lunes, 31 de julio de 2017

#hemeroteca #memoria #fotografia | Joan Fontcuberta y el IVAM se inventan un fotógrafo: Ximo Berenguer no existe

Imagen: El Español / Fotografía de Joan Fontcuberta atribuída a Ximo Berenguer
Joan Fontcuberta y el IVAM se inventan un fotógrafo: Ximo Berenguer no existe.
El Premio Nacional de Fotografía y de Ensayo Joan Fontcuberta, avalado por el Instituto Valenciano de Arte Moderno, crea una identidad falsa -con libro de familia incluido- para demostrar lo fácil que es manipular en 2017 y qué débiles son los límites entre realidad y ficción.
M.B. | Agencias | El Español, 2017-07-31
http://www.elespanol.com/cultura/arte/20170731/235477059_0.html

El supuesto fotógrafo valenciano Ximo Berenguer es en realidad un 'fake', es decir una identidad falsa construida por el artista Joan Fontcuberta con la colaboración del Institut Valencià d'Art Modern (IVAM).

El museo valenciano ha explicado que, con motivo de la exposición 'Fake. No es verdad, no es mentira', que exhibió el IVAM desde el 20 de octubre de 2016 hasta el 29 de enero de 2017, el artista y fotógrafo Joan Fontcuberta, en colaboración con el comisario de la muestra José Luis Marzo, propusieron organizar un proyecto 'fake': inventar y difundir la historia del fotógrafo valenciano Ximo Berenguer. El objetivo era comprobar si, en la era de la información y las redes sociales, todavía es posible crear una historia falsa.

El IVAM aceptó el reto como parte del discurso crítico de la exposición y coorganizó con la Facultat de Bellas Artes de Valencia y la Facultad de Historia del Arte el seminario 'La metodología del fake entre los meses de mayo y junio de 2016'. La primera fase de este curso, impartido por Joan Fontcuberta, Premio Nacional de Fotografía en 1998 y Premio Nacional de Ensayo en 2011, consistió en inundar la red de referencias sobre Ximo Berenguer, desde entradas en la Wikipedia, noticias falsas hasta artículos académicos.

Engaño organizado
Así pues, Ximo Berenguer se presentó como un fotógrafo valenciano, fallecido prematuramente, y conocido por una serie documental sobre el popular music hall barcelonés 'El Molino', que fotografió bajo la influencia de su amante, el coreógrafo cubano Negrito Poly. El trabajo de falseado fue "tan minucioso" que Fontcuberta logró libros de familia del archivo de Picanya, lugar de nacimiento de Ximo Berenguer, para hacerlos pasar por verdaderos. Asimismo, contó con la complicidad de una religiosa quien, supuestamente, era hermana de Berenguer y custodiaba los 15.000 negativos que se le atribuían.

Para legitimar esta falsa historia, Joan Fontcuberta también logró la ayuda de Mira Bernabeu, codirector de la galería Espai Visor de Valencia, para organizar una exposición dedicada a Ximo Berenguer con materiales "inéditos" que se presentaron en la ciudad en el marco del evento Abierto Valencia en septiembre de 2016.

El IVAM, además, adquirió 6 fotografías de Ximo Berenguer para su colección con "absoluto conocimiento" de que se trataba de un proyecto de Joan Fontcuberta. Los miembros del Consejo Asesor y del Consejo Rector del museo refrendaron la propuesta de adquisición, tras ser informados de que se trataba de un proyecto 'fake' del artista catalán.

Éxito para alguien que no existe
Siguiendo con esta pormenorizada ficción, la galería Fernando Pradilla colaboró exponiendo las fotografías de Ximo Berenguer en su espacio de Madrid, bajo el comisariado de Mira Bernabeu. Y la editorial RM, especializada en fotolibros, publicó 'A chupar del bote', un recopilatorio del trabajo de Ximo Berenguer en 'El Molino'. La publicación incluía fotografías de Berenguer y textos de Manolo de la Mancha.

Fue durante la presentación de este libro cuando Joan Fontcuberta, sentado entre el público, reveló que la figura de Ximo Berenguer era un 'fake' y que las fotografías mostradas en las exposiciones eran suyas Así culminaba la historia de Ximo Berenguer / Fontcuberta, orquestada con una voluntad pedagógica: demostrar que todavía es posible jugar con los límites entre realidad y ficción, manipular la percepción y crear historias que caminan entre la verdad y el 'fake'.

#hemeroteca #amores #gais | Diario de un gay empedernido: sexo, mentiras y una chaqueta roja

Imagen: El Mundo / Luis Parejo
Diario de un gay empedernido: sexo, mentiras y una chaqueta roja.
Javier Cid | Sex on the beach, El Mundo, 2017-07-31
http://www.elmundo.es/vida-sana/sexo/2017/07/31/597b188d468aeb6b788b45cb.html

Soy zurdo, géminis y homosexual. Y ando en esa edad rara, los taitantos, en la que hablar de sexo ya no es joven ni fresco, y aún no soy un anciano venerable como para escribir mis memorias. Desde este limbo, pues, trataré de encontrar mi punto zen.

Os voy a contar la historia de amor más triste del mundo. No hace mucho tiempo, en este muladar de sentimientos que es Madrid, conocí a un varón de los de lanza en astillero; o sea, de muy buen ver, con la libido chorreándole la osamenta y una cara preciosa, como de príncipe persa. Un sábado de lluvia, pues las grandes pasiones siempre llegan mojadas, nos citamos por vez primera en el edificio de Telefónica de la Gran Vía, que es donde quedan los turistillas y los maricones.

La tarde fue sucediéndose entre cervezas como lingotes y algunos besos, primero tímidos y después valientes. Justo antes o después de la cena, no lo recuerdo bien pues los tempos me bailan por la melopea, ya caminábamos bajo la tormenta cogidos de la mano, empapados y llenos de amor, con el vello de punta y Madrid a nuestros pies. Menuda boutade.

Mientras la noche se alargaba como una culebra, dimos con nuestros huesos en una de esas discotecas de zumbidos psicodélicos que roban la cordura a la marabunta gay. Y bailamos. Bailamos desquiciados, pura adrenalina, como enrolados en un exorcismo, hasta que la música dejó de sonar. Tanto bailamos, pues, que perdimos las cazadoras en el ir y venir de ginebras y canciones.

(Nota: tengo un gran expertisse en extraviar ropa cada vez que la noche se me complica, y no es extraño que vuelva a casa embriagado y en estado de semidesnudez. Lo maravilloso es que él también perdiese su abrigo, a mi vera misma, como si algún Dios ateo quisiera conchabar nuestros destinos. Pude pensar entonces que éramos dos borrachos inútiles, pero no; tan sólo creí que acababa de encontrar a mi alma gemela. En la salud y en la enfermedad. En las alegrías y, coño, también en las puñeteras penas).

Y así fue como regresamos a mi hogar, en paños menores y amándonos hasta los dientes. Ya en mi sofá, de amanecida, él me lanzó una pregunta que me heló la sangre:

-¿Y si lo intentamos, a ver qué pasa?

Yo, arrobado y en éxtasis, le dije que sí. Y mientras nos imaginaba casándonos de Emporio Armani en algún acantilado descalabrado del Egeo, el sueño acabó venciéndonos y tragándose la mejor noche de mi vida. A la mañana siguiente, con los tropezones del desayuno, me pidió prestada una chaqueta para volver a casa. Una chaqueta roja. Me prometió otra cita y se fue.

