martes, 23 de junio de 2020

#hemeroteca #lesbianismo #literatura | Herstoria I : relatos de ficción histórica de mujeres LBT+

Herstoria I : relatos de ficción histórica de mujeres LBT+ / Cecilia Agüero … [et al.] ; prólogo de Inma Miralles.

Murcia : LES Editorial, 2020 [06-23].
188 p.

/ ES / Libros / Relatos / Literatura / Lesbianismo / Mujeres - Historia / Mujeres LBT
📘 Ed. impresa: ISBN 9788417829216 / 13,95 €
Cita APA-7: Agüero, Cecilia (et al.) (2020). Herstoria I : relatos de ficción histórica de mujeres LBT+. LES.

[.es] Un conjunto de relatos muy diverso y recomendable, con estilos muy diferentes y un hilo común que son las mujeres LBT+ y la historia. Además de la necesaria representación, se trata de un libro entretenido además de necesario. Necesitamos historias y voces diversas donde vernos reflejadas.

Hoy en día está de moda la palabra relato, pero de un modo que nada tiene que ver con juntar letras y ponerlas en un papel. Resuenan frases como «la batalla por el relato decidirá las elecciones» o «los medios de comunicación condicionan el relato» o «el relato siempre está en manos del poder». Esta aplicación de la palabra relato alude a una especie de composición de opiniones que importan en cada ámbito, una amalgama que pretende sentar cátedra, determinando qué es lo verdaderamente importante y digno de destacarse: en fin, creando una opinión mayor, unificada y hegemónica, que todos y todas, en mayor o menor medida, compartiremos.

En una sociedad patriarcal como la nuestra, el relato que configura la Historia con mayúsculas ha opinado que las vidas de las mujeres no merecían el menor interés ni atención. Ha excluido nuestras historias de la gran configuración teórica del pasado, condenándonos al ostracismo, a una especie de inexistencia y desmemoria colectiva no exenta de consecuencias: esta eliminación deliberada nos ha provocado durante siglos, y aún en la actualidad, una sensación de orfandad genealógica, de islamiento, como si las vivencias derivadas de la opresión patriarcal fueran en realidad subjetivas, imposibles de poner en común y, por tanto, de combatirse.

Por eso resulta asombroso descubrir, gracias al empuje del movimiento feminista, cada vez más nombres de mujeres que, en sus respectivas épocas, se atrevieron a transgredir la norma y reivindicar su propia existencia. No hay nada más genuinamente humano que la lucha por vencer a la injusticia, incluso aunque sea en (aparente) soledad. Ese afán subversivo por adueñarse del propio relato es lo que encontramos en las protagonistas de este libro. Mujeres que se encuentran en medio del brutal contraste entre sus culturas, distintas pero igualmente opresivas. Mujeres que combaten incansablemente las circunstancias que asfixian su existencia. Mujeres de la Grecia antigua, mujeres casadas en contra de su voluntad, mujeres de la época de los zares, víctimas de la persecución nazi, forajidas, monjas y sabias... Mujeres, en definitiva, decididas a ser las protagonistas de su propia Historia con mayúsculas. En una sociedad que ha menospreciado la trascendencia de nuestras vidas, hemos de autoafirmarnos y decidir el sentido de nuestro lugar en el mundo. Y si hay un ejemplo perfecto de existencia afirmativa, de existencia que se reivindica a sí misma más allá de los límites encontrados, esa es la existencia del amor entre mujeres. Aquí se encuentran sus relatos.
  • Selección de relatos del I Premio Herstoria, protagonizados por mujeres LBT+:
  • Luz de selva (Cecilia Agüero): Virreinato del Perú (s. XVII). Carmen intenta adaptarse a la tierra colorada de la provincia de Guayrá. Allí encuentra la luz en el lugar más inesperado.
  • Hija de nadie (Sara Bishop): Atenas (s. IV a. C.). Ariadna aguarda con temor el momento en que se concierte su matrimonio y pierda para siempre su libertad.
  • El libro de la moabita (Clara Carbonell Ortiz): Actual Jordania (s. IX a. C.). Por un hallazgo arqueológico, todo lo que creíamos sobre la historia bíblica de Rut, Noemí y Orfá se tambalea.
  • Condenada por las estrellas (Adriana García Ramos): Rusia (principios s. XX). Mavra, doncella de la familia Románov, encuentra su destino en medio de la guerra que asola el país.
  • Torres en el mar (Leticia Goimil García). Catoira, Reino de Galicia (s. XI). Tras perder lo que más amaba, a Aldara solo le queda luchar, sin importarle renunciar a su propia identidad.
  • La rebelión tiene nombre de mujer (Giuliana Ippoliti). Caracas (principios s. XIX). En tiempos de rebelión, una joven aristócrata se enamora de la esclava que compra su padre.
  • Esperanza en el infierno (Bea Morote). Campo de concentración de Ravensbrück, Alemania (s. XX). Ella llega y Karla encuentra esperanza en medio del horror.
  • No vuelvas a Granada (Nuria Parra Pozo). España (s. XX). Una mujer pasea por la ciudad en la que vivió su juventud y recuerda cómo cambió todo con el inicio de la Guerra Civil.
  • Ignota (Esther Román, Crab). Monasterio de Rupertsberg, Alemania (s. XIII). La hermana Gertraude reflexiona sobre los textos de Hildegarda de Bingen que descifró en su juventud.
  • La madre bisonte nos protegerá (Ana Tapia). Norteamérica (s. XVIII). La hija del reverendo se adentra en tierra prohibida y conoce a la persona más insólita que jamás haya visto.
👤 Autoría: Cecilia Agüero, Sara Bishop, Clara Carbonell, Adriana García Ramos, Leticia Goimil García, Giuliana Ippoliti, Bea Morote, Nuria Parra Pozo, Esther Román (Crab), Ana Tapia.

#hemeroteca #gais #testimonios | Valerio Pino: "La idea de que mi ex había matado a alguien y estaba en la cárcel casi me vuelve loco"

Imagen: Fórmula TV / Valerio Pino //

Valerio Pino: "La idea de que mi ex había matado a alguien y estaba en la cárcel casi me vuelve loco".

El profesor de 'Supermodelo' publica un libro en el que relata su relación con Markus Bellamy, condenado a 20 años por haber asesinado a su pareja.
David Carro | Fórmula TV, 2020-06-23
https://www.formulatv.com/noticias/valerio-pino-ex-matado-carcel-vuelve-loco-102259/ 

Año 2019. El bailarín Markus Bellamy es condenado a 20 años de prisión en Estados Unidos por asesinar a su novio. Al otro lado del charco, la noticia abate a Valerio Pino, quien mantuvo una breve pero intensa relación con el homicida cuando trabajaron juntos en uno de los programas más famosos de la televisión italiana. El escándalo les rodeó durante mucho tiempo en un país en el que todavía no existe tanta libertad, y menos para la comunidad LGBT+.

Tras hacer pública su relación, el bailarín, conocido en España como profesor de 'Supermodelo', decide escribir el libro "Amor en el camerino" para exponer con calma su historia de amor. "Una persona que después se convierte en asesino antes ha podido ser una persona maravillosa", defiende en esta entrevista para FormulaTV, a sabiendas de que las drogas arruinaron la vida de su expareja. Aquella noche, asesino y víctima fumaron tanta metanfetamina que Markus creyó que estaba viendo al diablo, tal y como declaró en el juicio.

Valerio se encuentra en un momento distinto al de su triunfo en la televisión española. Ya no teme hablar de su lado más personal, incluso aunque otro de sus ex le haya amenazado por escribir el libro y su publicación le haya hecho perder trabajos. Él no se achanta y no por ello ha firmado "Amor en el camerino" bajo el pseudónimo de oniPo irelaV, su nombre al revés. "Se entiende cuando lees el libro porque, en un momento determinado, hay un giro", adelanta.

En "Amor en el camerino" relatas tu relación con Markus Bellamy, ¿por qué decides contarla?
Todo empezó hace diez años, en 2010. Entramos los dos como bailarines profesiones de 'Amici', un programa que en Italia es muy famoso. Nos enamoramos y vivimos nuestra historia. Al acabar el programa, salió en la portada de una revista que yo había mantenido relaciones sexuales con alguien en la parte de atrás del escenario y en el camerino. Fue un escándalo aquí y, durante muchos años, me estuvieron preguntando en entrevistas quién era la otra persona. Llegó un momento en el que ya no pude más y decidí poner fin a esto y decir quién era.

Dos años antes de hacerlo público había ocurrido ese homicidio, ese momento surrealista en el que él mató a su pareja en Nueva York. A pesar de ello, hago público su nombre, pero lo que no quería es que el mensaje fuese simplemente que habíamos tenido sexo. Se quedaba en algo frívolo y superficial, así que hace dos años decidí escribir la historia completa en un libro. Quería decirle a la gente que durante esos cinco meses nos amamos, no fue solamente sexo. Lo publiqué y, ahora, durante el confinamiento, aproveché que tenía tiempo para traducirlo en español porque me di cuenta de que nunca he querido hablar de mi vida privada en España.

Quería que fuese la primera vez pero quería que fuese en un libro para que se conociera bien la historia, porque en un plató de televisión das titulares y va todo muy rápido. No ha sido fácil porque he recibido amenazas por parte de mi ex, el cantante colombiano Oscar Wilder, que vive en Madrid. Él sigue enamorado de mí, es muy celoso y está obsesionado con que no me relacionen con otros nombres.

¿Cuál fue la repercusión cuando publicaste el libro en Italia?
El escándalo se reabrió, pero era la única manera de normalizar esa historia y sacar todo lo que llevaba dentro. Aquí en televisión hay mucha censura, en Italia no es todavía algo normal.

¿Crees que el hecho de que fuera un hombre alimentó el morbo sobre la historia?
Yo nunca había dicho si la persona era un hombre o una mujer, nadie tenía ni idea salvo los del programa. Italia no es como España, no hay libertad de expresión verdadera. Es falsa, te dicen que hay libertad pero es mentira. Y, hace diez años, todavía más. Seguramente esto fue tan morboso por ser Italia como es. Yo había vivido diez años en España y me había acostumbrado a otro tipo de comunicación. En España hay más verdad, las cosas se dicen como son y no hay ningún problema. Aquí todavía tienes que tener cuidado con lo que dices, con la gente a la que nombras, con cómo lo dices...

¿Y se debe a la gente en la calle o a quien controla los medios?
Es por cultura y por quien controla los medios, hay determinadas personas de poder a las que no se puede tocar. Yo soy un personaje que rompe completamente el equilibrio.

