domingo, 6 de octubre de 2002

#hemeroteca #nazismo | Los hombres del triángulo rosa



Los hombres del triángulo rosa
Memorias de un homosexual en los campos de concentración nazis. Heinz Heger
'Los hombres del triángulo rosa. Memorias de un homosexual en los campos de concentración nazis'. Editorial Amaranto. Heinz Heger, seudónimo del escritor austriaco Hans Neumann (1914-1979), conoció en los años sesenta a Joseph K., un superviviente de la represión nazi con los homosexuales. Le animó a que le contara sus experiencias y así se publicó este libro en alemán en 1972, que ahora ve la luz en la edición española. El protagonista, que falleció en 1994, no quiso dar su nombre 'por respeto a su propia familia'.
Heinz Heger | El País, 2002-10-06
http://elpais.com/diario/2002/10/06/domingo/1033876360_850215.html

Durante el camino, los guardias de las SS que nos custodiaban nos dijeron que se nos trasladaba al campo de concentración de Flossenbürg. En Sachsenhausen ya había oído hablar de ese lugar a algunos prisioneros. Contaban que en ese campo las condiciones de vida eran tan malas como en el nuestro, por lo que no debíamos abrigar esperanzas de tiempos mejores. En este aspecto, todos los campos de concentración eran igual de brutales.

El campo de Flossenbürg estaba en Steinpfalz, en el norte de Baviera, cerca de la frontera checa, a unos setecientos metros sobre el nivel del mar. La ciudad más cercana era Weiden. Había sido construido sobre una suave ladera, no muy alejado del pueblo de Flossenbürg. A pesar de la hermosura del paisaje, con un antiguo castillo en ruinas del siglo XIV que se erguía pintoresco en el horizonte, Flossenbürg no deja de ser un sitio de infausta memoria para decenas de miles de personas: el dolor y tormento que en él sufrieron lo maldecirán para siempre.

Cuando nuestro convoy, formado por tres camiones, llegó a Flossenbürg y nos descargaron en la explanada, nos sorprendió ver que no estábamos ante el mismo circo que se acostumbraba a montar en Sachsenhausen para los recién llegados; esto es, gritos, insultos y golpes. Nuestra llegada al campo nos pareció, por lo menos, más civilizada, y no la percibimos como una experiencia desagradable.

De los más de cien presos de Sachsenhausen transferidos a Flossenbürg, sólo cinco llevábamos el triángulo rosa: un cantante checo, de Praga, de 35 años; un funcionario austriaco de Graz, de 42 años; un joven de 24 años de Salzburgo, de quien se decía que había sido oficial de las juventudes hitlerianas; otro vienés y yo, ambos de 22 años. Al igual que en Sachsenhausen, nos destinaron al bloque de los maricas, que en Flossenbürg solamente ocupaba el ala A, esto es, solamente había un dormitorio para homosexuales.

En esa época, el ala albergaba ya a más de doscientos prisioneros y, como en Sachsenhausen, era obligatorio que la luz estuviera encendida durante toda la noche, si bien no en todo el bloque, sólo en el ala de los maricas. También allí había que dejar las manos sobre la manta mientras dormíamos. Al parecer, esta regla estaba vigente en todos los campos de concentración que tuvieran barracas para homosexuales. La regla no dejó de aplicarse hasta un año más tarde, cuando disolvieron el ala y nos separaron en grupos más pequeños, que distribuyeron entre los demás bloques.

Un guardia nos condujo a nuestra barraca y, una vez allí, nos entregó al jefe de bloque de las SS. Éste hizo que permaneciéramos de pie durante un buen rato, mientras un grupo de ocho o diez capos se juntaba a nuestro alrededor y nos examinaba con detenimiento. Yo ya no era tan ingenuo como para no saber el motivo por el cual un grupo de notables -que incluía a los capos- nos observaba de esta manera: buscaban nuevos amantes entre los recién llegados. Como yo no tenía aún mucha barba, aunque estuviera cerca de cumplir los 23, y aparentara ser más joven de lo que en realidad era, y como me había repuesto un poco gracias a las raciones adicionales que me conseguía mi capo de Sachsenhausen, estaba en el punto de mira de los capos, que revoloteaban a nuestro alrededor. Me di cuenta de su especial interés en mí por los abiertos comentarios que hacían. Parecía que los cinco recién llegados hubiéramos aterrizado en el mercado de esclavos de la antigua Roma.
Fin de la inspección

De pronto, el sargento de las SS y el decano del bloque salieron del dormitorio y pusieron fin a la inspección de los capos. El sargento de las SS nos leyó las normas especiales que regían para el bloque de homosexuales, y, mientras lo hacía, el decano de bloque permaneció en pie detrás de él, mirándonos bien y con la misma idea en la cabeza que la que antes habían tenido los capos. Sus ojos me miraron fijamente durante un buen rato, y noté que una sonrisa de satisfacción surgía en su rostro. Cuando el sargento se marchó, el decano del bloque, que tenía que asignarnos las camas, inmediatamente se me acercó y me dijo:

-¡Eh, tú!, muchacho, ¿quieres venir conmigo?

-Sí, claro -respondí de inmediato, sabiendo muy bien a qué se refería. Mi pronta aceptación le impresionó un poco.

-Eres un chico listo, y eso me gusta -me dijo, dándome unas palmadas en el hombro.

Como Sachsenhausen, el campo de Flossenbürg estaba dirigido por los verdes. En otras palabras, la gran mayoría de los decanos y capos provenía de las filas de los criminales comunes, y, como es natural, también el decano del campo y el obercapo.

Mi nuevo amante resultó ser un delincuente profesional de Hamburgo, muy estimado en su medio como forzador de cajas fuertes. Los prisioneros le temían por su brutalidad, e incluso sus colegas capos le tenían miedo, pero conmigo fue bondadoso y considerado. Medio año más tarde fue nombrado decano del campo, puesto en el que permaneció hasta que los estadounidenses liberaron el campo de concentración. Incluso tiempo después, cuando yo ya no era su amante, pues se había escogido un joven polaco, siguió protegiéndome. Me salvó la vida en más de diez ocasiones, y aún hoy, más de veinticinco años después, todavía le estoy muy agradecido. Ahora vive de nuevo en Hamburgo, aunque no he tenido contacto con él desde el mes de abril de 1945.