Jamás volví a verle. Algo debió suceder aquellos días de tremenda espera en los que estuve a punto de perder el sentido. Por más que le fundí el teléfono a llamadas desesperadas, en el precipicio mismo de la esquizofrenia, sólo recibí silencios que me dolieron como mordiscos. Mi chaqueta roja se convirtió entonces en el único hilo que me seguía atando a él. Como la morfina a los moribundos.

Y entonces sucedió algo.

Todos mis amigos me animaron en un bucle infinito a recuperar la chaqueta. Mis compañeros de trabajo me jalearon como hienas para ir en su búsqueda. Mi entrenador, que guarda unas musculaturas desaforadas, quiso hacerse pasar por un matón para que me la devolviese. Alguien promovió recoger firmas en Change_org para que la chaqueta regresara a mi hogar desangelado. Y hasta mi madre quiso personarse en Madrid para recogerla y, por aquello de aprovechar el viaje, cruzarle la cara al cabrón que estaba enajenando a su hijo. La cosa debió llegar a mis vecinos, que me traían restos de comida caliente para aliviarme el frío atroz de aquellos días tristes, como si fuese un sans-culotte sin mi chaqueta.

Resumiendo: la chaqueta roja se volvió una cuestión de Estado. Un fenómeno viral sin precedentes. Un eslabón perdido que estaba poniendo en jaque la armonía del cosmos, el equilibrio atmosférico, el devenir de la cultura occidental. Fracasado y exhausto, cedí a la presión y un buen lunes, por mensaje, le pedí la chaqueta, que ya entonces era el símbolo atávico de mi fracaso. Juro que nunca pretendí recuperarla, y sólo fue una excusa para volver a verle.

Tres días después recibí un paquete en la oficina. Dentro, perfectamente doblada en una bolsa de plástico de El Corte Inglés, como si fuera un puñetero exprimidor, estaba la chaqueta roja. Sin una nota, sin un "lo siento", sin su olor si quiera. Y entonces, sin más, me quise morir.

Han pasado algunos meses, y aún sigo esperando al hombre que quiera ponérsela. Todas las noches rezo a los dioses del otoño para que llegue la temporada de lluvias, y al próximo varón que se empape conmigo prometo regalársela por siempre jamás. Yo, de momento, no he sido capaz de sacarla de la bolsa de El Corte Inglés.

#hemeroteca #transexualidad | Nadie es demasiado mayor para ser transexual

Imagen: El Diario / Maribel Torregrosa
Nadie es demasiado mayor para ser transexual.
Dos mujeres trans cuentan su experiencia de comenzar el proceso de reasignación en torno a los 50 años. "Las personas trans que empezamos mayores éramos delincuentes cuando descubrimos nuestra identidad", explica Amanda Azañón. Para Maribel Torregrosa la madurez hace más llevadero el proceso: "No me arrepiento de haber tirado mi vida por la borda si el objetivo era ser yo misma".
Marta Borraz | El Diario, 2017-07-31
http://www.eldiario.es/sociedad/empezamos-proceso-mayores-descubrimos-identidad_0_659684639.html

Decía La Agrado en la oscarizada ‘Todo sobre mi madre’ que una es más auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma. Para Maura Pfefferman el camino empieza dejando atrás a Mort para ejercer su derecho a ser. Es una mujer que ha estado disfrazada durante 30 años y decide desvelar su identidad a una edad madura. Aunque la magia de ‘Transparent’, la serie que cuenta su historia, radica en que la transexualidad de su protagonista es el gancho para hablar de todo, la aclamada producción de Amazon ha contribuido a visibilizar no solo la realidad trans, sino también la ‘salida del armario’ a una edad que no es la más común.

Las razones y las experiencias son diversas, pero Amanda Azañón y Maribel Torregrosa tienen las suyas propias. Y coinciden. Ambas comenzaron la transición en torno a los 50 años sabiendo que eran mujeres desde muy temprana edad en medio de los últimos coletazos del franquismo. Sin embargo, en aquella época la dictadura penalizaba la disidencia sexual y de género y ser diferente a lo que el régimen concebía como correcto era ser considerado un peligro social.

En muchos casos "las personas trans que empezamos el proceso mayores lo hacemos por una cuestión generacional. Eramos delincuentes cuando descubrimos nuestra identidad", explica Azañón, que inició la transición en 2010 a los 47 años. "No es que nos levantáramos de la cama un día y dijéramos 'venga, voy a hacerlo'", prosigue. "En aquella época ser trans era asumir algunas cosas como la precariedad, la persecución policial o incluso ser internada en un psiquiátrico. Luego está el miedo a perder el trabajo, al rechazo familiar, al estigma... Y también hay mucha autotransfobia aprendida. Te han educado para odiarte".

La transfobia sigue siendo una experiencia cotidiana para las personas trans, pero el avance es innegable y cada vez más jóvenes y menores se muestran tal cual son. Según los datos que maneja el Gobierno y que plasmó en una respuesta parlamentaria hace unos meses, la mayor parte de modificaciones registrales de nombre y sexo se dan entre los 18 y 30 años. Del total de cambios comprendidos entre 2012 y 2016, el 54% se hicieron en ese tramo de edad, un 36% entre los 31 y 50 años y solo un 5% entre las personas mayores de 50.

Imagen: El Diario / Amanda Azañón
Más visibilidad, menos estigma
Aunque la transición y el nivel de modificación corporal depende de cada persona, la identidad de género suele descubrirse a edad temprana. Las dos mujeres lo hicieron en torno a los cinco años, pero a la sensación no le ponían palabras. El tiempo pasó y Torregrosa, que ha vivido siempre en Madrid, empezó la transición hace ocho años. Ahora, con casi 60, ha roto el disfraz "de la cabeza a los pies" y la presión de comportarse y ser alguien que no era.

"Adopté el rol de hombre, lo que se esperaba de mí para no ser rechazada. Y por muchos esfuerzos que hiciera para ser quien tenía que ser, sabía que algo pasaba, que había algo en mi interior que ha durado siempre". Como otras personas que crecieron en la invisibilidad, la confusión le hizo pensar que, a pesar de que le gustaban las mujeres, quizás era un hombre homosexual. En su mundo la transexualidad no existía ni como palabra ni como realidad.

La situación ha cambiado y a pesar de que el estigma está presente, "el que había hace años era tremendo", apunta Azañón. Las asociaciones de menores trans están más presentes que nunca, el rechazo social a campañas como el autobús tránsfobo de HazteOir se ha hecho patente y hay mucha más información: "Nunca tuve la oportunidad de que alguien me preguntara cómo me sentía; eso ha cambiado mucho. Hay más posibilidades de que si un niño o niña se expresa de manera diferente, los padres indaguen o hablen con él o ella", analiza Torregrosa.

Ser una misma
La presencia en la década de los 70 de mujeres trans y travestis en el mundo del espectáculo y la popularidad que alcanza Bibiana Fernández contribuye a instalar referencias en su imaginario colectivo. Pero Azañón recuerda la adolescencia como una época "terrible" en la que apenas quería salir de casa. Después, el desierto: "Una vida plana, como si fuera una película que ves pasar sin participar en ella".