De todas formas, es muy atrevido hablar del amor que sentiste hacia una persona que acaba de ser condenada por asesinato.
Marcus cometió el crimen en 2016. Yo escribí el libro en 2018, habían pasado dos años. Un año después de la publicación, salió la condena de 20 años. Fue un altibajo de emociones, de rabia, de dolor...

¿Cómo procesas que una persona a la que has querido tanto sea condenada por un delito como este?
Muy mal, la verdad. Las primeras dos semanas no dormí. Lo pasé fatal, llorando, pensando que no podía ser verdad. La idea de que él hubiera matado a alguien y estuviera en la cárcel, conociéndolo tan bien... sentía que me iba a volver loco. No tenía el teléfono de su madre, él estaba en Estados Unidos y yo en París... sentía impotencia por no poder hacer nada. Es muy frustrante, una sensación horrible.

¿Alguna vez sospechaste que él podría hacer algo así?
Nunca porque, cuando estuvimos trabajando juntos en Roma, jamás dio señales de violencia, locura o agresividad. Era un chico muy dulce y tranquilo, muy trabajador. El único problema eran las drogas. Él se drogaba y yo intenté ayudarle a dejarlo en esos cinco meses, pero es muy complicado, eso tiene que hacerlo un profesional. En la sentencia se puede ver que la madre del chico al que mató le preguntó "¿por qué mataste a mi hijo?". Y el contestó: "Señora, su hijo y yo, desgraciadamente, nos drogábamos mucho. Yo estaba drogado en ese momento".

¿Por qué terminó tu relación con Markus?
Porque terminó el programa de televisión y yo regresé a Madrid y, él, a Nueva York. Markus seguía viviendo con una pareja con la que lo estaba dejando y, yo, en Madrid con el colombiano, aunque ya no estaba con él. Teníamos una situación bastante complicada por distancia, por anteriores relaciones... en el libro lo detallo mejor. Fui a verlo a Nueva York tras dos meses separados pero las cosas eran muy complicadas para seguir juntos.

¿Crees que hacer pública esta historia te ha pasado factura a la hora de trabajar en Italia?
Sí, mucho. Toqué uno de los programas más importantes de nuestra televisión. Es como si fuera el 'Operación Triunfo' italiano. Fue un shock que yo me atreviera a hacer eso y aquí no fue bien visto, fue como un desafío contra la normalidad de aquí, en la que se censura todo.

¿Y cómo estás en el apartado laboral? ¿Has pensado regresar a España?
Te cuento las cosas como son porque yo no tengo pelos en la lengua, precisamente por haber vivido diez años allí. Aquí flipan, me dicen que estoy loco y que me tengo que callar o no voy a trabajar más en la vida. La cosa está ahora en que mi representante en España no me llama desde hace prácticamente un año. No sé qué pensar, yo creo que hay una mano negra en la televisión española. Claro que me gustaría volver, pero debe haber alguien que me tiene manía y hace que yo no trabaje, porque es inexplicable. No tengo ni idea de quién podría ser, he trabajado muchísimo en España y todo esto es un poco raro, algo me huele mal.

¿Y tendrías alguna preferencia laboral a la hora de regresar a España?
He sido colaborador muchos años en muchos programas. Después de 'Supermodelo' y 'Supervivientes 2007' estuve en Cuatro y Telecinco y colaboré en casi todas partes. 'El programa de Ana Rosa', 'Sálvame'... me gustaría volver como colaborador, que es lo que creo que sé hacer. Pero me hubiera gustado hacer 'Tu cara me suena' o 'MasterChef Celebrity', creo que podría ser muy interesante y divertido.

En 'Supermodelo' tampoco os mordíais la lengua. ¿Crees que se podría hacer hoy un programa así?
Yo creo que sí. Si volviera hoy, hecho con los medios y el contexto de hoy. Han pasado casi 15 años y han cambiado muchas cosas, pero si volviera un 'Supermodelo' bien hecho creo que podría tener una buena acogida.

A veces hacíais comentarios duros sobre el físico de las chicas, esto hoy sería complicado.
Habría que adaptarlo a 2020. Todos hemos cambiado, también la forma de hacer algunos programas. Si el programa se enfocase bien y se hiciese bien podría ser un formato que encontrase su hueco en televisión. Por lo menos intentaría ofrecerlo y a ver qué tal.

Volviendo a lo que decías de hablar públicamente de tu vida privada, ¿nunca lo habías hecho porque no querías o porque no te lo habían propuesto?
Yo no quería. Me lo propusieron muchas veces cuando trabajaba en Telecinco, querían que me sentara en 'La noria' y siempre dije que no porque no me sentía cómodo. No era el momento, yo no quería ser uno más del mundo del corazón, quería destacar más mi faceta profesional. Luego pasa el tiempo y uno cambia, no digo que nunca vaya a hablar de mi vida, pero estoy contento habiéndolo hecho por primera vez en un libro.

¿Ha provocado algún tipo de repercusión en el entorno de Markus?
No, cuando saltó la noticia del asesinato y de la condena no quise saber mucho sobre la cárcel en la que está ni nada. Me da miedo que, si voy a verlo, me quede con eso en la cabeza y me machaque. Quería esperar al momento oportuno para saber algo más. A pesar de haber amado a un asesino, yo quería relatar cómo era él realmente y cómo era yo cuando nos conocimos. Una persona que después se convierte en asesino antes ha podido ser una persona maravillosa, una cosa no quita a la otra. Desde que nos conocimos hasta que mató a su pareja pasaron unos años y, por desgracia, se puede cambiar. Desgraciadamente las drogas te pueden llevar a la ruina total. El mensaje es ese.

¿Hay algún episodio duro en el libro que pueda cambiar la imagen pública que tú tienes?
Cuando yo me mudé a España la cultura entró en mi piel y salí de la cárcel de la hipocresía italiana. Al volver me faltaba el aire. En el libro hablo abiertamente y sin filtros de cada detalle de cómo hacíamos el amor, cuento la pasión tal y como yo la viví. Es un relato sin hipocresía ni falsedad, sin ganas de quedar bien o tener cuidado. Era la única manera de luchar contra la hipocresía de aquí. Es un grito de libertad y un mensaje contra la homofobia, y me gusta que me acerque íntimamente al público.

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | El veto del Supremo a las banderas no oficiales se cuela en el Orgullo


El veto del Supremo a las banderas no oficiales se cuela en el Orgullo.

Algunas Administraciones han izado la enseña desoyendo al tribunal, otras han desistido este año de hacerlo y algunas alegan que no cuelgan banderas sino lonas arcoíris en los balcones.
El País, 2020-06-23
https://elpais.com/espana/2020-06-23/el-veto-del-supremo-a-las-banderas-no-oficiales-se-cuela-en-el-orgullo.html 

Ayuntamientos, diputaciones y Gobiernos autonómicos se han sumado los últimos años al Día del Orgullo Gay, que se celebra el 28 de junio, exhibiendo en sus edificios la bandera arcoíris símbolo del movimiento LGTBI. Pero una sentencia reciente del Tribunal Supremo que prohíbe a las Administraciones el uso, incluso “ocasional”, de banderas no oficiales ha sumido en la confusión un gesto que ya era habitual. Varios, como el Ayuntamiento de Cádiz, han izado la bandera desoyendo al tribunal, algunos han desistido este año de hacerlo y otros alegan que no cuelgan banderas sino lonas arcoíris en los balcones.

La decisión del Supremo llegó a raíz de un acuerdo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife para exhibir frente a la sede del Consistorio el 22 de octubre de 2016 la bandera tricolor, utilizada desde 1964 por el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario como “bandera nacional de Canarias”. Pero en la sentencia, además de estimar el recurso del abogado del Estado contra el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que había avalado el izado de la bandera, el alto tribunal fijó una nueva doctrina que va más allá de ese caso concreto: el uso de banderas no oficiales en el exterior de los edificios y espacios públicos “no resulta compatible con el marco constitucional y legal vigente”. Esta interpretación se extiende “incluso” a un uso “ocasional” de esa bandera y “aun cuando las mismas no sustituyan, sino que concurran, con la bandera de España y las demás legal o estatutariamente instituidas”, añadía el alto tribunal.

Menos de un mes después, esa sentencia ha irrumpido en la conmemoración del Día del Orgullo Gay, en el que la bandera arcoíris se ha convertido en los últimos años en un símbolo enarbolado por las Administraciones. Algunas consultadas por El País admiten que habían decidido colgar la bandera arcoíris sin percatarse de la sentencia del Supremo, por lo que ahora se lo van a replantear. El Ayuntamiento de Sevilla, gobernado por el socialista Juan Espadas, en los últimos cinco años ha izado la bandera multicolor, pero este año ha optado por no hacerlo al entender que la resolución judicial lo prohíbe. Otras, han izado la bandera como en años anteriores. Es lo que va a hacer la Generalitat de Cataluña, que desde hace años cuelga en un asta, en su balcón más noble, la bandera creada por el activista estadounidense Gilbert Baker en 1978.

“No sé si tendremos algún tipo de represalias si ponemos la bandera. Hay que reivindicar el derecho de los colectivos LGTBI. Como siempre, el 28 de junio, el Govern los reivindicará colgando la bandera”, aseguró la portavoz, Meritxell Budó, cuando se le preguntó sobre un posible choque con la resolución del Supremo. La decisión de ponerla, explican fuentes del Departamento de Presidencia, se toma desde el Palau y no pasa por un acuerdo del Ejecutivo catalán, que el martes sí aprobó un manifiesto a favor de los derechos de ese colectivo.

El Ayuntamiento de Cádiz, encabezado por José María González, Kichi, de Adelante Cádiz (facción local de Podemos), también ha izado ya la bandera en un mástil en su fachada, junto a las de la ciudad, la de España y la de Andalucía. Además, el Consistorio ha colocado una segunda bandera arcoíris en la plaza de Sevilla. Esta fórmula, la de izar la bandera fuera o en el límite de la sede municipal y lejos de las enseñas oficiales, ha sido también la elegida por el Ayuntamiento de Cáceres y el de Alcorcón (Madrid), ambos con alcaldes socialistas. Pese a que alegan que esa ubicación no contraviene la sentencia del Supremo, lo cierto es que la resolución judicial se derivó precisamente de una bandera que no estaba ubicada en el Ayuntamiento de Santa Cruz, sino en la acera exterior del edificio, frente a la fachada de la corporación y en un mástil auxiliar. El tribunal examinó estas circunstancias y concluyó que no era legal.