Mis nuevos compañeros de prisión me contaron que el sargento de las SS de nuestro bloque era muy perspicaz, que estaba siempre preparado para imponer castigos, que no sonreía nunca ni mostraba sentimiento alguno, pero que tampoco le ponía nunca la mano encima a ningún prisionero. Después de que los cinco recién llegados hicimos nuestras camas en el modo prescrito y colocamos nuestras escasas pertenencias en el casillero asignado tuvimos que formar de nuevo para que nos tomaran los datos personales. El jefe de bloque de las SS pasó revista a la fila de los cinco acompañado por un prisionero que hacía de secretario, y nos hizo más preguntas de lo que uno se pudiera imaginar.

Cuando llegó mi turno me miró a los ojos, y fue como si una chispa de entendimiento hubiera saltado de su mirada a la mía. No consigo encontrar las palabras adecuadas para describirlo, pero sentí una especie de descarga eléctrica en los pocos segundos que duró el intercambio de miradas. Nunca me dirigió demasiadas palabras mientras estuve en su bloque, pero a menudo pude notar que se me quedaba mirando.

En una ocasión, un sargento de las SS me golpeó por no haberme quitado a tiempo el gorro en su presencia. Él salió corriendo de su despacho y le gritó:

-¡Deja en paz a ese hombre!

El sargento me soltó de inmediato y se largó con viento fresco mascullando: 'Ya veremos, ya veremos'. El jefe de bloque se quedó mirándome fijamente con expresión grave y después volvió a su despacho. Varias veces le sorprendí mirando hacia donde yo estaba, mientras él se sentía inobservado. Nunca hablé de esto con los demás prisioneros, ni siquiera con mi amigo, el decano del bloque, pero tenía la sensación instintiva de que yo no le resultaba indiferente, de que era uno de los nuestros, con la misma tendencia sexual de los prisioneros que llevábamos el triángulo rosa.

Él ocultaba sus sentimientos rechazando todo contacto personal con los prisioneros y manteniendo un comportamiento rígido e intransigente. Por la más mínima contravención de las normas del campo, y eso quería decir algo tan nimio como un golpe de tos en un momento inoportuno o la falta de un botón, ordenaba que se dieran al prisionero de cinco a diez bastonazos en el potro, la pena habitual. Pero nunca se quedaba a ver en persona el castigo, y en una ocasión en la que se vio obligado a estar presente giró la cara hacia atrás para no mirar. A mediados de 1941 se presentó como voluntario para ir al frente ruso y desapareció de nuestras vidas para siempre. (...)

Por orden expresa del reichquique [Himmler], en el verano de 1943 se instaló en el campo de Flossenbürg un burdel al que se llamaba eufemísticamente bloque especial. Se dividió el espacio central de lo que hasta entonces había sido la sala de proyección cinematográfica en varios apartamentos, en los que vivirían y trabajarían las prostitutas. El bloque especial dependería de la enfermería, para poder controlar así la salud de las damiselas y los clientes. Como es natural, el acontecimiento fue objeto de amplia discusión entre los prisioneros, a quienes se nos había notificado su apertura con varias semanas de antelación. Los verdes y los gitanos saludaron con gran entusiasmo la instauración del burdel, mientras que los presos políticos estaban en contra y opinaban que se trataba de una maniobra de distracción de los nazis para enmascarar lo mal que iba la guerra. Los testigos de Jehová declararon que no visitarían el burdel, por motivos de conciencia.

Entre otras ideas, Himmler pensaba que los hombres del triángulo rosa nos curaríamos de nuestra tendencia homosexual mediante visitas regulares y obligatorias al burdel. Debíamos presentarnos en el nuevo bloque una vez por semana para aprender a disfrutar de las delicias del sexo opuesto. La orden misma era un ejemplo de lo poco que sabían los líderes de las SS y sus asesores científicos acerca de la homosexualidad, y de la estrechez de miras que demostraban al tildar de mera perversión enfermiza una orientación sexual y prescribir las visitas obligatorias al burdel como remedio y cura para la misma. Una torpeza mental que se puede observar igualmente hoy día, tras veinticinco años de supuesto progreso científico, en casi todas las instancias oficiales.

Un camión con damiselas

Un día el camión que transportaba a las damiselas apareció por el portón del campo y vació su cargamento en el bloque especial, en donde ya esperaban impacientes muchos hombres. Diez muchachas jóvenes descendieron y fueron conducidas a sus aposentos. Venían del campo de mujeres de Ravensbrück y casi todas eran judías o gitanas. Las SS las habían traído a Flossenbürg con la falsa promesa de que, tras seis meses de servicio a los clientes, serían liberadas del campo de concentración si durante ese tiempo se prestaban voluntariamente a ser chicas de burdel. Las torturas y vejaciones en los campos de mujeres no debían de ser menos terribles que en Flossenbürg, pues de otra manera sería incomprensible que estas prisioneras se hubieran ofrecido como voluntarias para trabajar en el lupanar. La promesa de liberarlas debió de seducirlas tanto como la perspectiva de que se acabarían las torturas y brutalidades, y que no tendrían que soportar más la penuria del hambre.

Creyendo en las promesas de sus carceleros, se ofrecieron como víctimas en vano y sacrificaron durante seis meses su dignidad humana. Sí fue cierto que sólo tuvieron que cumplir seis meses de servicio en el burdel, y que, transcurridos éstos, fueron reemplazadas por un cargamento de nuevas voluntarias de Ravensbrück. Pero no alcanzaron la libertad: en su lugar fueron enviadas al campo de exterminio de Auschwitz, totalmente exhaustas tras haber cumplido con los casi dos mil actos sexuales que estuvieron obligadas a realizar.