Torregrosa reconoce haber tenido una vida plena, con éxito en el trabajo y una relación sentimental satisfactoria con otra mujer, que se fue deteriorando, entre otras cosas, porque salió de la clandestinidad y Maribel empezó a estar cada vez más presente en su existencia. Su vida laboral comenzó a decaer porque inició el proceso con el principio de la crisis y "encontrar trabajo más allá de los 50, y más siendo una mujer transexual, es misión imposible".

Azañón tuvo que soportar la presión familiar de no iniciar el tránsito por miedo a que la despidieran; Torregrosa estuvo dos años sin ver ni hablar con su hija porque le dijo que no quería saber nada de ella. A pesar del rechazo de algunos amigos, los insultos, las miradas o los comentarios, ambas celebran la reacción de su entorno. Una realidad atravesada por el ambiente en el que se mueven. Torregrosa es activista LGTBI y feminista, donde encuentra "un espacio seguro" y Azañón, por su parte, es dinamizadora del Grupo de Políticas Transexuales de la FELGTB.

Las dos coinciden en que el tránsito siendo mayor tiene la desventaja de la visibilidad porque la hormonación va a dejar determinados rasgos físicos, por eso Azañón insiste en que, aunque nunca es tarde, "mejor pronto". En el otro lado, lo positivo de la madurez, que hace que el proceso "sea más llevadero porque cuanto más mayor eres, más igual te da lo que piense la gente", apunta Torregrosa, que como La Agrado en ‘Todo sobre mi madre’ echa la vista atrás y celebra ser lo que soñó de sí misma: "Todavía me encanta oír mi nombre en boca de otras personas. Para nada me arrepiento de haber tirado mi vida por la borda si el objetivo al final era este, ser yo misma".

#hemeroteca #deportes #machismo | Prohíben a Beatriz Manchón participar en la categoría absoluta del descenso del Sella por ser mujer

Imagen: Cuatro / Beatriz Manchón
Prohíben a Beatriz Manchón participar en la categoría absoluta del descenso del Sella por ser mujer.
Cuatro, 2017-07-31
http://www.cuatro.com/deportes/Prohiben-Beatriz-Manchon-participar-Sella_0_2411850749.html

Parece mentira que algo así siga sucediendo en el año 2017. Beatriz Manchón, tres veces campeona de piragüismo, ha denunciado que la organización del descenso del Sella le ha prohibido participar junto a Manuel Busto en la categoría absoluta de K-2 por ser mujer. 

La organización del descenso del Sella ha prohibido participar a Beatriz Manchón, tres veces campeona del mundo, en la categoría absoluta por ser mujer. En la categoría absoluta pueden participar hombres de cualquier edad y cualquier nivel, pero las mujeres no. Así de duro. Así de machista. La organización de la prueba se ha negado a cambiar las reglas aunque la Federación de piragüismo sí admite que las mujeres puedan competir en este tipo de carreras. 

Beatriz Manchón ha denunciado esta situación y ha señalado que deberían cambiarse las reglas de esta prueba, que hasta hace poco no permitía que las mujeres al podio en ninguna de las categorías. “La tradición es muy machista. El mundo del piragüismo es muy pequeño y nadie mueve ficha para no incomodarse. Llevamos dos años intentando competir y se veta a todas las mujeres”, reivindicó la tres veces campeona del mundo en la Cadena Ser. 

Manchón quiere participar en la prueba junto a Manuel Busto, y se niega a hacerlo en la categoría mixta. La tres veces campeona del mundo señala que ya el año pasado pidió que se cambiarán las reglas y le dijeron que lo estudiarían para hacerlo en 2017. 

La canoa mixta de Manchón y Busto sí participan con los mejores en otros descensos como el del río Segura o la Copa de España. La tres veces campeona del mundo lo ha ido denunciando en sus redes sociales.

Y TAMBIÉN…
Bea Manchón: "Si no es por machismo, ¿por qué una mujer no es igual en el Sella?".
A Beatriz Manchón, piragüista y olímpica, le han prohibido participar en el Descenso del Sella por ser mujer; así lo mandaba la Real Federación Española de Piragüismo.
Carmen Peláez | Público, 2017-08-04
http://www.publico.es/deportes/entrevista-bea-manchon-no-machismo-mujer-no-igual-sella.html 
Beatriz Manchón lucha por la igualdad en el Descenso del Sella.
La expiragüista reclama que la competición asturiana deje participar parejas mixtas en la categoría absoluta.
Mai Montero | El País, 2017-08-01
https://elpais.com/deportes/2017/08/01/actualidad/1501576912_024606.html

#hemeroteca #feminismo | El cuento de la criada

Imagen: Google Imágenes / Escena de la serie 'El cuento de la criada'
El cuento de la criada.
Beatriz Gimeno | EconoNuestra, Público, 2017-07-31

http://blogs.publico.es/econonuestra/2017/07/31/el-cuento-de-la-criada/

Pocas veces hemos hablado las feministas tanto de una serie de televisión como lo hemos hecho las últimas semanas sobre El cuento de la criada. Aunque el libro de Margaret Atwood es antiguo, 1985, es la serie la que lo ha restado de un cierto olvido mayoritario. No voy a entrar aquí en la calidad literaria ni en discutir qué es mejor, si el libro o la serie, diré que son muy diferentes. Únicamente voy a comentar la serie y algunas cuestiones que me ha suscitado desde el punto de vista feminista. Es verdad que la serie resulta impactante en un primer momento por su factura técnica y artística. Está muy hermosamente rodada. La fotografía, con esos colores, con esos interiores que evocan a Vermeer, son tremendamente evocadores. La crueldad está rodada con una limpieza estilística, con una sencillez expresiva que golpea.

Nos golpea. Es obvio que nos afecta porque sentimos el argumento no como una distopía lejana, sino muy cercana. Lo que la serie cuenta es ya una realidad para muchas mujeres del mundo: no tener derechos civiles, ni políticos, no conducir, ser consideradas procreadoras únicamente, no tener libertad de movimientos, ni libertad sexual, sufrir mutilación sexual… Nada que no sepamos que ya pasa, y con mucha frecuencia. Además, ese es también nuestro pasado inmediato y, si nos angustia cuando lo vemos, es porque no sabemos si podría volver a ser nuestro futuro. Recordemos que lo primero que hace el nuevo poder político en la serie es quitar a las mujeres la posibilidad de tener una cuenta bancaria y recordemos que nuestras madres o abuelas no podían tener una cuenta para ingresar lo que ganaban con su trabajo. Lo que hace la serie particularmente inquietante es que Atwood sitúa la distopía en nuestro propio mundo. Es decir, eso que sabemos que les pasa a otras, nos puede pasar a nosotras. Y si es inquietante es porque es creíble; nosotras sabemos que es creíble; que Trump es un misógino y que eso no ha bastado para arrebatarle la presidencia de EE.UU, un país donde se supone que las mujeres gozan de libertad e igualdad. Las feministas sabemos que estamos, todavía, en el filo de la navaja, que quizá no hayamos alcanzado el punto de no retorno absoluto. Al fin y al cabo, eso que ya les pasa a muchas mujeres en el mundo, tampoco les pasó siempre. Los retrocesos en muchos países en lo que se refiere a los derechos de las mujeres son conocidos y respecto a dictaduras políticas enloquecidas y terribles tampoco nos faltan ejemplos cercanos. No parece sensato pensar que vamos a vivir aquí un retroceso parecido pero, en fin, nadie podía imaginar Auschwitz antes de Auschwitz.