La sentencia, con todo, sí deja lagunas jurídicas y margen para la interpretación al que se acogen algunas Administraciones. La principal deriva de qué se considera exactamente una bandera. Los magistrados no especifican si solo se vetan las izadas en un mástil o si su prohibición abarca a las lonas con los colores de banderas colgadas en balcones de fachadas públicas. En esta fórmula se han amparado para exhibir estos días su apoyo al movimiento LGTBI varias Administraciones, como las dos alcaldías más grandes de Cataluña, el Ayuntamiento de Barcelona y el de L’Hospitalet (donde gobierna la socialista Núria Marín). Ambos matizan que lo que colgarán este domingo no será una bandera como tal, sino que será “un pendón”, un trozo de tela de grandes dimensiones en las que se pueden ver las seis franjas de la enseña LGTBI.

Una explicación similar ofrece el Ayuntamiento de Zaragoza, gobernado por el PP, que desplegará el viernes una gran lona arcoíris a lo largo de un balcón de la sede municipal. Lo mismo tiene previsto hacer el Gobierno de Cantabria, que a preguntas de E País, insiste en que lo que se exhibe no es una bandera como tal. El Gobierno de Navarra explica que nunca iza banderas en mástiles que no sean las oficiales y que lo que hace el Parlamento regional es poner una pancarta con los colores y un lema alusivo. La fórmula de pancarta de lona con los colores de la bandera gay y un mensaje impreso es también la empleada por el Gobierno de Aragón, que la ha ubicado en el balcón en la sede del Departamento de Ciudadanía y Derechos Sociales, bajo el lema “La igualdad es un orgullo”.

Aunque el Tribunal Supremo estableció una doctrina general en su sentencia sobre la bandera canaria, las Administraciones que vayan a izar la bandera LGTBI no estarán directamente desobedeciendo al alto tribunal, aunque sí desoyendo su criterio. Para que exista desobediencia, el izado supuestamente irregular tendría que ser denunciado ante los tribunales y que sea un juez el que dictamine si contraviene la nueva doctrina del Supremo. Si quien denunciara el caso pidiera que la retirada de la bandera como medida cautelar, el juez tendría que pronunciarse sobre ello. La decisión de si los pendones, las pancartas o incluso las alfombras con los colores de la bandera gay (fórmula elegida por el Ayuntamiento de San Sebastián) o la proyección de ese símbolo en la fachada municipal (como va a hacer el Ayuntamiento de Madrid) incumplen el fallo del alto tribunal quedaría al criterio del juez.

Con información de Eva Saiz, Héctor Llanos Martínez, Francisco Javier Barroso, Jesús A. Cañas, Marcos Lema, Juan Carlos Espinosa, Juan Navarro y Mikel Ormazabal.

lunes, 22 de junio de 2020

#libros #lesbianismo #literatura | Locas y perversas : voces bolleras

Locas y perversas : voces bolleras / Yolanda Arroyo Pizarro … [et al.].
Barcelona [etc.] : Egales, 2020 [06-22].
266 p.
Serie: Narrativa ; 259.

/ ES / Relatos / Literatura / Bolleras / Lesbianas / Lesbianismo / Queer / Testimonios
📘 Ed. impresa: ISBN 9788417319939 / 19,00 €
Cita APA-7: Arroto Pizarro, Yolanda (et al.) (2020). Locas y perversas: voces bolleras. Egales.

[.es] Antología de voces lésbicas actuales. El silencio ha sido siempre el campo de batalla de las voces femeninas. Bajo el estigma social de histéricas, pervertidas o simplemente locas, las mujeres queer aún luchan por hacerse oír, también en la literatura. Tres generaciones de autoras se dan cita en esta antología para unirse contra ese silencio impuesto. Estas dieciséis autoras queer de distintos países hispanos representan algunas de las voces más estimulantes de la narrativa lésbica en español de los últimos años. Historias empoderadoras, divertidas, tiernas, sorprendentes y excitantes componen un mosaico que deja atrás visiones fatalistas de las lesbianas como figuras pérfidas o al servicio del disfrute del varón heterosexual.

👥 Autoría: Cristina Domenech, Catalina Maer, Mila Martínez, María Mínguez, Teresa Morodo, Martha Lovera, Prado G. Velázquez, Elizabeth Duval, Yolanda Arroyo, Eley Grey, Marta Garzás, Josa Fructuoso, T. S. Williams, Sonia Lasa, Elena Flores y Ana H. Reyero.

#libros #poblacionromani | El pueblo gitano contra el sistema-mundo : reflexiones desde una militancia feminista y anticapitalista

El pueblo gitano contra el sistema-mundo : reflexiones desde una militancia feminista y anticapitalista / Pastora Filigrana.

Tres Cantos, Madrid : Akal, 2020 [06-22].
160 p.
Serie: Inter Pares.

/ ES / ENS / Libros / Estigma / Identidades / Patriarcado / Población romaní / Resistencia
📘 Ed. impresa: ISBN 9786078683185

[.es] Una mirada inédita al ser del pueblo gitano: de víctima a fuente de inspiración. El varón blanco, occidental y heterosexual se sitúa en la cúspide de la escala de lo humano; todo lo demás es la otredad. Pastora Filigrana propone una mirada a las estrategias de resistencia al capitalismo, el patriarcado y el colonialismo históricas y actuales del pueblo gitano, la otredad por excelencia en Europa. En estas formas de vida encontramos prácticas propias de autogestión de conflictos, resistencias al modelo de producción y consumo neoliberal, o avanzadas formas de mutualismo de base. Todo ello ha sido y es objeto de castigo, criminalización e invisibilización por parte del discurso dominante, por lo que urge poner en valor estas formas de vida y combatir la estigmatización social.

«En este libro hablo de sindicalismo social, de eco-feminismo, de mutualismo de base, de autogestión del conflicto y vías de fuga al chantaje renta-trabajo. Lo hago porque salirme del paradigma académico de la izquierda blanca me mata de miedo. Lo hago porque quiero vuestra solemnidad, la de los payos. Para convenceros en vuestro lenguaje, que es el 50 por 100 del mío. Deberíais ser vosotros quienes buscaran en las formas de cooperación y resistencia al modelo de producción y consumo propias de los gitanos la inspiración para salir de este sistema-mundo que se sustenta sobre la muerte de dos tercios de la humanidad. Pero no haréis esas tesis doctorales en la carrera de Ciencias políticas. O al menos no todavía.»

👤 Pastora Filigrana. Licenciada en Derecho por la Universidad de Sevilla en 2004, en la actualidad abogada en ejercicio del Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla. Especialista en Derecho Laboral y sindical, experta en Derecho de Extranjería. Maestría de Derechos Humanos Interculturalidad y Desarrollo por la Universidad de Pablo Olavide de Sevilla. Cooperativista. Activista por la Defensa de los Derechos Humanos en diferentes movimientos sociales, miembro del Sindicato Andaluz de Trabajadores y Trabajadoras (SAT), feminista y mestiza gitana.

#hemeroteca #lesbianismo #comic | Teresa Castro: “Habría visto el cielo si en mi adolescencia alguien hubiera puesto una bandera arcoíris en un evento”

Imagen: DonostiTik / Teresa Castro

“Habría visto el cielo si en mi adolescencia alguien hubiera puesto una bandera arcoíris en un evento”.

Teresa Castro, la autora de 'L.S.B., Ana ¡El lesbicómic!' da alas a su personaje. Nos lo cuenta Castro desde la sede de Gehitu, donde también habla de avances sociales y proyectos desarrollados en las horas del encierro.
A.E. | DonostiTik, 2020-06-22
https://www.donostitik.com/habria-visto-el-cielo-si-en-mi-adolescencia-alguien-hubiera-puesto-una-bandera-arcoiris-en-un-evento/ 

Ana López Suárez Burgos Coma es la protagonista de ‘L.S.B., Ana ¡El lesbicómic!’, que de un tiempo a esta parte vuela independiente más allá de las vivencias y los afanes de su autora, la donostiarra Teresa Castro. Castro recibe a DonostiTik en la sede de Gehitu, asociación que presidió varios años. Habla de sus proyectos y de su experiencia durante el confinamiento, que en su caso ha sido muy fructífera. También se refiere a los avances sociales en cuanto a la diversidad sexual. “Evidentemente es más fácil declararte lesbiana ahora que cuando yo descubrí que lo era. Pero no es tan fácil como creemos”, afirma en plena semana del Orgullo LGTBI.

¿Cómo ha afectado el confinamiento a su trabajo?
Me ha venido bien porque siempre llego muy justa a las entregas. He teletrabajado, pero me ahorraba los viajes a Vitoria (trabajo allí de ingeniero agrícola para el Gobierno vasco) y con ello he evitado desplazamientos y cansancio. Ha sido un balón de oxígeno porque estoy acostumbrada a sacar mis proyectos adelante trabajando los fines de semana. El número de junio de la Gehitu Magazine retrasó su salida en papel, eso sí. También conozco a gente que no ha podido aprovechar el tiempo porque durante el confinamiento se ha bloqueado.

¿En qué trabaja ahora?
Continúo con las viñetas de Ana en el Gehitu Magazine, aunque Ana también está presente en otros sitios. El personaje me ha abierto puertas y quiero darle más oportunidades. Ha empezado a aparecer en el periódico feminista Femiñetas que está centralizado en Barcelona y participa en un proyecto muy interesante sobre historias de brujas. El proyecto que tengo con Unesco etxea está por terminar aunque imagino que se hará realidad en 2021.

Hábleme de Ana, su personaje del lesbicómic.
El inicio fue autobiográfico. Muchas de las historias, las más antiguas, son así porque entonces tenía menos recursos. Sucede que Ana, ahora, tiene alma propia. Hace ahora lo que le da la gana, ya no me sigue. Hay cosas que comparto con ella. Yo sí salí del armario, pero no sufrí bullying.

En 2018 saqué la versión gratuita de Ana, que se publicó con el ‘crowdfunding’ de la Diputación META! Estaba destinada a repartirse en las escuelas y en eventos. El año siguiente me autoedité una versión ampliada que está en las librerías.

¿Qué le dicen los lectores jóvenes de Ana?
Voy a eventos de autoedición, por ejemplo, con mi bandera arcoíris y mis cómics. Ahí pierdo clientes generalistas, pero luego hay gente que agradece el gesto. Yo habría visto el cielo si en mi adolescencia hubiera ido a un evento y alguien hubiera puesto una bandera arco iris.