El mismo día de la inauguración del burdel, más de cien prisioneros desfilaron por el bloque especial desde las cinco de la tarde hasta las nueve de la noche, horario en el que permanecía abierto para los prisioneros. Ese número de visitantes no decreció prácticamente ningún día. No es que todos estos prisioneros, que bromeaban y reían mientras hacían cola fuera del burdel, rebosaran precisamente de salud -los que estaban pletóricos eran casi siempre capos o capataces-: el grupo incluía también a un buen número de lastimosas figuras, despojos humanos hambrientos y escuchimizados que flotaban entre la vida y la muerte, y que parecían estar al borde del colapso. Aun así querían su rato de placer con las mujeres, clara muestra de que la sexualidad es la más fuerte de las pulsiones humanas.

El comandante Rascapolvo hizo taladrar agujeros en las diez puertas de las llamadas habitaciones del placer, orificios que él y sus subordinados utilizaban para regodearse observando de cerca la vida sexual de sus prisioneros; así, al día siguiente podían contar a otros presos las posturas que utilizaba cada uno de ellos. Con frecuencia yo me preguntaba si esta muestra furtiva de sexualidad inhibida, que a buen seguro iba acompañada de un complejo de inferioridad, no era más degenerada de lo que supuestamente era mi homosexualidad.

También yo tuve que visitar el burdel en tres ocasiones, siguiendo órdenes precisas del comandante Rascapolvo, visitas que además de resultarme penosas me supusieron un auténtico tormento. No comprendo qué alivio ni qué placer esperaban que pudiera experimentar al ver a la pobre y esmirriada muchacha alzar las piernas tumbada sobre la cama y decir: 'Vamos, apúrate'. Ella, tanto como yo, quería que terminara lo antes posible una situación que a ambos nos resultaba dolorosa, además a sabiendas de que algún guardia estaría observándonos por el agujero de la puerta. La verdad es que no se podía esperar ninguna curación mediante esta forma de disfrutar del sexo opuesto. Por el contrario, quedé tan intimidado por esas visitas que nunca más volví a intentar hacer el amor con una mujer, con lo que mis preferencias sexuales se vieron incluso reforzadas.

Por fortuna, el burdel tenía tanta concurrencia que no se me volvió a ordenar que acudiera a él otra vez, aunque, para guardar las apariencias, cada semana me inscribía en la lista, pagaba los dos marcos de rigor y mandaba a otro prisionero a que diera rienda suelta a sus apetitos en mi lugar.

Los notables del campo asistían al burdel con frecuencia y regularidad, y a menudo llevaban regalos a las muchachas, regalos que podían ir desde una salchicha a unas braguitas de seda de encaje. Como es comprensible, los notables se encontraban a sus anchas con las prostitutas. Muchos de ellos iban siempre con la misma muchacha y empezaban a hablar de relaciones estables, lo cual era muy optimista, pues a veces más de diez o quince prisioneros consideraban a una sola muchacha como su novia futura y le llevaban regalos. Fue casi un milagro que no hubiera asesinatos entre los presos.
Peluches

A pesar de que visitaban regularmente el burdel, los decanos de bloque y los capos conservaban a sus peluches, de los que evidentemente no querían separarse. No los culpaba, pues aunque nunca tuve una relación íntima con ninguno de ellos, los muchachos rusos y polacos me parecían más limpios y sobre todo más humanos que las pobres chicas del burdel, de cuerpos ajados e hinchados. Pero claro, eso es sólo un punto de vista.

Hacia finales de 1943, Himmler dictó una nueva orden de expurgación de los degenerados sexuales; esto es, de los homosexuales. La orden indicaba que todo homosexual que aceptara ser castrado y que hubiera tenido una buena conducta sería liberado en poco tiempo. Algunos prisioneros de triángulo rosa creyeron en las promesas de Himmler y consintieron en dejarse castrar como forma de escapar al mortal abrazo que suponía el campo de concentración. Pero, a pesar de observar una buena conducta -la evaluación de la misma quedaba a merced del humor que tuvieran el decano de bloque y el jefe de bloque de las SS-, sólo se les liberó del campo de concentración para enviarlos a la división de castigo Dirlewanger en el frente ruso, para ser masacrados en la guerra contra los partisanos y morir como héroes en nombre de Hitler y Himmler.

ENLACES
Pete Delicatessen | Auschwitz Triángulos Rosas

https://sites.google.com/site/petedelicatessen/auschwitz-triangulos-rosas-noviembre
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DOCUMENTACIÓN
Último Sobrevivente entre os Homossexuais Deportados pelos Nazistas – Ele uso o Triângulo Rosa
Andre Luiz! | Ecos da Segunda Guerra Mundial, 2012-05-05

http://segundaguerra.net/ultimo-sobrevivente-entre-os-homossexuais-deportados-pelos-nazistas-ele-uso-o-triangulo-rosa/
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RESEÑAS
Heger, Heinz: Los hombres del triángulo rosa / Cristina Holgado
En: Revista de filología alemana, v. 20 (2012), p. 332-336
TEXTO COMPLETO | PDF
UCM · Revistas Científicas Complutenses
http://revistas.ucm.es/index.php/RFAL/article/view/39782

martes, 30 de abril de 2002

#libros #queer | Sexualidades transgresoras : una antología de estudios queer


Sexualidades transgresoras : una antología de estudios queer / Rafael M. Mérida Jiménez (ed.)
Barcelona : Icaria, 2002
262 p.
Colección: Mujeres y Culturas ; 11
ISBN 8474265622 [2002-04] / 16,23 €
/ ENS / REC
/ Feminismo / Identidad colectiva / Sexualidad / Teoría Queer
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1389447~S1*spi

Los estudios queer ofrecen una profunda revisión de las prácticas asociadas a la sexualidad y al erotismo, a la normalidad y a la perversión, de las nociones de producción cultural y de reproducción social, del activismo político y del compromiso intelectual, de las identidades individuales y de las mitologías colectivas, de las retóricas de lo explícito y de lo implícito. Gestados durante la década de los ochenta ha alumbrado en los noventa un conjunto plural de trabajos que pretenden desestabilizar los cánones artísticos, transgredir los patrones unívocos y subvertir de forma sistemática sus propios límites y los códigos dualistas que definen los comportamientos heteronormativos.