Hay un momento en la serie que me impresionó especialmente y que creo que es una de las claves. Cuando el nuevo poder político impide a las mujeres trabajar y luego les arrebata sus cuentas bancarias para entregárselas a sus maridos, el marido de la protagonista, hombre sensible y se supone que progresista, no se duele ante la injusticia y se lanza a la calle, sino que dice: “No te preocupes, yo cuidaré de ti”. Y aquí surge la pregunta que muchas nos hacemos muy a menudo, ¿cuántos hombres saldrían a la calle a jugarse la vida por los derechos de las mujeres? ¿No es cierto que sabemos que muchos maridos, compañeros, hermanos o padres que luchan cotidianamente por un mundo más justo y que nos quieren dirían algo como…”bueno, mujer, es transitorio, ya verás cómo se arregla, no te preocupes que yo te protejo”? ¿Hasta qué punto los derechos de los mujeres son absolutamente irrenunciables para muchos hombres con los que cotidianamente nos relacionamos, y nos relacionamos bien? ¿Hasta qué punto nuestra situación de desigualdad les duele verdaderamente como nos duele a nosotras? ¿A cuántos? La respuesta, en realidad y desgraciadamente, sabemos cuál es porque las feministas luchamos en todos los frentes todos los días. Una cosa es el apoyo que terminamos ganando para ciertas batallas y otra cosa es que también sabemos hasta qué punto muchos hombres que nos apoyan, lo dejarían correr si la cosa se pusiera verdaderamente peligrosa…”bueno mujer, ya verás cómo se arregla. Yo trabajo por los dos, no te preocupes”. Lo más perturbador de La criada es que nos recuerda que la carencia de nuestros derechos no es vivida con dolor por muchos hombres que sí se duelen de otras injusticias.

Pero desde el punto de vista feminista, la serie también tiene algunas cuestiones..que me resultan problemáticas. “¿Qué hay más importante que los hijos?” le pregunta el Comandante a la criada. “El amor”, contesta esta. Y la serie, en realidad, gira sobre eso (cosa que no hace el libro). Y no seré yo quien niegue la importancia del amor pero, según la serie avanza, el amor parece, efectivamente, lo más importante para la protagonista que en una situación como la que vive, tiene tiempo de enamorarse y de pasar por el filtro romántico incluso la relación que mantiene con el opresor. De todas sus pérdidas el amor romántico parece ser la definitivamente insustituible. No el amor como parte de la libertad perdida, sino el amor en sí, el amor romántico hacia los hombres concretamente. El amor romántico como la gran pérdida y finalmente, como salvación para la protagonista.

Hay otros detalles que me resultaron chocantes. Por ejemplo, cuando el Comandante quiere darle a ella algo valioso le enseña una revista femenina que ella recibe como un hambriento recibe pan; que a la lesbiana la mutilen sexualmente (se supone) para que no se vuelva a enamorar de otra mujer y no tengo muy claro que tiene que ver dicha mutilación con enamorarse o no enamorarse o con sentir deseo por otras mujeres (quizá el hecho de que el guionista sea un hombre tenga algo que ver), o la escena de las prostitutas y, de nuevo, la importancia del maquillaje. Y sí, sé que son metáforas, que las dictaduras misóginas realmente prohíben el maquillaje y los bikinis, pero también prohíben estudiar, trabajar o no casarse. Preferiría que no fuera una revista femenina o el maquillaje lo que representara la libertad de elegir (así lo expresa la protagonista cuando el Comandante se la entrega) Tengo la impresión de que cuando el protagonista de una historia parecida es un varón lo que añora siempre es la libertad. (Libertad que incluye la libertad para amar, por supuesto, pero la enunciación es importante). Y me hubiera gustado más que la protagonista llegara a ser parte de la resistencia al régimen opresor de la misma manera que llegaría un protagonista masculino: buscando luchar por su libertad y la de todas y todos y no tanto por amor y con el amor por medio. Así mismo quizá la autora encontró más efectista entregarle a la protagonista una revista femenina como símbolo de todo lo perdido que no un libro de poesía porque, quizá, alguien todavía piense que ninguna mujer lloraría por perder la posibilidad de leer poesía, o física cuántica, si nos ponemos. No es romántico, no, pero es más real. Y a mí me hubiera gustado más; como me hubiera gustado más que cuando él le pregunta: “¿Qué hay además de los hijos?” ella contestara: “la libertad”, por ejemplo (y tengo más respuestas). Llamadme tiquismiquis.

Beatriz Gimeno. Diputada en la asamblea autonómica de la Comunidad de Madrid, grupo parlamentario de Podemos

#hemeroteca #homofobia | Más de 40 detenidos en una redada en Nigeria por “actos homosexuales”

Imagen: El País / Protesta en Nairobi, 2014
Más de 40 detenidos en una redada en Nigeria por “actos homosexuales”.
El país africano castiga con hasta 14 años de prisión las relaciones entre personas del mismo sexo.
El País, 2017-07-31
https://elpais.com/internacional/2017/07/31/actualidad/1501515973_162463.html

Más de 40 hombres han sido detenidos este fin de semana por "actos homosexuales" en una redada en Lagos (Nigeria). Los arrestados celebraban una fiesta privada en un hotel de la ciudad portuaria. En Nigeria las relaciones homosexuales están prohibidas y se castigan con hasta 14 años de prisión, el país africano —en el que 12 Estados hablan incluso de pena de muerte para las personas que mantengan actos sexuales con personas del mismo sexo— también tiene una ley que veta incluso el registro de clubes, organizaciones o manifestaciones en apoyo al colectivo LGTB+.

El portavoz de la policía del Estado de Lagos, Olarinde Famous-Cole, confirmó el arresto al diario local Punch y exlplicó que los detenidos "por actos homosexuales" fueron puestos a disposición judicial y una zona del hotel precintada para lleva a cabo la investigación. Bisi Alimi, activista nigeriana por los derechos LGTB+ y fundadora de la Bisi Alimi Foundation, relata que los hombres se encontraban en un evento para hablar de la prevención del VIH y que en él se estaba ofreciendo consejo y análisis para detectar el virus que causa el sida.

"Esos hombres estaban tratando de salvar sus vidas y hacer un país mejor con la prevención del contagio del VIH", lamentó a Reuters Bisi Alimi, que se exilió del país tras hacer público que es lesbiana. Nigeria, donde al menos 3,5 millones de personas de sus 186 millones de habitantes está infectada, tiene la tasa de VIH más alta de África central y del Oeste.

La organización internacional Human Rights Watch alerta que la ley de moralidad y propaganda que, al estilo de la rusa, prohíbe a las asociaciones el activismo LGTB+, ha obstaculizado enormemente el trabajo de las entidades sociales en el país, tanto para defender los derechos de las minorías sexuales como para llevar a cabo campañas de prevención del VIH , tratamiento y apoyo, especializadas para este colectivo. Leyes como la nigeriana y rusa están vigentes en 19 países.

