este es un inventario valiosísimo, porque completa al que ya se conocía de su esposo y permite apreciar qué obras heredó la mujer y cuáles no. Los libros de Alonso de Tenorio que no aparecen en la lista de su viuda probablemente pasaron al hijo primogénito -encontrar el inventario de los descendientes, casi una utopía, resolvería el misterio- o fueron vendidos en almoneda, "lo que solía suceder con los libros más cuidados", precisa Beceiro.

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Ellas no solo leían breviarios
El CSIC estudia qué libros atesoraban las bibliotecas femeninas del medievo. A partir del siglo XV, la mayoría de las obras encontradas son religiosas. Séneca, Boccaccio o el Amadís aparecen con frecuencia en los registros.
Diana Mandiá | El País, 2011-07-01