Esta antología recoge artículos de nueve de los teóricos queer norteamericanos más relevantes en el ámbito de los estudios históricos y literarios, la sociología, la filosofía, el psicoanálisis, los medios de comunicación y la pedagogía: Eve Kosofsky Sedgwick, Judith Butler, Diana Fuss, Donald Morton, Joshua Gamson, Robyn Wiegman, Deborah P. Britzman, Lauren Berlant y Michael Warner.

SUMARIO
7 / Prólogo / Rafael M. Mérida Jiménez
29 / I. A (queer) y ahora / Eve Kosofsky Sedgwick 
55 / II. Críticamente subversiva / Judith Butler  
81 / III. Las mujeres caídas  de Freud: identificación, deseo y «Un caso de homosexualidad en una mujer» / Diana Fuss 
111 / IV. El nacimiento de lo ciberqueer / Donald Morton 
141 / V. ¿Deben autodestruirse los movimientos identitarios? Un extraño dilema / Joshua Gamson 
173 / VI. Desestabilizar la academia / Robyn Wiegman 
197 / VII. La pedagogía transgresora y sus extrañas técnicas / Deborah P. Britzman 
229 / VIII. Sexo en público / Lauren Berlant y Michael Warner 

ENLACES
Icaria | Sexualidades transgresoras
http://www.icariaeditorial.com/libros.php?id=714
Centre Dona i Literatura | Sexualidades transgresoras
http://www.ub.edu/cdona/es/publicacions/sexualidades-transgresoras-una-antolo

domingo, 31 de marzo de 2002

#libros #literatura | Amores imposibles

Amores imposibles / Leopoldo Alas … (et al.).
Autores: Leopoldo Alas, Luis O. Deulofeu, Luis G. Martín, Eduardo Mendicutti, Vicente Molina Foix, Lluís Maria Todó, Luis Antonio de Villena.
Barcelona : Ediciones de la Tempestad, 2002 [03].
136 p.
Colección: Ficción ; 2
ISBN 9788479480486 / 13,90 €
/ ES / REC / REL
/ Amores / Literatura

¿Qué tienen en común un chico incapaz de cumplir con los deberes de un buen patriota y enamorarse de alguien de su propio país, un soldado obsesionado con los pectorales y la hombría de su superior o un hombre al que sólo se le ha dado la oportunidad de acostarse con peluqueros y acaba sufriendo alopecia? ¿Hay que tener otra vida para amar de verdad en la primera existencia? ¿Hasta qué punto nos horroriza el amor entre un padre y su hijo, aunque no se conozcan? La respuesta, como reza el título, se encuentra en la imposibilidad de que el amor, que a menudo tan cercano parece, surja en las vidas de sus protagonistas. Siete escritores ofrecen, oscilando entre el humor irreverente y la tragedia más cruel, siete breves historias. Siete perlas literarias muy distintas pero con el nexo común, omnipresente, de un amor que en la literatura, como en la vida, a menudo se limita a ofrecer breves destellos de su luz en la vida de los seres humanos.

Estos “amores imposibles” serán tratados desde la más irreverente comedia hasta la cruel tragedia. Leopoldo Alas reflexionará sobre la ideología del amor; el joven cubano Luis O. Deulofeo jugará con el fatal destino; el madrileño Luis G. Martín se planteará hasta dónde es capaz de llegar un hombre por conseguir o conservar su amor imposible; Eduardo Mendicutti nos divertirá con historias de la mili; Vicente Molina Foix ironizará a través de un peluquero que acaba sufriendo alopecia sobre el tópico del peluquero gay; el catalán Lluís M. Todó dará la solución a cómo convertir dos amores imposibles en un amor feliz; y por último, Luis Antonio de Villena aporta un poco de emotividad y misterio a esta colección de amores imposibles.

#libros #mujeres | Médicos, donjuanes y mujeres modernas : los ideales de feminidad y masculinidad en el primer tercio del siglo XX

Médicos, donjuanes y mujeres modernas : los ideales de feminidad y masculinidad en el primer tercio del siglo XX / Nerea Aresti Esteban
UPV/EHU, Leioa : 2002
283 p.
Colección: Historia Contemporánea ; 23
Obra basada en la Tesis de la autora (Noviembre 1999), dirigida por Temma Kaplan
ISBN 9788483733820 [2002-03] / 16 €

/ ES / ENS
/ Feminidad / Feminismo / Género / Historia – Siglo XX / Historiografía / Masculinidad / Medicina / Mujeres – Historia / Rol según el sexo
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1374927~S1*spi
TEXTO COMPLETO | UPV/EHU · Servicio Editorial
https://web-argitalpena.adm.ehu.es/listaproductos.asp?IdProducts=UHWEB02382X%20&page=1&IdTopics=&Id=&buscapor=DescTitAut&key1=nerea%20aresti&Avanzada=&IdTopicsgrupos=&arbol=01

Nerea Aresti ha analizado la contribución de científicos e intelectuales católicos en la modernización de la sociedad española, probando que la categoría de género es fundamental para el análisis de la historia. Nuevas imágenes de masculinidad y feminidad basadas en principios biológicos y médicos se constituyeron en una pieza clave de la cultura liberal. En este proceso, figuras como Gregorio Marañón magnificaron la diferencia sexual a expensas de la igualdad, ayudando a crear una noción de liberalismo totalmente peculiar. Este libro no es un libro más. Se trata de un estudio brillante que representa un verdadero punto de inflexión en su campo.

Nerea Aresti es doctora por la Universidad del País Vasco y también por la State University of New York. Ha publicado un buen número de artículos en revistas especializadas, relacionados con la historia de género y la historia de la ciencia.