El arresto masivo de este fin de semana llega solo unos meses después de que 54 personas fuesen detenidas en Zaria (al norte del país) por participar en una boda entre dos personas del mismo sexo. Todas se enfrentan a serios cargos por romper la ley en un proceso judicial que aún no se ha resuelto.

Nigeria, con su legislación punitiva, forma parte del 37% de los Estados miembros de la ONU que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo. En al menos 12 de ellos (o partes de su territorio) esta puede llegar a pagarse con la muerte, según analiza el último informe de la Asociación Internacional de Gais, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales (ILGA): Arabia Saudí, Irán, Yemen, Sudán, parte de Somalia y 12 Estados de Nigeria; además, actores no estatales (fundamentalmente el autodenominado Estado Islámico) la aplican en Irak y Siria. Catar, Mauritania, Pakistán y Emiratos Árabes Unidos mantienen la posibilidad de aplicarla; aunque no existe evidencia de ejecuciones en los últimos años por relaciones consensuales en privado.

domingo, 30 de julio de 2017

#hemeroteca #transexualidad #memoria | Años de agallas para las transexuales

Imagen: El Correo de Andalucía / Mar Cambrollé, Soraya Esperanza González y Raúl Solís
Años de agallas para las transexuales.
El reportero Raúl Solís prepara un libro sobre la Transición y las primeras luchadoras LGTB.
Francisco Veiga | El Correo de Andalucía, 2017-07-30
http://elcorreoweb.es/sevilla/anos-de-agallas-para-las-transexuales-NA3211438

«Con 13 años, en 1964, me detuvieron 14 veces el mismo día». En 2017 nadie diría que Soraya Esperanza –como dice su DNI, que exhibe con orgullo– pudiera acabar en el calabozo: es una mujer de más de 60 años y 60 detenciones a sus espaldas solo por vestirse como se sentía, una mujer. Conserva una lengua ingeniosa, afilada (y con mucha gracia contra todos los que le han ido haciendo daño en la vida).

Es uno de los ocho testimonios que el periodista independiente Raúl Solís ha recogido para su libro ‘La doble transición’, que saldrá a la luz este otoño y que busca «visibilizar a quienes primero protagonizaron y sufrieron la lucha por las libertades LGTB: las transexuales españolas, que llenaron las cárceles de Franco: el 80 por ciento de los presos por conducta homosexual fueron ellas», explica el autor. Hoy la mayor parte de ellas ha pasado de los 60 años y la cara visible del movimiento LGTB es otra. Por cierto, la edición ‘La doble transición’, a cargo de Libros_com está en plena campaña de crowdfunding. Se puede ayudar a financiarlo a través de la web de la editorial.

Al día siguiente de charlar con este periódico Solís partió a Cádiz para entrevistar a otras dos: la Petróleo –que se burló del propio Francisco Franco en su misma cara– y la Salvaora. «Me cuesta encontrar a transexuales fuera de Andalucía. Casi todas las que he localizado eran de aquí».

Soraya enseña fotos de cuando era joven, que no se pueden reproducir por el señor con bigote que la acompañaba: ella lucía una melena morena rizada, una cara guapísima. Entonces se dedicaba al espectáculo, y pide ayuda para localizar una entrevista que le hizo en los 70 el vespertino de El Correo, el diario Nueva Andalucía.

Pero de niña algo no iba bien: «Mi padre fue quien me pegó la primera paliza». Después no la dejaban comer con la familia, en la misma mesa.

Mar Cambrollé, presidenta de la Asociación Transexuales de Andalucía Sylvia Rivera, asiente. Ella, con 19 años, organizó la primera manifestación de transexuales en Sevilla, en 1978: los delitos por orientación sexual habían quedado excluidos de la amnistía de 1977. En su móvil aparece la foto de la Giralda adornada con una pancarta rosa, que escandalizó entonces más que el que acudieran los bestias de Fuerza Nueva a reventar la movilización.

«Era entonces», prosigue Mar, «todo tan burdo que no existía el concepto de transexual o de gay... a todos nos gritaban ¡maricones!» y nosotras nos llevábamos las peores guantadas en el calabozo porque no éramos invisibles. El homosexual masculino se podía refugiar en el armario. Nosotras no: estábamos en el escaparate porque, entre otras cosas, solo disponíamos de maquillaje y ropa, no de los tratamientos hormonales y quirúrgicos al alcance de las transexuales del siglo XXI».

«Bueno», tercia Soraya, «A mí me detuvieron muchas veces. Pero no me pegaron porque estaba siempre calladita». Solís interpreta: «Las transexuales de esa época no te cuentan lo mal que lo pasaron. Han hecho de la burla una forma de sobrevivir».

En efecto: si el rechazo empezaba con el padre y su máxima expresión eran las redadas y los centros de detención especiales para homosexuales, invertidos o como quiera que las vilipendiara el régimen en Huelva y Badajoz; las aristas de la transfobia hacían sangre en muchos otros terrenos: lo laboral se limitaba a la prostitución, el espectáculo y a lo mejor las cocinas. Soraya probó estos dos últimos empleos.

Tampoco la oposición antifranquista tenían en los 70 siquiera una opinión regular de las transexuales: «Éramos una perversión producto del capitalismo, la decadencia del Imperio Romano», cita Mar y recuerda unas siglas que nada dicen en 2017. No las querían ni socialistas ni comunistas.

Había que echarle un par de eso que piensan a la vida para salir a la calle vestida de mujer. Uno de los lugares donde ligaban era el paseo de Colón, y ya muerto Franco aparecen los bares de ambiente (el Quijote, el Charlot), «pero donde no podías ni darle un pico a tu pareja, ni cogerla de la mano», recuerdan las dos.

Ahora las protagonistas de esa doble Transición más mayores se enfrentan, con menos fuerzas, a la transfobia en las residencias de ancianos.

#hemeroteca #iglesia #pederastia | El 'caso Kakux', en manos del jesuita Luis Ladaria

Imagen: El Diario Vasco / Luis Ladaria
El 'caso Kakux', en manos del jesuita Luis Ladaria.
El religioso mallorquín, nuevo prefecto de la Doctrina de la Fe, también intervino en la investigación de los abusos en Gaztelueta y en el proceso a Pagola.
Pedro Ontoso | El Diario Vasco, 2017-07-30
http://www.diariovasco.com/gipuzkoa/kakux-manos-jesuita-20170730005705-ntvo.html

El Papa acaba de realizar un movimiento de mucho calado al relevar al cardenal Müller al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el antiguo Santo Oficio, y poner al frente de este dicasterio clave en la curia vaticana al jesuita mallorquín Luis Ladaria. El proceso contra Juan Kruz Mendizabal, exvicario general de San Sebastián, por abuso sexual de menores se dirime en una sección de este 'ministerio'. La trayectoria del teólogo de Manacor se cruza, otra vez, con la Iglesia vasca. Ladaria comunicó el cierre de la denuncia por presuntos abusos contra un profesor del colegio Gaztelueta, del Opus Dei, cuando era el secretario, 'número dos' en la práctica, de la congregación romana -el docente está pendiente de ser juzgado por la vía penal-, y participó en la resolución de la causa abierta contra Pagola por su libro 'Jesús. Aproximación histórica'.