Avances sociales

Usted se declara ARTivista. ¿Qué fue antes para Teresa Castro?, ¿el activismo por la libertad sexual o la creación de cómics?
Siempre he pintado y he dibujado. Estuve varios años en Arteleku e hice alguna exposición. Formaba parte del ‘submundo artístico donostiarra’, no del ‘súper mundo’, aunque la verdad es que no encontraba mi sitio.

Empecé a ir a Gehitu y conocí a Óscar Arroyuelo que era el editor de Gehitu Magazine, le enseñé el cómic de Ana, que ya existía, y me planteó que la próxima revista iba a ser sobre el VIH. Me pidió algo relacionado y yo nunca había trabajado por encargo, pero me pareció un reto. Y a partir de ahí mi activismo y mi actividad creativa tomaron fuerza. Al poco tiempo fui presidenta de Gehitu.

¿Ahora dibuja también sobre otros temas?
Sí, pero mi nicho es el de la diversidad sexual y de género. Ahora estoy haciendo un trabajo para Unesco etxea y es sobre este tema. Será otra versión de Ana con otro tipo de historias y público.

Sufrió algunos ataques durante la campaña de ‘crowdfunding’ con META! ¿Son casos aislados?

Cuando recibí los insultos me quedé bloqueada porque no me había pasado en la vida. No supe cómo reaccionar. Pero desde la plataforma Goteo.org, que gestionaba la campaña, me llamaron y me dijeron que no les había pasado nunca. Lanzamos entonces una nota de prensa entre las tres partes, con la Diputación, rechazando los insultos.

Creo que aquí en Euskadi tenemos mucha suerte. Nuestra sociedad es un pelín más avanzada socialmente. Pero da mucho miedo lo que estamos viendo ahora con la ultraderecha. Las minorías siempre son chivos expiatorios y eso se contagia. La gente joven es muy permeable, se está formando un caldo de cultivo que es peligroso.

¿Hemos avanzado menos de lo que se debería?
Evidentemente es más fácil declararte lesbiana ahora que cuando yo descubrí que lo era. Pero no resulta tan fácil como creemos. Hace no mucho me entrevistó una chica de 25 años para un suplemento cultural. Me decía que se sentía identificada con la historia de Ana y me dio pena porque nos separan 25 años…

Yo he crecido con el mismo rechazo a ser lesbiana, gay o trans que cualquiera otra persona. Vivo en esta sociedad y no me transmite cosas positivas sobre estas personas. Tengo que luchar contra lo que piensa la sociedad y contra lo que yo tengo dentro.

Técnica más depurada

Dice que Ana ha crecido y vuela sola. ¿También su técnica se ha desarrollado?
Me preocupo más por la narración, las viñetas, los recursos... y eso se nota. Las viñetas de ahora se parecen poco a las de antes. Las líneas son más claras, el trazo más seguro... Yo soy consciente de mis limitaciones. Hay gente que dibuja maravillosamente.

En 2019 me lancé a un proyecto de novela gráfica que por ahora las editoriales me han rechazado. Algunas me han dicho qué es lo que no les convence y eso lo he agradecido. Todo eso lo interiorizo.

¿No volvería al sistema de ‘crowdfunding’ para editar esa novela gráfica como hizo con META!?
No quiero presionar más a familia y a amigos que me ayudaron mucho. Llegado este punto prefiero poner yo el dinero que dar la lata. Mi madre ya me ha comprado muchos cómics, la verdad. Y toda la gente que me quiere. Y es que en un ‘crowdfunding’ el peso recae en la familia y los amigos.

¿Cuáles son sus influencias en el cómic?
Mi personaje favorito siempre ha sido Spiderman. Ocurre que en la adolescencia buscaba otro tipo de historias que no encontraba. Hasta que descubrí a Alex Robinson, que editó en su día ‘Malas Ventas’. Era una especie de ‘Friends’ en cómic. Redescubrí el género y a partir de ahí admiro a muchos dibujantes y guionistas. Paco Roca es un pasada. También Antonio Altarriba, que me escribió el prólogo de Ana. ‘El Arte de volar’ para mí fue impresionante. Susanna Martín me gusta mucho y acaba de editar el cómic ‘Annemarie’. Y de vez en cuando vuelvo a los superhéroes.

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | La campaña LGTBI de Correos, todo un éxito: costó unos 10.000 euros y ya lo ha recuperado con creces


La campaña LGTBI de Correos, todo un éxito: costó unos 10.000 euros y ya lo ha recuperado con creces.

La empresa pública ha vendido sellos con la bandera arcoíris por valor de 16.000 euros en apenas tres días desde su lanzamiento.
Eduardo Loren | Huffpost, 2020-06-22
https://www.huffingtonpost.es/entry/la-campana-de-correos-que-ha-desbordado-todas-las-expectativas_es_5ef09360c5b627efb396838b 

Un éxito absoluto. Correos lanzó el jueves pasado su primer sello LGTBI, con el fin de rendir homenaje al colectivo, en vísperas de la celebración del Orgullo LGTBI, que tiene lugar el 28 de junio. Iba acompañado de una campaña de ‘marketing’ con la inclusión de los colores de la bandera en algunos buzones y furgonetas de reparto. Apenas tres días después del lanzamiento, la empresa pública ya ha recuperado toda la inversión realizada y ha generado un impacto que ha superado todas las expectativas.

La campaña se convirtió rápidamente en ‘trending topic’ puesto que generó un debate entre defensores y detractores. ¿Debe o no Correos lanzar una campaña así? Mientras que algunas personas LGTBI defendían esta campaña en redes sociales como necesaria, los líderes de la formación ultraderechista Vox se quejaban del gasto que suponía en un momento de crisis económica a raíz de la pandemia del coronavirus.

Los expertos coinciden en que la campaña ha sido un éxito al conseguir una visibilidad muy por encima de lo esperado y que hubiera necesitado una inversión mucho más grande. Además, se ha recuperado todo el dinero que costó ponerla en marcha.

“Me parece una campaña de 10, excelente. La campaña ha costado 12.500 euros y ha tenido un impacto económico valorado en medio millón de euros. El éxito económico es rotundo”, señala Ana Salazar, consultora política, que ha trabajado, entre otros, como asesora en la Junta de Andalucía, y que actualmente dirige Idus 3.

Correos invirtió 10.531 euros en la realización de esta campaña, según fuentes de la empresa pública. Una cifra que asciende hasta los 12.500 euros si se suma el IVA, como ha adelantado El Español.

Este dinero se ha dedicado a decorar nueve buzones con un vinilo de la bandera LGTBI, como el de Gran Vía. Esto supone el 0,06% de los 13.940 buzones que Correos tiene en España. Cada uno de los ellos ha costado 164 euros, por lo que en total se han dedicado 1.476 euros.

Correos también ha vinilado cinco furgonetas de reparto. Solo se ha decorado el 0,03% de los 13.461 vehículos que tiene la empresa pública. Un total de 6.375 euros se han invertido en esto (1.275 euros por furgoneta).

Finalmente, la empresa ha decorado la oficina situada en el barrio de Chueca, epicentro del colectivo LGTBI en Madrid. Esto ha costado 2.500 euros. Correos cuenta con 2.393 oficinas repartidas por toda España.

“Como campaña ha sido perfecta, pero yo no sé hasta qué punto se lo esperaban, sobre todo por el importe. Una campaña de 12.000 euros para una empresa como Correos, que es no nada para ellos. Han dado en el clavo”, señala Neus Soler, profesora de estudios de economía y empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y experta en marketing.

Un sello convertido en un éxito de ventas
Apenas tres días después de su lanzamiento, Correos ha vendido 12.874 unidades de este sello y ha facturado 16.174 euros. Es decir, ha recuperado todo el dinero invertido en esta campaña.

La compañía ha vendido 1.282 paquetes de cinco sellos y 300 paquetes Orgullo —incluía también una bandera, un abanico y una postal—, a través de la tienda virtual de Correos. Estas ventas han generado unos ingresos de 6.410 euros y 3.600 euros, respectivamente.

Además, la empresa pública ha vendido otros 6.164 sellos de manera individual a través de sus oficinas, lo que ha generado unos ingresos de 6.164 euros.

Las cifras de ventas no han dejado de crecer debido a la popularidad. Hasta este lunes a las 15 horas, Correos había vendido 14.625 sellos por un valor de 17.925 euros, según una última actualización de la empresa pública.

El diseño del sello, que se vende a un precio de 1 euro, hace referencia al Pasaje Begoña, un enclave en Torremolinos en el que la policía franquista llevó a cabo una redada en 1971, que acabó con 300 detenidos y con el cierre de los primeros bares de ambiente del país. Este enclave fue declarado Lugar de Memoria Histórica y cuna de los Derechos y Libertades LGTBI en 2019.

Tanto Correos como Pasaje Begoña iniciaron sendas peticiones para emitir un sello hace un año, explican fuente de la empresa pública. La Comisión Filatélica del Estado aprobó el pasado 30 de octubre de 2019 la emisión de un sello que unificara estas dos solicitudes. A partir de ese momento, se comenzó a trabajar en su diseño.

El éxito de este sello es tal, que se ha convertido en uno de los más vendidos históricamente por la empresa pública, por detrás de la colección dedicada a Star Wars, lanzada en 2017 con motivo del 40 aniversario de la saga de películas de ciencia ficción.

Estas campañas de apoyo al colectivo LGTBI cuando se acerca el Orgullo suelen ser muy habituales en otras compañías. “Las empresas privadas hacen desde hace años estas campañas para abrazar causas sociales. Estás uniendo la marca a un valor”, recuerda Salazar.

Cadenas de restaurantes como McDonald’s y Burger King o cafeterías como Starbucks suelen decorar con los colores de la bandera del arcoíris los locales situados en Paseo del Prado, Gran Vía o Princesa, por donde suele pasar la manifestación del Orgullo cada año.

Correos no es la primera empresa de mensajería en realizar una campaña así, ya que en otros países como Suecia ocurre desde hace años, sin que despierte ninguna polémica artificial como ha ocurrido en España.

El momento idóneo
El lanzamiento de este sello y la campaña que lo acompaña se han producido en un momento muy peculiar: los españoles acaban de dejar atrás 99 días de estado de alarma —con cuarentena incluida— e inician una etapa de nueva normalidad. “Estamos en un momento de máxima sensibilidad después de tanto tiempo encerrados y, además, han ido a tocar un tema muy candente en la sociedad. Esta campaña es una apertura de mente”, asegura Soler.