Temma Kaplan, catedrática emérita de Historia en Rutgers, State University of New Jersey (USA).

lunes, 31 de diciembre de 2001

#articulos #historia | Los nefandos placeres de la carne : la Iglesia y el Estado frente a la sodomía en la Nueva España, 1721-1820

Los nefandos placeres de la carne : la Iglesia y el Estado frente a la sodomía en la Nueva España, 1721-1820 / Jorge Bracamonte Allaín
En: Debates en Sociología (ISSN-e 2304-4284), 25-26 (2000-2001), p. 73-90

/ ES / Artículos / Open Access
/ América / Colonización / Control social / Historia – Siglo XVIII / Historia – Siglo XIX / Iglesia católica / Inquisición / México / Sodomía
TEXTO COMPLETO | PUCP · Pontificia Universidad Católica del Perú
http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/debatesensociologia/article/view/7070

La sexualidad es un espacio cultural privilegiado en donde confluyen discursos, contenidos simbólicos, prácticas sociales y mecanismos del poder que reproducen en nivel microscópico el sentido y las relaciones de fuerza producidas en una sociedad y una época. La reciente historiografía sobre México ha mostrado avances muy importantes respecto a su estudio al analizar temas como el matrimonio, el adulterio, la prostitución y las relaciones de género. Sin embargo, todavía existe un vacío en esta agenda: el tema de la homosexualidad.

En este sentido, el texto que a continuación presento es una aproximación a la historia de la sexualidad, a propósito de las relaciones establecidas entre la Iglesia y el Estado con un grupo social específico, los sodomitas novohispanos. Estas relaciones son analizadas a partir de tres sucesos: primero, el de la prolongada disputa entre la Iglesia y el Estado a fin de controlar jurídicamente los asuntos relacionados a la sexualidad y sus prácticas “desviantes”. Segundo, el desplazamiento de este conflicto hacia la sociedad en la cual se redefine el concepto sodomía transformando el pecado en acto criminal. Y tercero, la disminución del castigo impuesto a los acusados de sodomía en el contexto de la secularización de la sociedad novohispana. Estos hechos son analizados a partir de los casos seguidos en el Tribunal del Santo Oficio y en la Real Sala del Crimen durante la segunda mitad del siglo XVIII y los primeros años del siglo XIX.

lunes, 5 de noviembre de 2001

#libros #homosexualidad #literatura | Historia de la literatura gay

Historia de la literatura gay / Gregory Woods ; traducción de Julio Rodríguez Puértolas.
Tres Cantos, Madrid : Akal, 2001 [11-05].
432 p. : il.
Colección: Grandes temas ; 3.
ISBN 9788446011965 / 40,87 €

/ ES / EN* / ENS
/ Cultura gay / Gais / Literatura – Historia y crítica / Literatura LGTBI / Homosexualidad / Homosexualidad y literatura / VIH-Sida

El presente libro se ocupa de modo extraordinariamente amplio de la literatura gay masculina a través de culturas y lenguas desde la Antigüedad hasta nuestros días. De carácter deliberadamente polémico, esta Historia de la Literatura gay se ocupa también de cómo tratan el amor entre hombres los escritores que no son homosexuales o bisexuales. Al tiempo que amplía el canon homosexual, su autor pone de relieve la existencia de notorias lagunas, como ocurre en el caso de una literatura que aborde el problema del sida y sus consecuencias en la comunidad gay.

ÍNDICE
1/ Hacia la tradición gay
2 / Los clásicos griegos
3 / Los clásicos latinos
4 / La Edad Media cristiana
5 / El Oriente
6 / El Renacimiento europeo
7 / Christopher Marlowe
8 / William Shakespeare
9 / Los elegíacos pastoriles
10 / Del libertinaje a lo gótico
11 / Nuevas orientaciones de la novela
12 / El Renacimiento norteamericano
13 / Esteticismo muscular
14 / Espíritu frente al cuerpo
15 / Marcel Proust
16 / Los homosexuales vistos por las mujeres
17 / El renacimiento de Harlem
18 / El sentimiento trágico de la vida
19 / Realismo fantástico
20 / Hacia lo popular
21 / El triángulo rosa
22 / La postguerra: el punto de partida
23 / Poesía europea de la izquierda
24 / La novela trágica de la posguerra
25 / El homosexual en la sociedad
26 / Poesía negra africana
27 / Del vicio solitario a la masturbación en grupo
28 / Niños y adolescentes
29 / La época de los antibióticos
30 / La familia y sus alternativas
31 / La epidemia del sida
32 / Poesía y paradoja.

Historia de la literatura gay. Gregory Woods
Luis Antonio de Villena | El Cultural, El Mundo, 2002-01-16

http://www.elcultural.es/revista/letras/Historia-de-la-literatura-gay/3952

Woods nos es presentado como poeta eminente y profesor titular de estudios gays y lesbianos. Como la especialidad no existe en España, para muchos resultará raro que alguien se especialice académicamente en un asunto -que mucho estudio necesita- pero que abarcará desde la sociología a la antropología. ¿Existe una “literatura gay”, que unifique los patrones de cada lengua? ¿O lo “gay” es un tema dentro de la literatura de cada idioma? ¿Y si lo “gay” no fuese sólo un tema, pero tampoco una literatura, sino acaso y en algunos autores, un estilema? ¿Se puede unir a Anacreonte con Allen Ginsberg sólo porque ambos expresen su atracción de lo masculino por lo masculino más joven? Estas preguntas están en el aire y Woods no las contesta, porque toma partido desde el momento en que escribe: “Historia de la literatura gay. La tradición masculina”.

