lunes, 20 de enero de 2025

#hemeroteca #lgtbifobia | La era Trump: los Village People no eran gais y las empresas no eran verdes

Trump bailaba detrás de los Village People en el mitin //

La era Trump: los Village People no eran gais y las empresas no eran verdes

La banda amenaza con demandas a quienes los asocien a la homosexualidad. Las grandes compañías corren a eliminar sus políticas climáticas, de diversidad y de inclusión. El presidente de EE UU no esconde hacia dónde vamos.
Ricardo de Querol | El País, 2025-01-20
https://elpais.com/television/2025-01-20/la-era-trump-los-village-people-no-eran-gais-y-las-empresas-no-eran-verdes.html 

Hemos pasado muy rápido del greenwashing, el lavado verde o ecopostureo, al greenhushing, el silencio verde: no hables de la crisis climática que te llamarán ‘woke’. Lo mismo ha ocurrido con las políticas de diversidad, sexual o étnica, demolidas de repente. Tras el buenismo, aunque fuera como estrategia de ‘marketing’, se impone sin miramientos el malismo. Casi todos los poderosos se recolocan rápidamente ante lo que viene con Donald Trump, aunque sea a costa de que pensemos que sus posiciones anteriores eran una farsa.

Cuando las grandes empresas, bancos y fondos de inversión corren a deshacer sus compromisos con la descarbonización y la sostenibilidad, y también sus políticas de diversidad o de inclusión de minorías, lo que nos están diciendo es que, en contra de lo que defendían anteayer, esos valores les importaban un bledo, que si cambia el viento dejan que se lo lleve todo. JPMorgan, Pimco, BlackRock Inc y State Street han alegado, tras desbaratar la alianza Climate Action 100+, que tenían un riesgo reputacional y regulatorio porque la preocupación por el medio ambiente está ahora muy mal vista por la nueva Casa Blanca. El dinero se alinea con el que manda, siempre ha sido así.

Y ahora resulta que Village People nunca fue un grupo gay, ni hablaba de la vida de los gais, ni fue popular entre los gais. El sexteto intervino en la noche del domingo en el último mitin de Donald Trump antes de tomar posesión, en un pabellón abarrotado de Washington. Trump bailaba detrás de ellos ‘Y.M.C.A.’, su éxito de música disco de 1978, que habla de una conocida organización cristiana juvenil y masculina: “Ellos tienen de todo para que los hombres disfrutéis”. Esta “gente del Village” que da nombre al grupo se refería a Greenwich Village, el barrio neoyorquino conocido por su vida cultural y nocturna, también de ambiente LGTBIQ. El disco que contiene la canción se llama “Cruisin’”, como las relaciones apresuradas y anónimas entre hombres. El tema 'I’m a Cruiser' era así de explícito: “Creo que eres sexi y dulce. Una cita caliente sería un placer”. Por no citar 'Macho Man': “Créeme, es un hombre macho. Con su camisa vaquera y su cuero, siempre parece el puto amo. (...) Todo hombre debe ser un hombre macho. Para vivir una vida de libertad, los machos tienen actitud”.

Lo cierto es que solo dos de los seis miembros originales de la banda eran homosexuales, pero todos interpretaban esos roles o, si acaso, los parodiaban. Es hetero el cantante, letrista y líder Victor Willis, el único que se mantiene desde los años setenta, quien afirma ahora que de ninguna manera Y.M.C.A. era un himno gay: “Saquen sus mentes de la cloaca”, dijo. Willis amenaza incluso con llevar a los tribunales a quien sostenga lo contrario: “Mi esposa comenzará a demandar a cada una de las organizaciones de noticias que se refieran falsamente a ‘Y.M.C.A.’, ya sea en sus titulares o insinuándose en la historia, como algún tipo de himno gay”. Porque decir eso es, añade, una “difamación” y se refiere a actividades “ilícitas”. Podría demandar ya a David Hodo, el que iba de obrero y está retirado, quien dijo en una entrevista en 2008: “Míranos. Éramos un grupo gay”; que su disco de debut, ‘Village People’, era “posiblemente el álbum más gay de todos los tiempos”, y que la canción ‘Y.M.C.A.’ “celebraba a los hombres gais” de esa asociación juvenil.