“La campaña llega en un momento muy bueno, porque si hubiera salido en pleno confinamiento no tendría el don de la oportunidad. Pero es una campaña que está llena de luz, de color y de alegría. Se lanza en el momento en el que llega el verano, estamos saliendo de nuestras casas”, coincide Salazar.

Renovar la marca de Correos
Esta campaña viene enmarcada dentro de una estrategia a largo plazo de Correos para renovar su imagen, en un momento en el que tiene que competir con otras empresas del sector debido al auge del comercio electrónico.

“Correos es una empresa pública bien valorada, pero cuando llega la competencia tiene que diferenciarse y lo hace abrazando causas sociales. Se trata de que la empresa aporte no solo un servicio, sino también un valor añadido”, explica Salazar.

La empresa lleva inmersa desde hace más de un año en una nueva estrategia de ‘marketing’. Lo primero fue la renovación de su logotipo hace justo un año, con una simplificación que también generó polémica. “Cruz, doble eme, raya, espiral” fue la canción del anuncio que se hizo viral.

Posteriormente, lanzó a finales del año pasado una campaña llamada #YoMeQuedo sobre la España vaciada, intentando fomentar que los jóvenes no se fueran de sus pueblos.

“Esta campaña tenía un vídeo precioso sobre una realidad que ocurre en España. Correos apoyó esa línea a favor de la España rural, al igual que ahora lanza esta campaña para abrazar una realidad social que existe: la diversidad sexual”, señala Salazar.

viernes, 19 de junio de 2020

#hemeroteca #lgtbifobia | José Manuel Soto critica la campaña de Correos sobre el Orgullo LGTBI: "No había dinero para mascarillas ni respiradores"


José Manuel Soto critica la campaña de Correos sobre el Orgullo LGTBI: "No había dinero para mascarillas ni respiradores".

El cantante se ha quejado a través de un tuit: "Tiramos el dinero de todos en pintar toda la flota y los buzones".
20 Minutos, 2020-06-19
https://www.20minutos.es/noticia/4297933/0/jose-manuel-soto-critica-a-correos-por-sus-vehiculos-con-la-bandera-lgtbi-no-habia-dinero-para-mascarillas/ 

José Manuel Soto criticó este jueves la campaña de Correos sobre el Orgullo LGTBI+, para la que la empresa ha ideado un sello con los colores de la bandera de la igualdad y ha pintado buzones o furgonetas como homenaje a este mes.

El cantante compartió un tuit para manifestar públicamente su desacuerdo: "No había dinero para mascarillas, ni para respiradores, ni para EPIs, y muchos murieron por ello", avanzó.

"Ahora, en plena crisis, tiramos el dinero de todos en pintar toda la flota y los buzones de Correos. Para mayor gloria del colectivo LGTBI, luego habrá que volverlos a pintar", zanjó el cantautor de 59 años.

Soto publicó dos imágenes en las que aparecen un buzón y una furgoneta pintadas con la bandera arcoíris, obteniendo casi 4.000 'me gusta' y distintas respuestas por parte de los usuarios, que se dividen entre los que están de acuerdo con sus palabras y quienes, en cambio, critican su actitud.

"¿Volverlos a pintar? No, los dejamos así, que están más bonitos y de paso sirven para que a nadie se le olvide respetar a este colectivo. ¿Vale?" o "creo que lo que faltaban eran las mascarillas y material sanitario y no el dinero para comprarlas" son algunas contestaciones de quienes consideran que Soto se equivocó.

Por su parte, los usuarios que apoyaron su posición dejaron mensajes como "esta sociedad de está pudriendo", "vivimos en un mundo vergonzoso" o "no les importan las personas fallecidas", criticando de esta forma la gestión del Gobierno frente a la pandemia.

#llibres #LGTBI #LGTBIfobia | LGTBI : claus bàsiques

LGTBI : claus bàsiques / Cristian Carrer, Eugeni Rodríguez.

València : Sembra Llibres, 2020 [06-19].
186 p.

/ CAT / ENS / Libros / Derechos / Educación / LGTBI / LGTBIfobia / Memoria histórica / Testimonios
📘 Ed. impresa: ISBN 9788416698431 / 12,50 €

[.cat] Què significa diversitat afectiva, sexual i de gènere? Quina és la llarga història de la lluita pels drets de les persones LGTBI? Com es manifesta l’LGBTI-fòbia? Com es tradueix en assetjament escolar? Quins protocols i bones pràctiques hem de seguir per a prevenir, detectar i erradicar aquesta xacra?

Aquest llibre imprescindible amb coberta de Sonia Pulido, ens ofereix les claus bàsiques per a entendre, aprendre i actuar a favor dels drets i les llibertats de les persones LGTBI. En la primera part, l’històric activista i president de l’Observatori contra l’Homofòbia de Catalunya, Eugeni Rodríguez, explica d’una manera resumida els episodis més destacats de la lluita d’aquest col·lectiu: des del cas d’Oscar Wilde, la persecució nazi, la revolta de Stonewall i la repressió franquista fins a les lluites recents a casa nostra. En la segona part, el psicòleg social i també activista Cristian Carrer aborda l’LGTBI-fòbia d’una manera teòrica i pràctica i ens ofereix eines valuoses per a prevenir-la, detectar-la i erradicar-la sobretot en l’àmbit escolar.

A més, aquest llibre bàsic inclou veus com les de Gabriela Serra, Mar Cambrollé, Maria Pujol, Quim Roqueta, Tatiana Casado, Toño Abad, Mar Garcia Puig, Jan Gómez i Fran Sánchez, que aporten una panoràmica de la diversitat del moviment. El resultat és un manual complet, pioner i summament didàctic que incorpora un glossari i recursos educatius, literaris i audiovisuals per a entendre la diversitat afectiva, sexual i de gènere.

«Aquest llibre hauria de ser llegit per tots aquells que treballen amb infants i joves. I, si fos possible, hauria d’estar a tots els centres escolars. Un llibre necessari per a un temps en què, dissortadament, l’homofòbia encara mata» --- Jordi Llavoré

👤 Cristian Carrer (Barcelona el 1991) és psicòleg social i autor de diversos estudis sobre assetjament escolar per motius d’orientació sexual, identitat i/o expressió de gènere, com ‘LGTBI-fòbia entre infants i adolescents: una problemàtica social a resoldre’ (2019), escrit amb Francisca Cifuentes. És coordinador tècnic de l’Observatori contra l’Homofòbia i membre del grup d’investigació Fractalitats en Investigació Crítica.

👤 Eugeni Rodríguez (l’Hospitalet de Llobregat el 1965) té estudis en Dret per la UB. És autor del llibre ‘Dels drets a les llibertats. Una història política de l’alliberament GLT a Catalunya’ (2008), escrit conjuntament amb Joan Pujol. Militant del FAGC des del 1985, actualment és president de l’Observatori contra l’Homofòbia de Catalunya.

jueves, 18 de junio de 2020

#hemeroteca #lgtbi #orgullo | Correos celebra el Día del Orgullo con la emisión de su primer sello LGTBI


Correos celebra el Día del Orgullo con la emisión de su primer sello LGTBI.

El timbre rinde también homenaje al Pasaje Begoña en Torremolinos, cuna de derechos y libertades del colectivo.
El País, 2020-06-18
https://elpais.com/sociedad/2020-06-18/correos-celebra-el-dia-del-orgullo-con-la-emision-de-su-primer-sello-lgtbi.html 

Con motivo del Día del Orgullo LGTBI, el próximo 28 de junio, Correos ha anunciado el lanzamiento de su primer sello dedicado al colectivo, con el fin de rendir homenaje a esta celebración mundial. El diseño de este sello, cuyo valor postal será de 1 euro, hace alusión directa al Pasaje Begoña, que en 2019 fue declarado Lugar de Memoria Histórica y cuna de los Derechos y Libertades LGTBI. Además, para mostrar su compromiso con el colectivo y su apuesta por la diversidad y la lucha contra la discriminación, la compañía ha puesto también en marcha una serie de acciones en honor a esta fiesta reivindicativa.

Conscientes de que este año el Día del Orgullo será diferente, con menos gente en la calle y menos fiestas, la empresa pública ha querido unirse a la celebración en las nuevas circunstancias generadas por el coronavirus. Para ello, va a rotular con la bandera arcoíris y el lema #NoSoloAmarillo muchos de sus icónicos elementos: buzones, furgonetas y alguna oficina, como la de Chueca, en el centro de Madrid. De este modo, Correos devuelve el color a la celebración del Orgullo, que este año tendrá lugar en la capital española en formato ‘online’ del 1 al 5 de julio.

miércoles, 17 de junio de 2020

#hemeroteca #abolicionismo #politica | La ilusión de abolir la prostitución

Imagen: Público / El abolicionismo de pancarta

La ilusión de abolir la prostitución.

Lidia Falcón | Público, 2020-06-17

https://blogs.publico.es/lidia-falcon/2020/06/17/la-ilusion-de-abolir-la-prostitucion/ 

Como nunca antes en la historia de las luchas sociales la prostitución está siendo considerada aceptable por una parte de la izquierda. El cáncer social que supone aceptar que la mujer es el sexo que debe prestarse a los deseos salaces del varón por una miserable cantidad de dinero, que ha sido siempre una de las enfermedades crónicas del Patriarcado, y de cuyo negocio se lucran con ingentes cantidades de dinero las mafias internacionales, se intentó erradicar por las más preclaras figuras políticas, sociales e intelectuales del mundo hace siglos. En España desde Concepción Arenal las pensadoras y activistas feministas pretendieron lograr que se aboliera en todo el mundo, como se planteó en la Convención Internacional contra la Trata de 1905. Es interesante consultar el artículo que escribió Lenin en aquella ocasión y la polémica que desató sobre la libertad sexual. Pero ciertamente así se llevó a cabo en la URSS a partir de la Revolución de Octubre.

Las anarquistas españolas pusieron mucho énfasis en la crítica de la permisividad que sus compañeros de ideología mantenían hacia la prostitución, reprochándoles que frecuentaran los prostíbulos. En las Cortes de la II República, impulsada por Clara Campoamor se abolió la prostitución y Federica Montseny, la primera mujer ministra española, que lo fue de Sanidad, anarquista, la llevó a cabo cerrando los lupanares y creando los "liberatorios de prostitución", en plena guerra Civil.

El largo tiempo que atravesamos en la dictadura no permitió que se reclamara la abolición, pero ciertamente no existía ninguna duda tanto en la moral social mayoritaria como en la conciencia feminista de que ser prostituida era la explotación y la humillación más grave que podía sufrir una mujer.