El tomo de Woods es amplio y serio, aunque mezcla la historia en sí -secuencias cronológicas- con calas temáticas (“Proust”, “La epidemia del sida”) donde el relato histórico se mecha con la visión, literaria y sociológica desde lo gay, de formas de vida o desgracias colectivas. Empezando en los griegos y terminando en la más moderna literatura anglosajona (Edmund White, Christopher Bram, Alan Hollinghurst) no hay duda de que Woods se ha propuesto un panorama inmenso. Cualquiera mínimamente entendido hallará carencias y defectos; lo importante es señalar que pese a ello estamos ante un empeño de gran envergadura que demuestra que el “orbe gay” (no hablo sólo de literatura) no puede ser desdeñado. Siguiendo una mala tradición anglosajona, el libro olvida -fuera de los clásicos- prácticamente todo lo que no es anglosajón, o lo deja en notas mínimas. Se analiza muy pobremente a García Lorca. Cernuda no aparece. Juan Goytisolo y Reinaldo Arenas (pese a su actual nombradía) apenas merecen una línea. Con lo francés ocurre lo mismo. No puede olvidar a Proust o Gide, porque con Wilde son los emblemas del homoerotismo, pero ni se menciona a Lindon. Esta fuerte limitación es lo que empobrece el tomo para un lector no anglosajón. El traductor ha hecho un buen trabajo, aunque en algún momento se deje guiar por las grafías anglosajonas del griego, o diga “Greek Anthology” donde lo propio es traducir “Antología griega” o en su defecto “Antología Palatina”. Pero insisto, se trata de un trabajo tan deficitario (por ambicioso) cuanto importante y comprometido.

miércoles, 31 de octubre de 2001

#libros #diversidad | De amores y luchas : diversidad sexual, derechos humanos y ciudadanía

De amores y luchas : diversidad sexual, derechos humanos y ciudadanía / Jorge Bracamonte Allaín, editor.
Lima : Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán, 2001 [10].
318 p.
ISBN 9789972610325

/ ES / ENS / REC / Open Access
/ América latina / Derechos humanos / Diversidad sexual / Historia / Homofobia / Homosexualidad / Lesbianismo / Sexualidad / VIH-Sida
TEXTO COMPLETO | BVCI · Biblioteca Virtual de la Cooperación Internacional
http://www.bvcooperacion.pe/biblioteca/handle/123456789/7096
 
La noción de diversidad sexual permite despojar a los modelos de sexualidad subalternas de los estigmas y prejuicios impuestos en el pasado, da cuenta de la riqueza y pluralidad de los usos y costumbres sexuales existentes y reivindica los cambios que garanticen el respeto de los derechos humanos de estas personas. Este libro es el resultado de múltiples esfuerzos que se inscriben con rigor y originalidad en esta novedosa perspectiva de análisis y compromiso ético.

La publicación contiene la información de las ponencias realizadas en el "Encuentro Internacional de amores y luchas. Diversidad sexual, derechos humanos, ciudadanía". Aborda el tema de la sexualidad y como a través del tiempo ha ido cambiando de acuerdo a la sociedad. El documento se encuentro dentro del marco del Programa de Estudios de Género, financiado por la fundación Ford.

#libros #literatura | Tengo miedo torero

Tengo miedo torero / Pedro Lemebel
Anagrama : Barcelona, 2001
200 p.
Colección: Narrativas hispánicas
ISBN 9788433924872 [2001-09] / 11,70 €

/ ES / NOV
/ Amor / Chile / Historia – Siglo XX / Homosexualidad

Este libro cuenta una historia de amor en el Santiago del 86, el año del atentado a Pinochet. Un muchacho del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, que va a participar el la acción, vive una relación sentimental con un gay. Pero la acción fracasa y acaba también la relación. En el escenario del año que pudo ser decisivo pero no lo fue, en el que se mueven una serie de personajes entre lo carnavalesco y lo desolador. Un libro provocador y heterodoxo que confirma el singular talento de su autor.

ENLACES
Wikipedia | Tengo miedo torero

http://es.wikipedia.org/wiki/Tengo_miedo_torero

miércoles, 26 de septiembre de 2001

#hemeroteca #matrimonio | PP y CIU impiden la aprobación del matrimonio entre homosexuales

Imagen: El País
PP y CIU impiden la aprobación del matrimonio entre homosexuales
La oposición pactó con las asociaciones de 'gay' y lesbianas las propuestas de legalización
Emilio de Benito | El País, 2001-09-26
http://elpais.com/diario/2001/09/26/sociedad/1001455202_850215.html

No habrá matrimonio homosexual. El PP y CiU rechazaron ayer cinco propuestas en el Congreso que permitirían las bodas de gay y lesbianas. Todas se basaban en una 'sencilla' modificación, como explicó el diputado de la Chunta Aragonesista, José Antonio Labordeta: cambiar 'hombre y mujer' por 'cualquier persona', o 'marido y mujer' por 'cónyuges' en tres artículos del Código Civil. IU, PSOE, Iniciativa per Catalunya-Verds y Bloque Nacionalista Galego presentaron iniciativas parecidas, pactadas con la Federación Estatal de Lesbianas y Gays.

El representante de IC-V, Joan Saura, había pedido por la mañana un 'milagro', pero la aritmética parlamentaria se impuso. Leocadio Bueso, portavoz del PP, justificó con argumentos jurídicos el voto negativo de su grupo, lo que bastaba para impedir que las propuestas se admitieran a debate, dada la mayoría absoluta del PP en el Congreso. Mercé Pigem, de CiU, basó su negativa en que antes de aceptar el matrimonio habría que aprobar una ley de parejas como la que su partido promovió en Cataluña hace tres años. El representante de Coalición Canaria se abstuvo en las votaciones de las propuestas de IU y PSOE, y votó en contra de las otras tres. El resto de los grupos (los ponentes más el PNV) se manifestó a favor de modificar los artículos 44, 66 y 67 del Código Civil, contenido común de las cinco propuestas. Es el mismo reparto de fuerzas que se dio cuando se votó en el Congreso la ley de parejas de hecho de Navarra el 3 de abril.

'No existe necesidad'
Para el popular Leocadio Bueso, 'no existe necesidad objetiva' de regular el matrimonio entre homosexuales. 'La exigencia de heterosexualidad [para casarse] no es incompatible con la no discriminación por la orientación sexual', afirmó. En todo caso, de elaborarse una nueva legislación debería ser 'al margen del matrimonio', explicó. El diputado no hizo mención a la ley de uniones civiles que su grupo ha prometido en varias ocasiones, y que, según Margarita Uría, del PNV, 'se dejó morir' en la comisión parlamentaria.