El ascenso de Ladaria ha sido una sorpresa, pese a que la suerte de Gerhard Ludwing Müller estaba echada desde hace tiempo, cuando el purpurado alemán engrosó el núcleo duro de la oposición a Francisco. También ha podido pesar a la hora de ser depuesto -oficialmente no se le ha renovado el cargo al cumplir el quinquenio pese a tener 69 años- su gestión de la cartera de abusos sexuales, a la que el pontífice pretende dar celeridad y transparencia. Ahora llega Ladaria, un teólogo reputado y serio al que ya en 1992 Juan Pablo II le designó como miembro de la Comisión Teológica Internacional, que asesora a Doctrina de la Fe. A esta congregación se incorporó en julio de 2008 de la mano de Josep Ratzinger. En nueve años ha aprendido a dominar la maquinaria del poderoso dicasterio.

Monseñor Ladaria es doctor en Derecho y ha sido profesor de Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, de la que llegó a ser vicerrector. El nuevo guardián de la doctrina de la Iglesia tiene fama de ser abierto, muy equilibrado y amante del diálogo, unas cualidades necesarias para resolver las peliagudas cuestiones que llegan cada día a su despacho, tanto dogmáticas como morales y pastorales. Uno de los asuntos sobre el que deberá pronunciarse en su momento, en realidad lo hará el Oficio disciplinar, es el que afecta a Juan Kruz Mendizabal, sacerdote guipuzcoano confeso de haber cometido abusos a menores. 'Kakux' se encuentra pendiente de un proceso canónico.

El arzobispo mallorquín ya intervino en su día en el 'caso Gaztelueta', cuando un profesor laico del colegio vizcaíno fue acusado de cometer abusos a un alumno, entonces menor de edad. La familia de la víctima mantuvo una correspondencia con el propio papa Francisco, que ordenó que se investigara la denuncia. Primero lo hizo el centro y luego la prelatura del Opus, supervisada por Javier Echevarría, entonces responsable de la Obra. El pontífice, sin embargo, nombró un enviado personal -delegado apostólico 'ad casun'- para que se acreditara lo que en lenguaje judicial se denomina 'notitia criminis': más allá de la mera información, averiguar la verdad sustentándola en las pruebas obtenidas.

La Justicia sigue su curso
Los 'hombres del Papa' realizaron una investigación durante seis meses y su resultado fue enviado a la Congregación para la Doctrina de la Fe. La conclusión fue que «los hechos no han sido probados». Esa es la respuesta de Luis Ladaria en sendas cartas reservadas que llevan su firma, para la prelatura del Opus Dei en Roma y para el Obispado de Bilbao. Dado que el prelado de la diócesis vizcaína, Mario Iceta, se encontraba en Roma asistiendo al Sínodo la recogió en propia mano para que 'el ordinario', el vicario general Angelmari Unzueta -es el que había seguido el caso-, comunicara de modo pastoral (en persona) la resolución a la familia del menor. La Santa Sede no comunica a las personas sino a las instituciones.

La justicia civil, sin embargo, ha seguido su curso. El juez de Getxo Emilio Lamo de Espinosa abrió juicio por delito de abuso sexual y el caso se encuentran ahora pendiente de la apertura de la vista oral. La carta de Ladaria llamaba a restituir la reputación del profesor, si bien dejaba un portillo abierto: «Sin que se proceda a adoptar, ulteriormente, ninguna otra medida en relación con la citada persona». La sentencia de este caso será leída con lupa por el Vaticano.

A través del Oficio doctrinal, otra de las secciones del dicasterio que ahora dirige, Luis Ladaria también siguió la causa que abrió el Vaticano contra José Antonio Pagola, exvicario de San Sebastián, después de que un grupo de obispos y la propia Conferencia Episcopal arremetieran contra su libro 'Jesús. Aproximación histórica' al considerar que contenía errores doctrinales. Durante la instrucción del proceso, el arzobispo jesuita coincidió con algunos obispos en la embajada española ante la Santa Sede.

Asurmendi, que entonces era titular de Vitoria, le preguntó si «podemos llevar buenas noticias sobre Pagola». «Yo creo que sí», contestó Ladaria. Los presentes lo interpretaron como un mensaje positivo a la Iglesia vasca. Después, la Congregación para la Doctrina de la Fe dictaminó que la obra de Pagola «no contiene ninguna proposición contraria a la fe».

#hemeroteca #transexualidad #memoria | Las transexuales pioneras en la lucha LGTB que se "burlaron del franquismo" a base de purpurina y tacones

Imagen: El Diario / Viisbilidad trans en las primeras manifestaciones del Orgullo
Las transexuales pioneras en la lucha LGTB que se "burlaron del franquismo" a base de purpurina y tacones.
El libro 'La doble transición', del periodista Raúl Solís, cuenta la historia de ocho mujeres transexuales que lucharon contra el franquismo "atreviéndose a ser libres". "Les obligaron a dejar el colegio y el entorno familiar; pese a joderles la vida se enfrentaron a ello con humor y teatralización". El libro, financiado mediante una campaña de crowdfunding en la editorial Libros_com, ya ha conseguido la mitad de su objetivo económico.
Pablo Núñez | El Diario, 2017-07-30
http://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/transexuales-LGTB-franquismo-purpurina_0_669483242.html

Hasta catorce detenciones y diversas palizas en un día por andar "como una niña". Esta persona, que andaba "como una niña", era Soraya, una de las mujeres transexuales "luchadoras" que tuvieron la mala suerte de crecer en el franquismo. Durante la dictadura, los transexuales eran considerados "travestis": "Hombres a los que les gustaba vestirse de mujer y amenazaban con el afeminamiento de la especie", concluía el fascismo de la época. Así, primero la Ley de Vagos y Maleantes y después la de Peligrosidad Social condenaban su identidad sexual a la ilegalidad.

"Nacer siendo una mujer en el cuerpo de un hombre" les suponía "no tener un armario en el que esconderse; tenían un escaparate". El de no tener una orientación sexual diferente, como puede ser el caso de un homosexual, sino una identidad de género equivocada. Por ello, pese a una represión que conllevaba "palizas y detenciones", muchas no desvirtuaron su yo; " se rieron del franquismo pintándose como puertas, poniéndose tacones; a base de purpurina y pluma".

Lo explica Raúl Solís Galván, el periodista "especializado en temas de exclusión social" que ha publicado su primer libro, ‘La doble transición’. En él se relata la historia de ocho mujeres transexuales que subvirtieron "todos los tratados religiosos y morales de la España en blanco y negro"; un homenaje a las primeras valientes que se atrevieron a ser libres aunque estuviera prohibido.

Ha conseguido la mitad de la financiación en un crowdfunding de la plataforma Libros_com en menos de una semana. La cifra financiada alcanza ya los 3000 euros; el objetivo económico está en los 4500. Los mecenas que aporten 20 euros tendrán el libro en papel con su nombre en una de las páginas. Otras opciones incluyen la posibilidad de pagar más a cambio de obtener packs, ejemplares firmados o la versión ebook de la publicación.

"Les jodieron la vida"
Pese a los intentos de la dictadura de "invisibilizarlos", en el franquismo también había transexuales. Mujeres y hombres que se veían obligados, desde el primer minuto, a participar en una lucha por mantener su identidad sexual real, independientemente de lo que dijera su DNI. Una lucha que se llevó por delante sus esperanzas.