Ha sido con la llegada de la democracia cuando la ideología capitalista –y no se debe añadir el calificativo de liberal porque es un disparate- se adueñó del discurso dominante y la mafia de la prostitución ha introducido en la conciencia social la idea de que la prostitución "libre" es aceptable, a veces hasta recomendable, como un trabajo más. No se califique de liberal esta concepción porque es un insulto a los liberales, aquellos que lucharon contra la esclavitud y la prostitución durante todo el siglo XIX, y cuyo partido fundó John Stuart Mill, el filósofo y diputado inglés, uno de nuestros admirados feministas, que tanto trabajó para lograr el voto para la mujer. En España, desde las Cortes de Cádiz en 1812, los liberales lucharon heroicamente contra la reacción tiránica y a favor de la República.

Pero ya sabemos que hoy los términos clásicos se desprecian y se corrompen. Desde que el marxismo es execrado por los posmodernos para sustituir este método de conocimiento por el engrudo ideológico que nos sirven todos los días los políticos, incluyendo a los de izquierdas, y aún peor, la Universidad convertida en un páramo del pensamiento, hablar de esclavitud sexual para definir la prostitución provoca rechazo en los sectores que se lucran del negocio, que son muchos más de los que la mayoría de la ciudadanía conoce.

Si mi abuela, anarquista, Regina de Lamo, resucitara y oyera que la prostitución se denomina ahora "trabajo sexual", y que políticas con poder ejecutivo financian una "escuela de prostitución", que unas cuantas propagandistas aseguran que es una buena solución económica para las mujeres, y que las que persistimos en lograr la abolición somos anticuadas, ñoñas, prejuiciadas y putofóbicas –nuevo vocablo en el vocabulario posmoderno de las prostituidoras- volvería a morirse. Y con ella todas las grandes pensadoras y activistas feministas de dos siglos: Alejandra Kollöntai, Rosa Luxemburgo, Clara Zetkin, Federica Montseny como ya he mencionado, Clara Campoamor, Victoria Kent, Margarita Nelken, Dolores Ibárruri, las precursoras que nos abrieron un luminoso camino en la selva oscura del Patriarcado y que ahora son despreciadas.

Lo más penoso es comprobar que hoy no debemos abrigar muchas esperanzas de que se apruebe en España la abolición de la prostitución. A pesar de las Plataformas y Frentes y Asociaciones y Asambleas abolicionistas, demasiadas para que tengan verdadera fuerza, que la reclaman y que incluso se proponen elaborar la ley, lo cierto es que una ley se aprueba en el Parlamento y no en la calle ni en las reuniones, asambleas, jornadas y conferencias que de cuando en cuando se realizan. Y en el Parlamento en este momento tenemos partidos públicamente prostituidores: Podemos, Ciudadanos, Esquerra Republicana y Mas País que con 61 escaños pueden frenar cualquier proyecto de ley en ese sentido. Los demás, PSOE, PP, PNV, y los nacionalistas, sin que estén defendiendo la regulación de la prostitución como hacen los otros, se muestran muy tibios en su afán de acabar con ella.

Si contamos que tanto el PSOE como el PP han gobernado decenas de años por mayorías absolutas o con la ayuda de los nacionalistas y nunca han planteado un proyecto de ley abolicionista, no sé por qué ahora, con la debilidad parlamentaria que todos padecen iban a hacerlo.

Como decía Lenin "excepto el poder todo lo demás es pura ilusión", y el poder desde luego hoy no lo tiene el Movimiento Feminista. A pesar de su demostración de capacidad de convocatoria de masas en las manifestaciones, las declaraciones de sus dirigentes de que nos encaminamos a la abolición de la prostitución son puras ilusiones.

Del PSOE no sabemos qué acabará haciendo, a pesar de las declaraciones abolicionistas de las mujeres del partido, que por otro lado se han conformado durante los 24 años que han gobernado con que la abolición quedara siempre en la cuneta, y en este tema con menos poder sin el apoyo de UP. Los de la derecha, algunos incluso confesionales, se harán los exquisitos con enmiendas y sugerencias y abstenciones haciéndonos perder el tiempo. Y al final la aritmética parlamentaria no será suficiente para dar una alegría al Movimiento abolicionista, que cree, ensoñado en sus ilusiones, que con manifestaciones en la calle y asambleas multitudinarias se cambian leyes y gobiernos. Cuando nunca ha sido así. Ni siquiera ante movimientos internacionales que sacaron a la calle a millones de personas en ocasiones memorables como las que se opusieron a la guerra de Irak, y que ya tristemente hemos comprobado cómo se hundió a esa región del planeta en la destrucción, la miseria y el conflicto perpetuo, sin que ninguno de sus autores recibiera el castigo que se merecían.

Es cierto que el MF ha luchado y protestado activamente desde que se acabó la dictadura y que gracias a su esfuerzo se logró aprobar algún artículo de la Constitución prohibiendo discriminaciones y más tarde leyes más o menos progresistas. Pero que tales avances no nos hagan engañarnos. En cada una de esas ocasiones hubo partidos políticos que votaron a favor de la causa, porque si no nunca hubieran ganado. Y ahí tenemos el voto femenino en las Cortes Constituyentes de la República, la Constitución de 1978, y las siguientes leyes de divorcio, aborto, violencia, igualdad, matrimonio homosexual, a las que los partidos dominantes dieron el visto bueno.

Porque o triunfa una revolución, que suele llevar aparejada una guerra, o se ganan las elecciones parlamentarias y se forma gobierno, o te quedas en la calle con una pancarta en la mano. Que es lo que lleva haciendo el Movimiento Feminista hace cuarenta años.

#hemeroteca #trans #transfobia #terf | El engrudo ideológico del género

Imagen: La Voz del Sur / El bus 'tránsfobo' en Sevilla

El engrudo ideológico del género.

Cuando HazteOir.org puso en marcha el autobús no entendí qué pretendía denunciar, por lo obvio, ni cuál era el conflicto. ¿Es que resulta tan insensato que las mujeres sean mujeres y los hombres hombres? Ni en el País de las Maravillas hubiera imaginado que pudiera darse semejante discusión.
Lidia Falcón | Actuall, 2020-06-17
https://www.actuall.com/familia/el-engrudo-ideologico-del-genero-por-lidia-falcon/ 

El Partido Socialista Obrero Español se ha descolgado con un argumentario elaborado contra las tesis de los “transgénero”. Ciertamente ya era hora, después de que durante varios años consintiera la aprobación de leyes Trans en diez comunidades autónomas, en las que también sorprendentemente colaboraron el PP y el PNV. Y, que además, las mujeres que forman el núcleo duro del feminismo del PSOE, dirigentes incluidas con las que me relaciono desde hace décadas, asistieran impávidas al conflicto que se desencadenó entre el Partido Feminista de España y yo misma e Izquierda Unida, que desembocó en la expulsión del PFE de la coalición de izquierda el 22 de febrero de 2020, sin enviar ni un mensaje de apoyo, como hicieron muchas de las asociaciones y militantes de izquierda.

Ciertamente alguna de las afiliadas de ese partido, con las que he trabajado durante muchos años por hacer avanzar el feminismo, se solidarizó conmigo, pero privadamente. Públicamente ninguna de las dirigentes del PSOE, cuya vicepresidenta primera Carmen Calvo hace treinta años me reconocía mi magisterio en feminismo, tuvo la generosidad de criticar la injusta conducta de IU y apoyar nuestra oposición al proyecto de ley Trans que presentaba Podemos.

Hoy, seis meses más tarde del comunicado del Partido Feminista manifestándonos frontalmente en contra de ese proyecto de ley Trans, y tres años más tarde de que la asociación HazteOir.org pusiera en marcha su autobús con el lema ‘Los niños tienen pene, las niñas tienen vulva’ se emite un documento con el logo del PSOE que denominan argumentario donde se dice lo mismo que nosotras, como si ese partido hubiera sido el primero en desvelar un misterio semejante.

He de confesar que cuando HazteOir.org puso en marcha el autobús no entendí qué pretendía denunciar, por lo obvio, ni cuál era el conflicto. En aquel momento no tenía suficiente información sobre el proyecto de ley Trans, que cuando la leí me pareció surrealista, pero tampoco conocía las leyes autonómicas que reconocen ese despropósito de la “autodeterminación de género”.

En definitiva, para mí fue una revelación oír a Sofía Castañón, de Podemos, declarar en la televisión que a partir de ahora- el proyecto de ley se presentó en el Parlamento en la primavera de 2018 pero ella hablaba en diciembre de 2019 porque pretendían volver a presentarlo- ya no se mencionarían en los textos legales las categorías de mujer ni hombre ni padre ni madre. Ahora serían “progenitores gestantes” y “progenitores no gestantes”. De lo que se decidió en el Partido Feminista, a raíz de conocer semejante despropósito dimos buena cuenta enseguida, ya que publicamos nuestro primer comunicado el 3 de diciembre de 2019, y a continuación los que siguieron –los pueden encontrar fácilmente en nuestro Twitter y Google da completa información-, que desembocaron en un conflicto, cuyo final legal se ve lejos, con la coalición Izquierda Unida en la que somos uno de los partidos que la constituyen. IU ha hecho de la defensa de la ley Trans que impone la “autodeterminación de género” uno de sus objetivos prioritarios.

Pero, sin que este disparate a que ha llevado la difusión de ese engrudo ideológico de la teoría del género tenga un próximo final, lo que me tiene asombrada es que todos los partidos –el primero que ha hecho una declaración pública mostrándose frontalmente en contra de la ley Trans ha sido el Partido Feminista de España– hayan aceptado los disparates que han introducido y difundido el lobby Trans tanto en el seno del Movimiento Feminista, como –y es lo peor- en la legislación autonómica que se ha ido aprobando por mayorías absolutas e incluso consenso entre todas las formaciones políticas. Mediante las cuales el sexo biológico no existe y es la decisión de la persona la que determina ser mujer u hombre, y permite cambiar legalmente la partida de nacimiento y el documento de identidad para atribuirle un nuevo sexo, y por tanto un papel diferente en nuestra sociedad.

Me quedé pasmada cuando vi en la televisión a un niño, con un vestidito y un peinado de niña, que con 8 años se presentaba en el Parlamento extremeño y ante todos los diputados leía un discurso elaborado sobre su deseo de ser niña y de la necesidad de que así se le reconociera social y legalmente, mientras todos los representantes de todos los partidos lo miraban embobados y enternecidos, algunos incluso con lágrimas en los ojos. Y todavía me sigue asombrando que nadie le haya hecho reproche alguno a los padres por haber permitido –o inducido- a semejante confusión mental a un menor. Y que ningún defensor del menor haya intervenido en estos años para denunciar la manipulación de las fantasías de los niños y niñas, que va a permitir que legalmente se les hormone desde los 9 años, según manifiesten su deseo.