El argumento del PP, acerca de que no hacía falta una ley, contrastó con la opinión de los demás grupos, que coincidieron en señalar la aceptación por los españoles de las uniones de gay y lesbianas. 'Estamos intentando una ley para lo que es normal en la calle', declaró Labordeta. Para Joan Saura, la derrota de la iniciativa es 'estéril'. 'No se puede disimular ni esconder la realidad social', afirmó, por lo que 'tarde o temprano se va a reconocer'.

El diputado del BNG Francisco Rodríguez afirmó que 'las relaciones homosexuales existen, y lo lógico es que se puedan institucionalizar'. Rodríguez, además, declaró que las 'normas sociales son homófobas'. 'Cada vez que se realiza una boda por lo civil se realiza una discriminación', aseguró.

También Leire Pajín, que defendió la propuesta del PSOE, basó su discurso en la necesidad de igualdad. 'Amarse no puede ser motivo de discriminación', expuso. Pajín recordó que el último congreso de las Nuevas Generaciones del PP aprobó una moción a favor del matrimonio entre homosexuales, y pidió a los diputados de las juventudes populares que fueran 'coherentes'.

La portavoz de IU, Marisa Castro, empezó su discurso recordando: 'Hace 23 años que esta diputada contrajo matrimonio'. 'Por supuesto, me equivoqué', añadió, y pidió el derecho de gay y lesbianas a equivocarse también. Castro se dirigió a los diputados populares para pedirles que votaran en conciencia. 'Hay gays y lesbianas que se sientan a la derecha [en los bancos del PP] y a la izquierda de la Cámara', dijo, y es 'una vergüenza' que alguno de ellos tenga que votar 'contra sus propios derechos'. 'Estoy segura de que si se diera libertad de voto, esta propuesta saldría adelante', afirmó Castro al defender la iniciativa de IU, la primera en presentarse.

El presidente de la Federación Estatal de Lesbianas y Gays, Pedro Zerolo, señaló por la mañana las posibles disensiones dentro del PP. Como ejemplos puso la ley de parejas de la Comunidad Valenciana, impulsada por Eduardo Zaplana, y el apoyo del alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, del PP, al matrimonio entre parejas del mismo sexo. Alonso, que es diputado en el Congreso, se ausentó durante la votación.

El 'paraguas' de las iglesias
Emilio de Benito | El País, 2001-09-26

http://elpais.com/diario/2001/09/26/sociedad/1001455203_850215.html

Sólo el PNV recordó ayer la ley de uniones civiles prometida por el PP hace tres años cuando se opuso por primera vez a elaborar una normativa estatal para las parejas de hecho. Y lo hizo para afirmar que su tramitación había 'muerto' en la comisión parlamentaria.

Desde los primeros debates, el entramado legislativo se ha complicado. Cuatro comunidades autónomas (Cataluña, Aragón, Navarra y la Comunidad Valenciana) han aprobado leyes al respecto. Cada una es diferente, en función del partido que las promovió (CiU, Par, IU y PP, respectivamente) y de las competencias de cada autonomía.

La catalana, la primera en entrar en vigor hace tres años, regula temas como la sucesión y el derecho al ajuar en caso de separación, pero no reconoce los mismos derechos para las parejas heterosexuales y las homosexuales.

La navarra es la más amplia, e incluye el derecho a adoptar por parejas homosexuales, aunque este punto ha sido recurrido por el PP ante el Tribunal Constitucional. La valenciana, la última en aprobarse, es más parecida al contrato de unión civil que propugnaba el PP, y no reconoce la misma categoría como familia a las parejas de hecho que a los matrimonios.

Asturias, Baleares y Andalucía preparan también leyes de uniones estables, que se añadirán a la multitud de registros municipales de parejas de hecho. La ley asturiana y la balear no admiten la adopción por homosexuales, pero sí la acogida de menores, que es lo más lejos que sus competencias les permiten.

La disparidad también es destacable en Europa. Los países escandinavos y Holanda reconocen el matrimonio entre homosexuales con casi los mismos derechos que las uniones civiles heterosexuales. Holanda incluye el derecho a la adopción. Bélgica prepara una ley similar a la holandesa para el año que viene. Francia cuenta desde hace dos años con el Pacto Civil de Solidaridad, un modelo de unión más limitado a efectos económicos y más parecido a una asociación comercial. Alemania ha sido el último país en incorporarse a la lista, con una ley de matrimonio civil para homosexuales que excluye la adopción, pero incorpora el derecho a que la pareja extranjera obtenga el permiso de residencia.

Como señaló ayer la diputada de IU Marisa Castro, 'hasta Portugal' tiene una ley, lo que deja a España a la cola de la UE junto a los otros tres países que viven 'bajo el paraguas' de las iglesias: Irlanda, Italia y Grecia.

viernes, 31 de agosto de 2001

#libros #filosofia | Mecanismos psíquicos del poder

Mecanismos psíquicos del poder / Judith Butler ; traducción de Jacqueline Cruz
Madrid : Cátedra, 2001 [10]
216 p.
Colección: Feminismos ; 68
ISBN 9788437626833

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/ Filosofía / Michel Foucault / Poder / Psicoanálisis / Psicología / Sociología

Como forma de poder, el sometimiento es paradójico. Una de las formas familiares y agónicas en que se manifiesta el poder consiste en ser dominado/a por un poder externo a uno/a. Pero si, siguiendo a Foucault, entendemos el poder como algo que también "forma" al sujeto, que le proporciona la misma condición de su existencia y la trayectoria de su deseo, entonces el poder no es solamente algo a lo que nos oponemos, sino también, de manera muy marcada, algo de lo que dependemos para nuestra existencia y que abrigamos y preservamos en los seres que somos. La teoría foucaultiana otorga poco protagonismo al ámbito de la psique y no explora el poder en esta doble valencia de subordinación y producción. Si la sumisión es una condición de la sujeción, resulta pertinente preguntar: ¿cuál es la forma psíquica que adopta el poder? Judith Butler acomete el proyecto de elaborar una teoría de la psique para acompañar a la teoría del poder, tarea que los autores adscritos tanto a la ortodoxia foucaultiana como a la psicoanalítica han eludido.