"Les llevó a ser analfabetas, al tener que abandonar el colegio a edad muy temprana. Luego , casi todas eran detenidas, reprimidas y deportadas", subraya Raúl Solís, que añade: "Dicen que hubo 5.000 homosexuales encarcelados durante el franquismo, pero no era así; eran tan imbéciles, miopes y estúpidos que no fueron capaces de distinguir entre identidad de género y orientación sexual. Según la Asociación de Transexuales Andaluces, realmente el 80% de los encarcelados eran transexuales".

Esta represión pudo ser mayor o menor dependiendo "de la edad, el estatus de la familia o el lugar del que venían". Solís explica que, por ejemplo, en Andalucía había más permisividad, al ser una sociedad más comunitaria en la que "el catolicismo era más popular y menos fundamentalista". Aún así, aunque algunas "evitaban la cárcel", ninguna "se libró de la falta de libertad". El analfabetismo impuesto y la prohibición de acceso a trabajos normalizados les abocaba a una vida ligada a la prostitución o al espectáculo.

Pese a la dureza de todo lo que vivieron, estas ocho mujeres, a las que "la sociedad intentó convencer de que estaban equivocadas", cuyos perfiles "novelizados" están expuestos en el libro, "no sienten rencor". Raúl Solís, que ha hablado con ellas realizando "un trabajo periodístico más que histórico", comenta que, aunque "no perdonan", la mayoría se ha enfrentado a la barbarie "desde el sentido del humor y la teatralización".

Perfiles
Petróleo, Salvaora, Silvia, Candela, Mar, Blanca, Soraya, María José, Manolita o Trinidad. Son los casos reales que el autor ha expuesto en el libro. Todas ellas comparten un nexo de unión: "tienen más de 70 años y tuvieron que dejar el entorno familiar y la escuela, no las dejaron vivir y fueron repudiadas".

Sus casos son duros, pero también loables. Muestran el orgullo por mantener una identidad y no dejarse llevar por las imposiciones del franquismo. Desde Salvaora y Petróleo, que "utilizaron símbolos identitarios andaluces y su arte para subvertir el franquismo" acompañando a Lola Flores en conciertos por todo el mundo, hasta Manolita, una vedette que se las ingenió para organizar "un teatro paralelo bajo el pseudónimo de ‘Manolita Chen’, una vedette y cantante famosa que no tenía su nombre artístico registrado". Llegó a ser más famosa que la original, asegura Solís.

Entre todas, destaca la historia de Mar Cambrollé. Fue empresaria. Ahora, es la presidenta de la Asociación de Transexuales de Sevilla y un "símbolo" en la lucha de la transexualidad en España. Pero hace cuarenta años, el 25 de junio de 1978, era detenida "por pegar carteles para la organización de una de las primeras marchas LGTB". Creció en las "3000 viviendas", tuvo que abandonar el colegio, como el resto, a edad temprana y es de una familia "muy humilde".

Solís ensalza el hecho, además, de que "ha conseguido arrancarle a la Junta la ley actual de Transexualidad, ha peleado las indemnizaciones a las transexuales encarceladas y ha logrado sacar a la luz el tema de la transexualidad infantil, que hasta hace poco ni se planteaba". Una activista cuya trayectoria la convierte "en un símbolo y un documental en sí misma".

Precursoras del movimiento LGTB
"De las letras LGTB ellas no son una letra más, son las protagonistas. Sin su 'T' no se puede entender el movimiento. Son las pioneras, las que se llevaron todas las palizas. Después, con la mercantilización del orgullo, han pasado a ser olvidadas". El escritor cree que los transexuales "han significado todo y no se podría entender la consecución de derechos para el colectivo LGTB sin ellos". El emeritense explica que, pese a la fuerte represión, fueron "las organizadoras de las primeras marchas y manifestaciones, como la de Barcelona en el 77".

Unos avances en materia de legalidad y aceptación, los del colectivo LGTB, que han sido muy tardíos para ellas. "Desde que se reinstaura la democracia en el 78, hasta que empiezan a tener sus primeros derechos, pasan 30 años. La ley de Amnistía que saca a los presos políticos de las cárceles no fue hasta el 79 y la ley de Peligrosidad Social, que les afectaba directamente, no se deroga hasta el 96", asegura Solís, que reconoce que "la democracia ha sido muy injusta con ellas".

#hemeroteca #festivales #vidarural | Argamasilla de Alba: Llega el II Festival LGTBI "por la visibilidad del colectivo en zonas rurales"

Imagen: El Diario / Presentación del II Festival LGTBI de Argamasilla de Alba
Llega el II Festival LGTBI "por la visibilidad del colectivo en zonas rurales".
La localidad de Argamasilla de Alba, (Ciudad Real) acoge una nueva edición el próximo 5 de agosto organizada por la Asociación 'Los Imprevistos'. Este Festival cuenta con la colaboración del Ayuntamiento y el patrocinio de los grupos municipales: PSOE, PP e IU.
Teresa Sánchez Garzón | El Diario, 2017-07-30
http://www.eldiario.es/clm/Llega-II-Festival-LGTBI-visibilidad_0_670533268.html

El Auditorio de Verano de Argamasilla de Alba (Ciudad Real), acogerá el próximo sábado 5 de agosto a partir de las 23.30 horas el II Festival LGTBI "por la visibilidad del colectivo en zonas rurales", organizado por la Asociación 'Los Imprevistos' con la colaboración del Ayuntamiento y el patrocinio de los grupos políticos municipales: PSOE, PP e IU, y será pregonado por el argamasillero, pero de Calatrava, David Soriano, nombrado Mr. Gay Pride Ciudad Real 2017.

La concejala de Igualdad, Elia Rubio, en nombre de toda la Corporación Municipal, ha mostrado "el apoyo incondicional" de todos sus miembros al colectivo LGTBI en la lucha por la libertad y la igualdad, valorando positivamente a un movimiento "que lucha contra la discriminación y la homofobia a favor de la equiparación y reconocimiento de los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero y transexuales".

Rubio ha recordado que esta fiesta "no deja de ser un acto de reflexión, en el que todos manifestamos la aceptación, la convivencia y la integración de todos y todas a una sociedad igualitaria, sin etiquetas y sin prejuicios". Por su parte, el representante de la organización, Oscar Del Fresno, ha destacado que celebraciones como ésta todavía son necesarias "porque a día de hoy, aún hay gente que no nos entiende, que no entiende una realidad distinta a la suya y porque desgraciadamente no conseguimos tener los mismos derechos que una pareja de heterosexuales".

En el manifiesto leído por Del Fresno, se hace referencia a "desafortunados" comentarios sobre la homosexualidad vertidos en las redes sociales como Facebook, a raíz del Día del Orgullo Gay celebrado recientemente en Madrid, se afirma que "cuando se desfila reivindicando nuestros derechos lo hacemos con colores porque por desgracia la vida del colectivo siempre ha sido gris, aunque poco a poco se vaya coloreando, y con orgullo demostrar que somos iguales al resto de la gente. Y no, no vamos haciendo el indio, aunque llevemos muchas plumas".