Ciertamente me pregunto, ¿este tema es realmente divisorio de la derecha y de la izquierda, o nos situamos en un mundo surrealista donde la materialidad de los cuerpos humanos no existe? ¿Es preciso que se difunda el mensaje de que las niñas tienen vulva y los niños tienen pene? ¿Es que nadie conoce las diferencias corporales entre las hembras y los machos en las especies mamíferas? ¿Se trata de abolir el Patriarcado o de abolir la realidad?

Bueno es que el PSOE se descuelgue ahora con un argumentario contra el llamado “transgenerismo”, aunque siga utilizando tontamente el término género para describir una situación social que pertenece al patriarcado, pero más bueno sería que todos los partidos, independientemente de su adscripción ideológica se pronunciaran en el mismo sentido. Porque vamos, ¿es que hay que descubrir ahora el mundo material en el que está inserta la especie humana? ¿Dónde queda el sentido común, ese que tantas veces se invoca por la izquierda, por la derecha, por el centro y por el centro derecha, y por todas las combinaciones espaciales, al que apelan continuamente los representantes de los partidos acreditados en el Parlamento?

¿Es que resulta tan insensato que las mujeres sean mujeres y los hombres hombres?

Ni en el País de las Maravillas hubiera imaginado que pudiera darse semejante discusión. Que esta no nos lleve no al País de las Maravillas sino al de una distopía.

Lidia Falcón es presidenta del Partido Feminista de España.

PUBLICADO TAMBIÉN EN:
El engrudo ideológico de género.
Lidia Falcón | Viejo Topo, 2020-12-31

https://www.viejotopo.com/detalle/el-engrudo-ideologico-de-genero
>
Y ADEMÁS…
Vox abraza a Lidia Falcón tras su artículo publicado en el medio de HazteOír.
Alberto G. Méndez | Moncloa, 2020-06-18

https://www.moncloa.com/2020/06/18/lidia-falcon-acusada-vox/

martes, 16 de junio de 2020

#hemeroteca #homosexualidad #testimonios | Nacho Esteban: “Oscar Wilde fue bastante activista para lo frívolo que a veces nos parece”


Nacho Esteban: “Oscar Wilde fue bastante activista para lo frívolo que a veces nos parece”.

Oscar Wilde fue un tipo valiente que se atrevió a denunciar los falsos valores en los que se basaba la sociedad que le tocó padecer. Conversamos con el autor de su biografía ilustrada.
Álex Ander | The Objective, 2020-06-16
https://theobjective.com/further/nacho-esteban-oscar-wilde 

Además de ser una de las figuras más sobresalientes de la cultura mundial, Oscar Wilde fue un tipo valiente que se atrevió a denunciar los falsos valores en los que se basaba la sociedad que le tocó padecer. Y también definió la forma de entender las identidades sexuales en Occidente, motivo por el cual muchos le consideran hoy día todo un icono del movimiento LGTBI. De todo esto, y muchas otras cuestiones, habla ‘Sir Oscar Wilde. Martirio del caballero del clavel verde’ (Editorial Egales), una biografía escrita por Nacho Esteban e ilustrada por Carlos Valdivia para conmemorar el 125º aniversario de los juicios que arruinaron la vida del escritor irlandés. “Como muchos niños maricas, a mí Wilde me causó mucho impacto”, comenta el autor. “Antes siquiera de definirme como ‘queer’, me llamó la atención su foto en el libro de texto y me fascinó ‘El retrato de Dorian Gray’. Así que he cumplido una especie de compromiso adolescente”.

Según comenta Esteban, su obra —un libro de ciento veinte páginas que aborda la vida, martirio y legado de Wilde y sale a la venta este mes— no es un tomo sesudo, sino algo más bien “cortito, divulgativo e interesante”. Él ni siquiera lo considera un ensayo, aunque dice que “se acerca” bastante a ese concepto. “Me gusta llamarlo ‘biografía ilustrada’, porque al final es la vida de Wilde, desde que nace hasta que muere. Pero las biografías tienden a ser muy largas y banales, y quería evitar ambas cosas”, apostilla.

¿Qué ha sido lo más complicado a la hora de investigar y seleccionar la información de todas las fuentes documentales que ya existen en torno a la vida y obra de alguien como Oscar Wilde?
El mayor problema es que Wilde es más grande que la vida. Causó y sigue causando sensación, y todos han querido escribir sobre él: unos para presumir de que lo conocieron, otros simplemente para ganar dinero o porque les fascina. Así que el problema es la cantidad de información discordante, las contradicciones y las leyendas urbanas. Muchas de sus citas más famosas son falsas, como sabrás.

¿Descubrirá entonces el lector datos suyos que hasta ahora se desconocían, o que al menos no se habían publicado en español?
Totalmente. Hay biografías muy documentadas sobre Wilde (¡una ganó el Pulitzer!), pero hay que ser muy cafetero para leer mil páginas sobre una persona. Mi idea siempre fue hacer algo más bien corto y fácil, sin renunciar a la profundidad y a contar detalles que nunca se hayan contado o desconocidos para el público general.

Se acaban de cumplir 125 años desde la detención y condena a prisión de Wilde por el delito de conducta obscena (‘gross indecency’). ¿Qué ocurrió exactamente?
Oscar tenía un novio muy guapo y algo más joven que él, lord Alfred Douglas. A Alfred le encantaba provocar a su padre (era un poco ‘enfant terrible’) y por eso se mostraba en público con Oscar. El padre, lord Queensberry, empezó a acosar a Wilde: se presentó en su casa con un boxeador para amedrentarlo (y Oscar los echó por su propia mano, porque en realidad era superalto y corpulento), intentó boicotear el estreno de una obra y ahora viene lo decisivo… Queensberry se presentó en un club que frecuentaba Wilde. Como no le encontró allí, le dejó su tarjeta con las palabras: «A Oscar Wilde / quien presume de sodomita» (así escrito). Hoy parece una tontería, pero entonces aquella acusación era escandalosa. Wilde le denunció por difamación, muy seguro de sí mismo, y durante el juicio se fue desinflando debido a las pruebas y a que el abogado de Queensberry era más inteligente de lo que había previsto. De hecho, habían sido compañeros en el colegio.

¿Cómo le marcó a Wilde su paso por la cárcel?
La condena no eran solo dos años de cárcel, la máxima posible por aquel delito, sino trabajos forzados. Estos consistían en deshilachar sogas, lo que acababa destrozando los dedos, y girar una palanca conocida como ‘crank’. Súmale que no podía hablar con presos y que se alimentaba a base de agua, grasa de riñones y bromuro de potasio (para inhibir el impulso sexual), una dieta que hacía estragos. El sistema carcelario británico estaba destinado a anular a los presos física y mentalmente. Wilde estuvo a punto de perder la cabeza y, de hecho, en una ocasión se desmayó y se hizo daño en el oído, lo que años después le conduciría a su muerte.

Escuché que el irlandés no quiso volver a pisar Inglaterra y que vivió sus últimos días enfermo de meningitis, marginado y alojado en un ruinoso hotel parisino...
El mismo día que salió de prisión, para evitar emboscadas de Queensberry, sus amigos lo mandaron a París. No volvió nunca a Reino Unido. Su vida en París es contradictoria: le faltaba dinero porque se lo gastaba todo en bebida y en invitar o hacer regalos a jóvenes, pero tenía dos pensiones y pedía a todo el mundo. Desde fuera es bastante triste, pero en general fue feliz aquellos días. Solamente añoraba tenerlo todo, como lo había tenido cuando era respetado.

En tu libro profundizas en la vida personal del dramaturgo y en cómo encaja su figura en la Historia Queer de Reino Unido. ¿Por qué deberíamos todos considerar a Wilde como uno de los grandes referentes del colectivo LGTBI?
Nos gusta mucho reivindicar a Wilde porque es uno de los grandes literatos mundiales y nos hacen gracia sus citas ‘camp’. Pero lo que muchos no saben es que cómo entendemos la homosexualidad en Occidente tiene mucho que ver con el escándalo Wilde. Es verdad que esquivó cuanto pudo la condena, pero fue muy visible en sus relaciones y nos ha dejado algunos alegatos impresionantes en favor de la despenalización de la homosexualidad. A su modo, fue bastante activista para lo frívolo que a veces nos puede parecer.

Hablas de Wilde como una persona generosa, sensible y ‘desastrosa’. ¿Cómo era realmente en las distancias cortas, o qué imagen tenía de él la gente que lo trató?
Sí, Wilde era tan genial como desastroso a veces. Conseguía atraer a todo el mundo, porque hasta quienes lo odiaban querían escucharlo, pero es también el ejemplo de pasarse de listo. Lo que más se destaca de él era su increíble oratoria, que evidentemente es algo que nunca disfrutaremos; era muy meticuloso y preparaba de antemano muchos chascarrillos. Prácticamente hablaba como escribía. Es de esas personas que no deja indiferente: muchos lo adoraban, muchos otros lo aborrecían por lo que representaba.

¿Crees que 'El retrato de Dorian Gray 'es una obra sobrevalorada?
No más que otros clásicos. Literariamente tiene alguna cosa interesante, pero es verdad que no es un portento. Su potencial está en lo que representó, en lo que se puede leer entre líneas. De todos modos, el argumento me parece muy llamativo y creo que es muy interesante leer la única novela de un poeta y dramaturgo, ya que la narración tiene ese toque poético y los diálogos están a la altura de su teatro.

«Estados Unidos es el único país que ha pasado de la barbarie a la decadencia sin civilización de por medio», dijo en una ocasión. ¿Lo compartes?
A Wilde le gustaban mucho este tipo de citas grandilocuentes, para provocar. Está lanzada al buen tuntún: él era un gran conocedor de Reino Unido e incluso algunos países mediterráneos, pero no creo que tuviera una opinión tan formada de Estados Unidos. Si no le hubieran ofrecido la ocasión de visitarlo, creo que nunca habría ido por su cuenta; no le interesaba. Era un clasicista: Francia, Italia, Grecia, Magreb y deja de contar.