sábado, 30 de junio de 2001

#libros #literatura #transexualidad | La chica danesa

La chica danesa / David Ebershoff ; traducción de Jesús Pardo.
Barcelona : Anagrama, 2001 [06].
347 p.
Colección: Panorama de narrativas ; 477.
ISBN 9788433969378 / 15 €

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/ Historia – Siglo XX / Identidad de género / Lili Elbe / Literatura / Testimonios / Transexualidad

Copenhague, en 1925. Greta y Einar son una pareja de jóvenes pintores. Ella es conocida, sobre todo, por sus delicados, sugestivos retratos de mujeres. Pero aquella tarde, la modelo no ha venido. Y Greta le pregunta a Einar si por una vez, para que ella pueda terminar la parte de abajo de un cuadro, él se pondría un par de medias de seda, se calzaría unos zapatos de tacón, acaso también un vestido que le permitiera acabar de pintar los pliegues de la falda. Einar acepta, y el instante en que la seda del vestido se desliza por su cuerpo supone una revelación, el momento de la sensación más verdadera, como cuando se sumerge en el mar en verano. Pero el océano de esta zambullida, que ya no tendrá vuelta atrás, es un mundo de sueños, el sueño por ser Otro. Y así, acompañado por Greta -porque ambos habitan ese oscuro espacio secreto entre dos personas que constituye un matrimonio-, Einar recorrerá un arduo camino al final del cual se encuentra una mujer llamada Lily Elbe, que fue Einar, y que ahora es una chica danesa.

«Rara vez la cuestión de la identidad sexual -o quizá simplemente de la identidad-, ha sido abordada con más sutileza y profundidad. Pero, sobre todo, y a pesar de su escabroso tema, La chica danesa es una bellísima, intensa historia de amor» (Publishers Weekly).

«Una escritura refinada, la atmósfera de una época recreada con delicada precisión. David Ebershoff ha escrito una extraña y conmovedora historia de amor centrada en la confrontación con el misterio del otro...» (Richard Bernstein, The New York Times).

«Una fábula enigmática y cautivadora sobre la metamorfíosis y la construcción de la identidad. Un libro admirable» (Andrew Biswell, The Sunday Express).

«Memorable y perturbadora, una penetrante mirada a la misteriosa caja negra de la sexualidad humana» (John Burnham Schwartz, The New York Times).

#libros #nazismo | Pierre Seel : deportado homosexual


Pierre Seel : deportado homosexual / Pierre Seel, Jean Le Bitoux ; prólogo de Jordi Petit
Barcelona : Bellaterra, 2001
139 p.
Colección: La Biblioteca del Ciudadano
ISBN 847290167X [2001-06]
/ ES / FR* / BIO
/ Discriminación sexual / Historia - Siglo XX / Homosexualidad / Nazismo / Persecuciones políticas / Seel, Pierre, 1923-2005 / Testimonios
Biblioteca UPV/EHU
http://millennium.ehu.es/record=b1373981~S1*spi

Con voz velada, Pierre Seel, ayudado por el periodista Jean Le Bitoux, recuerda: la deportación en los campos nazis, la tortura y la humillación, después del enrolamiento a la fuerza –como alsaciano– en el ejército alemán, al frente del este, la evasión y la captura por los rusos. Pero también recuerda su vuelta de la guerra: el clima de reprobación erigido ante él, la homosexualidad inconfesable, la decisión de llevar una existencia «como los demás», el matrimonio y una vida en regla. Pero, un buen día de abril de 1982, decide acabar con esta apariencia, para que su silencio se vuelva un combate decidido por la verdad. La descripción de esta vida interrumpida es la confesión angustiosa de un hombre que desearía, simplemente, que por fin se hiciera justicia. La obra que nos ocupa indaga, pues, en un pasado que no es ni remoto ni irrepetible, la persecución por causa de orientación sexual sigue vigente hoy en la mayoría de países de nuestro planeta. No es este un relato amable o fácil para quien busque un mero pasatiempo. Nos encontramos ante un simple retazo de un ayer personal que nos compete, una historia vivida, bien narrada y llena de precisas citas de la época. Una biografía que plantea no sólo recuperar la memoria de los y las homosexuales que sucumbieron bajo la deportación nazi, sino que llega hasta los recelos y la homofobia del presente.

Pierre Seel, fallecido el 25 de Noviembre de 2005, a los 82 años, fue uno de los homosexuales deportados a los campos de concentración nazis. Su testimonio ha sido fundamental para recuperar la memoria histórica de aquel genocidio de homosexuales, que se quiso condenarlo al olvido. Fue uno de los primeros en romper el silencio, al publicar a mediados de los 80 su experiencia en "Moi Pierre Seel, déporté homosexual" [traducción: "Pierre Seel, deportado homosexual", Bellaterra, 2001]. Participó en los documentales "Paragraph 175" y "Amant des hommes". Así en "Paragraph 175" cuenta cómo los alemanes anexaron la región de Alsacia en 1940, cómo él fue arrestado después de haber denunciado un robo en un club homosexual y cómo fue brutalmente sometido a malos tratos en los campos de Schirmeck y de Struthof. En el primero fue obligado a trabajar en la construcción de un crematorio. En el segundo fue violado y su cuerpo fue utilizado como blanco humano mientras los nazis le arrojaban jeringas en vez de dardos. "Tengo vergüenza por la humanidad", dice Seel.

DOCUMENTACIÓN
Pierre Seel, testimonio del estigma y persecución contra la homosexualidad
L’Armari Obert, 2011-01-29
http://leopoldest.blogspot.com.es/2011/01/pierre-seel-testimonio-del-estigma-y.html

ENLACES
Wikipedia | Pierre Seel
http://es.wikipedia.org/wiki/Pierre_Seel