Del Fresno ha querido visibilizar la situación que vive el colectivo en algunos lugares donde incluso "son condenados a muerte solo por su preferencias afectivas o sexuales, y sin llegar a estos extremos, en España, muchos sufren insultos en la calle, agresiones, son discriminados en sus lugares de trabajo o en el momento de querer de adoptar, solo por acostarse con quien le da la gana".

"En ningún momento hemos querido imponer que ser gay es mejor que ser heterosexual. Al contrario celebramos y nos sentimos orgullosos de la diversidad. Queremos tener el mismo trato de favor en todos y cada uno de los aspectos vitales de una persona", ha puntualizado Del Fresno.

La recaudación del festival, 2 euros la entrada, se destinará íntegramente a cubrir los gastos del evento y si hubiera remanente a promover iniciativas informativas, como pueden ser charlas en los centros escolares.

II Festival LGTBI
La fiesta del LGTBI en Argamasilla de Alba contará en esta segunda edición con la participación de Libertad La Pinchos, Albert Bohemme, los Djs Chocal y Peñi y el representante en Mr. Gay Pride España 2017 por la provincia de Ciudad Real, David Soriano, una persona "comprometida con el activismo del colectivo y con la visibilidad en las zonas rurales".

Libertad La Pinchos llega desde Madrid donde trabaja en "los mejores lugares" de Chueca como Dlro Live o Griffin's, o en la fiesta de la Sala Cool, Mala Mala, una de las "más míticas" de la noche gay madrileña. Castellano-manchega y comprometida con el activismo LGTBI, y aún más si cabe contra la homofobia en zonas rurales, como ya puso de manifiesto denunciando los ataques sufridos en Talavera de la Reina, ciudad de donde proviene.

Una de las reinas de la noche, según la organización, será Albert Bohemme, de la sala Cool de Madrid, que ha estado en la gira europea con el programa de "gran audiencia" en EEUU, RuPaul's Drag Race , siendo la maestra de ceremonias. Los estilismos Bohemme "no dejan indiferente a nadie y es una de las Drag's más solicitadas en la noche madrileña".

La música correrá a cargo de Chocal DJ y Peñi DJ. Chocal ha estado pinchado en bares de chueca como Rebujito y Marta Cariño, en festivales como Horteralia (Cáceres), y en la fiesta Chocolate con Churros, "una de las fiestas gais más emblemáticas de la capital madrileña" Actualmente está emprendiendo su aventura en solitario tras la separación de Las Bosnias djs.

Peñi es habitual de las fiestas de ambiente en la provincia de Ciudad Real. Se define como una dj versátil capaz de adaptarse a cualquier tipo de público y estilo. "Lo importante es el arte de conectar la música con la pista de baile", afirma.

#hemeroteca #lgtbifobia | El Observatorio contra la homofobia formará a empleados de Metro

Imagen: El País
El Observatorio contra la homofobia formará a empleados de Metro.
Ambas instituciones renuevan su convenio para luchar contra los ataques gais.
F. Javier Barroso | El País, 2017-07-30
https://elpais.com/ccaa/2017/07/30/madrid/1501428823_056122.html

Metro de Madrid y el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia, liderado por la asociación Arcópoli, seguirán trabajando juntos a favor de la no discriminación y contra las agresiones al colectivo LGTB. Ambas instituciones han renovado su acuerdo, que permitirá estudiar otras vías de colaboración para favorecer la igualdad del colectivo de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales (LGTB), según anunció la asociación juvenil.

Así lo recoge el texto de renovación del acuerdo marco de colaboración firmado entre Metro de Madrid y Arcópoli, asociación que lidera y coordina el Observatorio —formado por otras 13 asociaciones de la Comunidad de Madrid— con el que se pretende luchar contra la discriminación y contra las agresiones LGTB.

Este convenio incluye acciones de sensibilización dentro de la red de Metro, acciones de sensibilización y formación dirigidas a empleados de la compañía y otras iniciativas orientadas a conseguir la igualdad real y la no discriminación ni agresión al colectivo LGTB, en las que ya se ha empezado a trabajar.

Con esta colaboración el Observatorio Madrileño pretende seguir luchando para que Metro sea un espacio completamente seguro para nuestro colectivo. Si bien es cierto que en los alrededores de las instalaciones del metro se produjeron un gran porcentaje de los incidentes de odio LGTB, la red de Metro se ha distinguido por un gran compromiso por la igualdad y una total coordinación con el Observatorio. Ha mostrado un interés que les convierte probablemente en la red de transporte más concienciada en la lucha contra la LGTBfobia en toda Europa.

17 ataques en 2016
Durante todo el año pasado, el Observatorio recopiló 239 ataques al colectivo LGTBI. Esto supone que se produjo una agresión contra este colectivo cada día y medio, lo que representa una cifra muy alta. De ellas, 28 se registraron en el transporte público de la región: de las cuales 17 fueron en el Metro de Madrid, 6 en autobuses de la EMT, 4 en RENFE Cercanías y 1 en BiciMad.

El coordinador del Observatorio, Yago Blando, mantuvo ayer que el modelo de trabajo con Metro “es el camino a seguir para conseguir unas redes de transporte seguras para el colectivo LGTB y luchar contra los prejuicios y los vestigios que aún persisten en la sociedad y las instituciones”.

Arcópoli tiene desde el pasado año un teléfono (618 547 166) que es atendido las 24 horas y que ayuda a las víctimas de delitos de odio. Los integrantes de esta asociación las acompañan a los centros sanitarios y a la comisaría. La Comunidad de Madrid también dispone de otro número de teléfono (917 010 788) para las personas que sufran ataques homófobos.

sábado, 29 de julio de 2017

#hemeroteca #homofobia | El Observatorio contra la Homofobia denuncia a Empar Moliner por sus últimas declaraciones

Imagen: El Español / Empar Moliner
El Observatorio contra la Homofobia denuncia a Empar Moliner por sus últimas declaraciones.
La entidad considera que la tertuliana podría haber incurrido en este delito en su último artículo en el diario 'Ara'.
Laura Fábregas | Crónica Global, El Español, 2017-07-29
http://cronicaglobal.elespanol.com/vida/el-observatorio-contra-la-homofobia-denuncia-a-empar-moliner-por-sus-ultimas-declaraciones_78883_102.html

El Observatorio contra la Homofobia, entidad que promovió la Ley LGTBI en el Parlamento de Cataluña, ha denunciado a la tertuliana de Tv3 Empar Moliner por un posible delito de homofobia en su último artículo.

Moliner ha publicado este sábado un artículo en el diario ‘Ara’ en la que decía que ser "catalán en España era como ser gay en Marruecos, salvando las distancias". La aspirante a cómica de ’Els Matins’ de Tv3 hacía esta comparación para explicar la anulación por parte del Tribunal Constitucional del canon digital que financiaba el sector audiovisual de Cataluña con más de 34 millones de euros.

El presidente del Observatorio contra la Homofobia, Eugeni Rodríguez, ha instado a la Dirección General de Igualdad al amparo de la ley catalana contra la LGTBI-fobia a "activar el Deber de Intervención para que se investigue el posible contenido homófobo del artículo". Asimismo ha exigido al diario ‘Ara’ la retirada "inmediata" del mismo de su web.

Moliner acumula una serie de polémicas, la más sonada fue cuando quemó un ejemplar de la Constitución española en directo por la televisión pública.