No debería ser querellable recordar que el grupo se formó como una colección de homosexuales estereotipados (el policía, el obrero, el militar, el motero, el indio y el vaquero). Los artistas fueron reclutados por el productor Jacques Morali a través de un anuncio que decía: “Se buscan tipos machos y con bigote”. Morali se inspiró en una fiesta de disfraces en el club The Anvil del Village, en cuya puerta había un hombre vestido como un nativo americano en una película de vaqueros. Willis admite hoy, eso sí, que en este 2025 su himno no-gay dejará de sonar en muchos locales sí-gais por su identificación el trumpismo.

Ver a los Vïllage People cerrar el mitin de Trump (que retransmitió íntegro la CNN) y subirse a la ola MAGA, tan hetero y tan testosterónica, es chocante. Pero lo que asustaba era el mitin en sí, aunque no tanto a los que han seguido su campaña electoral, porque este show tiende a repetirse. El nuevo presidente alardeó de que han terminado las políticas de diversidad e inclusión, esa tontería de evitar la discriminación de gais y lesbianas, las y los transexuales (”insanos”, los llamó), minorías étnicas o discapacitados. Una y otra vez insistía Trump en la deshumanización de los inmigrantes, a los que citó como “animales”; repitió el bulo de que vienen de cárceles y psiquiátricos que se han quedado vacíos en sus países de origen, y dijo que a su lado “los criminales de EE UU parecen buena gente”. Puso en las pantallas gigantes imágenes de los peores delincuentes de origen extranjero que encontró para entusiasmo de ese público que ansía millones de deportaciones.

Esta propaganda evoca tiempos muy oscuros. Y no hacía falta: Trump ya había ganado las elecciones, estaba a punto de tomar posesión. Podía haberse contenido un poco, decir que iba a gobernar para todos, cosas así. Pero no. No dulcifica nada el mensaje siniestro y agresivo del nuevo presidente que terminara con Y.M.C.A., ese himno que, afirmo ahora, nunca fue de los gais, señora Willis.

#hemeroteca #homofobia | Concentración en Sevilla contra la homofobia: "La libertad es poder vivir tu identidad sexual libremente"

Concentración en Sevilla para denunciar la agresión homófoba //

Concentración en Sevilla contra la homofobia: "La libertad es poder vivir tu identidad sexual libremente"

Más de medio centenar de personas se reúnen cerca de la Iglesia de Santa Marina, donde un grupo de menores agredió a un hombre pensando que era homosexual
El Diario, 2025-01-20
https://www.eldiario.es/sevilla/concentracion-sevilla-homofobia-libertad-vivir-identidad-sexual-libremente_1_11979152.html

Los aledaños de la iglesia de Santa Marina, en la calle San Luis de Sevilla, a unos metros de donde hace apenas una semana se registró una agresión homófoba por parte de un grupo de menores, han sido testigos en esta lluviosa tarde de lunes de una concentración de repulsa a los ataques “de odio” contra el colectivo LGTBI, según ha informado a este medio Pablo Morterero, de la asociación Adriano Antinoo, una de las entidades promotoras de la convocatoria, a la que han acudido más de medio centenar de personas.

“La libertad es poder vivir tu identidad sexual libremente”, ha dicho en un manifiesto reivindicativo el periodista Sergio Morante. La protesta ha estado convocada por la asociación Adriano Antinoo, junto con Crezco - Familias LGTB de Andalucía, la Fundación Triángulo Andalucía, Asociación Lgtbi Adelante, ONG Stop, Asociación Togayther, la Asociación Cultura con Orgullo, DeFrente, RETO - Municipios Orgullosos, Chrysallis Andalucía e International Leather And Boots Spain y los sindicatos UGT y CCOO de Sevilla.

Entre los asistentes, según ha precisado, el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento hispalense, Antonio Muñoz; y el concejal popular de Derechos Sociales, José Luis García, así como representantes de asociaciones ciudadanas como Movimiento contra la Intolerancia o el Sindicato de Estudiantes.