Y también un tipo bastante excéntrico, ¿no es así?
Había mucho de pose. Empieza a vestir raro, dejarse el pelo largo y hablar pomposamente para que se hablase de él. Una vez fue suficientemente famoso, rebajó un poco, aunque evidentemente seguía siendo un personaje; no todo era postureo. Wilde es básicamente la Lady Gaga de la época.

lunes, 15 de junio de 2020

#hemeroteca #trans #transfobia #terf | El debate sobre los derechos de las personas trans divide al movimiento feminista


El debate sobre los derechos de las personas trans divide al movimiento feminista.

Personalidades y especialistas del mundo de la política, el pensamiento, la literatura o el activismo feminista y LGTBI protagonizan una enconada controversia que tiene como trasfondo la mera definición de qué es 'ser mujer'.
Marisa Kohan | Público, 2020-06-15
https://www.publico.es/sociedad/debate-derechos-personas-trans-divide.html

Un reciente tuit de ONU Mujeres (posteriormente eliminado) que hablaba sobre "personas menstruantes" para referirse a la necesidad de acabar con los estigmas y tabúes sobre la regla ha provocado la respuesta airada de feministas de distintas partes del mundo, que acusan a la institución de borrar a las mujeres y de haberse entregado a los preceptos de la teoría ‘queer’.

Poco después, J.K. Rowling, autora de la saga ‘Harry Potter’, publicó una serie de mensajes en redes sociales y un manifiesto en los que denunciaba que "si el concepto de sexo no es real, la realidad vivida por las mujeres a nivel mundial se borra". Sus argumentos fueron rebatidos en las propias redes y en artículos en los que la acusaron y acusan de ser una feminista radical transfóbica (TERF, por sus siglas en inglés). Hasta siete de los protagonistas de sus películas expresaron su rechazo a las palabras de la autora. El actor Daniel Radcliffe, quien encarna en el cine al popular personaje de Rowling, escribió que "las mujeres transgénero son mujeres. Cualquier declaración en sentido contrario borra su identidad y dignidad".

El debate también está siendo intenso en España. El pasado miércoles empezó a circular por las redes sociales y los grupos de Whatssap un documento interno del PSOE que se oponía a la inclusión de la "autodeterminación sexual" en las leyes, afirmando que "si se niega el sexo, se niega la desigualdad que se mide y se construye en base a este hecho biológico". La jueza y ahora delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Victoria Rosell, afirmaba por su lado en una entrevista a ‘Cuarto Poder’ que "incluir a las mujeres y menores trans no borra o desdibuja a las mujeres" y que ciertos mensajes emitidos por algunas feministas se acercan a postulados defendidos por organizaciones de extrema derecha como Hazte Oír.

Palabras gruesas de uno y otro lado que buena parte de la ciudadanía no alcanza a comprender debido no solo a la proliferación de términos (TERF, CIS, etc.), sino también a la profundidad y trascendencia que tiene este debate en términos sociales, culturales, jurídicos y en materia de derechos humanos. En el fondo, se debate sobre si las personas transgénero deben o no someterse a algún tipo de tratamiento hormonal o quirúrgico para ser consideradas oficialmente como mujeres, o si es suficiente con que expresen que "se sienten mujer". Esto sería aplicable también a las personas nacidas con sexo biológico de mujer pero que se sienten hombres.

¿Por qué genera tanta polémica un debate que parecía superado desde que, ya en 2007, el PSOE sacó adelante una ley por la cual una persona transgénero no necesita someterse a procedimientos quirúrgicos para poder regularizar su identidad de acuerdo con el género con el que se identifica? Para empezar, porque nunca estuvo superado. La legislación exige que para realizar el cambio registral, la persona haya sido diagnosticada con disforia de género por un psiquiatra y que haya recibido tratamiento hormonal durante dos años para acomodar sus características físicas a las del sexo sentido.

Esto va en contra de lo que reivindica la comunidad trans, pero también organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o Amnistía Internacional: que se deje de medicalizar y tutelar a este colectivo. De la misma forma que la homosexualidad dejó de ser considerada una 'enfermedad mental' por la OMS hace apenas 30 años.

Un sector del feminismo siempre ha visto con inquietud la plena equiparación de las personas nacidas con sexo biológico masculino pero que se sienten mujer, con las mujeres nacidas con este sexo biológico. ¿Por qué? Por temor a que ello desdibuje el propio concepto de lo que es ser mujer y esto tenga consecuencias importantes a la hora de aprobar e implementar leyes y políticas destinadas a combatir la desigualdad de género.

Este temor queda claramente reflejado en el documento distribuido por algunos afiliados del PSOE: "Si basta con que un hombre exprese en un momento determinado que se siente mujer, sin ninguna otra consideración: ¿Cómo afecta [esto] a la recopilación de estadísticas fundamentales para conocer los problemas (desigualdad laboral y salarial, feminización de la pobreza, violencia machista, etc.) y para determinar las políticas públicas para su abordaje? ¿Cómo afecta a la ley de violencia de género? ¿Podría un hombre maltratador señalar que se siente mujer y por tanto no poder ser juzgado por este delito?...".

El debate hunde sus raíces, además, en dos conceptos que para el feminismo radical (llamado así porque va a la raíz del problema) han sido siempre claves y diferenciados, y que ahora se ponen en cuestión: el sexo y el género. Si el sexo es una condición biológica (haber nacido con órganos genitales femeninos o masculinos), el género, tal como lo entendieron y divulgaron las feministas radicales de mediados de los 70, es una construcción social que asigna a cada sexo un rol, unos estereotipos que han servido como base para la opresión histórica de las mujeres. De ahí que las feministas radicales se declaren como abolicionistas del género.

Los defensores de los derechos de las personas transgénero, por el contrario, no entienden la identidad de género como una opresión, sino como la definición de su propio ser: esa identidad de género es el sexo sentido, aquel que define quién eres, al margen del sexo biológico con el que hayas nacido.

¿Por qué ahora?
El debate sobre la identidad de género no es nuevo para el feminismo, pero se ha vuelto especialmente agrio en los últimos meses debido a la aprobación o propuesta de varias leyes en distintos países que abren la puerta a la autodeterminación de género (es decir, a que no se necesite más que la voluntad de la persona para ser reconocida por su ‘género sentido’).

En España, diversas proposiciones y anteproyectos de leyes que decayeron con la anterior legislatura y que deben iniciar su trámite ahora, contemplan esa ‘autodeterminación de género’ en su articulado. Son leyes que están bajo el ala del Ministerio de Igualdad, dirigido por Unidas Podemos. Un partido que tiene una concepción distinta a la del PSOE y a la de un amplio sector del feminismo radical en torno, precisamente, a la identidad de género. Leyes como la de Igualdad LGTBI y la denominada Ley Trans son dos claros ejemplos. Pero también otras, como la Ley sobre la Libertad Sexual, cuya tramitación aprobó el Consejo de Ministros el pasado 8 de marzo y que quedó paralizada por la pandemia de la covid-19. Una norma que, entre otros asuntos, debe servir para poner en marcha la largamente esperada reforma del Código Penal en materia de delitos sexuales.

Precisamente al calor de la tramitación de esta última norma se creó un grupo de feministas radicales que, bajo al denominación de Alianza contra el Borrado de las Mujeres (ACBM), presentó hace unos días una serie de alegaciones al Anteproyecto de Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual. Entre ellas, advierten de que la propuesta omite a las mujeres prostituidas, ignora la lucha contra la pornografía y "promueve en la legislación la confusión intencionada entre sexo y género". Según la alianza, esta confusión está determinada por la inclusión en su articulado de una "ficción jurídica" como son términos "identidad de género" y "expresión de género" que exigen que sean eliminados del texto porque "socavan la protección activa de las mujeres". Entre las alegaciones denuncian que el texto que salió del Consejo de Ministros va en contra de la ley contra la violencia de género y de la de Igualdad. Para esta alianza, la ley supone un "retroceso de años" y se acerca a "postulados similares a los de la extrema derecha, cuando niegan aquella forma de violencia que sufren las mujeres por el hecho de ser mujeres".

Por su parte, el activista LGTBI y director del Observatorio LGTB de Valencia, Toño Abad, advertía en un hilo de Twitter de que "alguien debería aclarar si cuando atendemos a una mujer trans víctima de su pareja hombre, tiene derecho a ser considerada una víctima de violencia de género; o cuando se desarticula una red de explotación sexual de mujeres, las mujeres trans tienen derecho a los recursos de rescate disponibles".

Abad incide en se debería explicar que estas mujeres "también son víctimas del patriarcado, del machismo más brutales" y que "no vale con negarlas y decir que ponen en peligro su propia existencia".

El debate se ha vuelto complicado. La mera mención por parte de alguna feminista sobre la necesidad de proteger los derechos adquiridos por las mujeres o las dudas sobre el hecho de que los derechos de la población trans podrían invisibilizar años de lucha de las mujeres, acaba con la descalificación sistemática de dichas feministas bajo las siglas "TERF" o directamente llamándolas "tránsfobas". TERF es un acrónimo que en inglés se refiere a ‘Trans-Exclusionary Radical Feminist’ (feminista radical trans-excluyente) y que está a la orden del día en las redes sociales como un insulto que impide cualquier posible debate.

Mientras, la defensa de los derechos de las personas transgénero acaba habitualmente con la acusación hacia quienes los esgrimen de ser un caballo de Troya en el feminismo y de querer imponer la teoría ‘queer’, que cuestiona la construcción del sexo como un sistema binario hombre-mujer.

El enfrentamiento ha llegado a tal punto que la Fundación Pedro Zerolo se ha visto en la necesidad de emitir un comunicado recordando que tiene como fines fundacionales "la defensa del feminismo y la lucha permanente por la dignidad y derechos de las personas LGTBI, dos movimientos de emancipación personal que deben continuar trabajando al unísono". La Fundación pide "respeto y un diálogo sincero" ante el "alarmante aumento de ideas y políticas que pretenden cuestionar conquistas básicas y fundamentales de la sociedad española, tales como la lucha contra la violencia de género, las políticas de igualdad efectiva entre mujeres y hombres, las políticas de acción positiva, de la identidad y la autonomía de la voluntad de las personas desde su propia autodeterminación".

El comunicado apela a la necesidad de no promover enfrentamientos "superficiales e innecesarios, porque el enemigo está en quienes niegan o cuestionan los avances y el camino común recorrido en defensa de los derechos y libertades de todas las mujeres y de las personas LGTBI+". Un mensaje que refleja fielmente el espíritu que caracterizó la trayectoria del político feminista y defensor de los derechos LGTBI y que contrasta notablemente con el visceral debate al que asistimos en estos días.