El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, manifestaba recientemente que la investigación policial “sigue abierta para identificar a estos menores” presuntos autores de los hechos. “Es muy lamentable que cualquier persona, en el ejercicio de libertad, paseando por una calle, pueda verse agredido y sufrir lesiones por un grupo de menores de edad. Creo que eso es un tema que tenemos que hacernos mirar todos y responsabilidad, por supuesto, de la educación, de la sociedad en su conjunto, de las familias”, añadió el delegado del Gobierno.

#hemeroteca #lgtbifobia | Carlos Callón dice sufrir una "campaña de acoso" por su libro 'Vidas e historias LGBT da Idade Media'

Carlos Callón dice sufrir una "campaña de acoso" por su libro 'Vidas e historias LGBT da Idade Media'
El autor de Ribeira considera que si libro "incomoda", pide "que el odio no eclipse la convivencia" y agradece el apoyo recibido.
Dolores Carballo Hervella | Galicia Press, 2025-01-20
https://www.galiciapress.es/articulo/cultura/2025-01-20/5143967-carlos-callon-denuncia-fuerte-campana-acoso-raiz-ultima-obra-libro-incomoda

Carlos Callón //
La librería Couceiro de Santiago ha acogido este lunes una rueda de prensa en la que el investigador Carlos Callón, autor de 'Vidas e historias LGBT da Idade Media', ha denunciado públicamente la "fuerte campaña de acoso" puesta en marcha a raíz de esta obra, a la que ha definido como "un libro que incomoda".

De este modo, el propio Callón ha detallado cómo antes de que la propia obra estuviese disponible en las librerías, que se publicó el pasado jueves, se inició una campaña de acoso en redes sociales tras anunciar su título y adelantar algunos de los temas que se tratan en el volumen.

Entre los insultos y amenazas recibidas antes de la publicación ha señalado algunas como: "Carlos Callón al paredón", "No te entiendo, puto enfermo", "iletrado", "idiota", "miserable", "Qué obsesión con mariconizar la Historia!", "Esta basura de libro no vas a poder presentarla en ningún sitio", entre otras.

"Ahora quiero invitar a todas las personas que insultan y que se exaltan de esta manera a que, además de criticar el libro, que lo lean. Las reacciones homófobas contra este libro son la mayor prueba de su necesidad, porque recuperar las voces olvidadas de la historia incomoda a quien prefiere el silencio y la distorsión", ha aseverado Callón.

"Que el odio no eclipse la convivencia"
Como respuesta, la primera presentación del libro tendrá lugar este jueves a las 20,00 horas en la librería Couceiro de Santiago y será un acto en el que también intervendrá la profesora de Historia en la USC Daniela Ferrández, un evento "en defensa de la libertad de investigación y de expresión".

A pesar de los insultos recibidos, Callón ha pedido "que el odio no eclipse la convivencia" y ha agradecido el apoyo de "cientos de personas y entidades" que se han posicionado públicamente en apoyo del escritor.

En este sentido, se ha referido a la Asociación de Escritoras e Escritores en Lingua Galega, al colectivo LGBT Avante, a la Rede Galega de Estudos Queer, a Amnistía Internacional de Vigo, al Bloque Nacionalista Galego, a dirigentes del PSdG y a la Revista Andaina - Asociación Galega da Muller.

"Documentos del pasado que hablan alto sobre la diversidad"
Según ha detallado el escritor, cada capítulo del ensayo empieza con un texto de la época medieval con el objetivo de "acudir directamente a la fuente limpia", ya que "los archivos no mienten y hablan por sí solos".

Además, ha subrayado cómo estos documentos sirven para "poner en valor la riqueza documental de la Galicia medieval", los cuales permiten "traer a la luz" historias LGBT "tan pioneras" como el matrimonio entre Pedro Díaz y Munio Vandílaz en el año 1061 o la pareja formada por Sancha Pérez y María Leve en la Compostela del siglo XII.

De este modo, Callón ha reivindicado que la "importancia" de estas historias "no es solo local", sino que "son testimonios muy valiosos" de una "dimensión continental, europea" y ha incidido en que las historias LGBT "no son un fenómeno contemporáneo".

Una investigación de 25 años
Con todo, el profesor e investigador ya publicó en 2011 el libro 'Amigos e sodomitas. A configuración da homosexualidade na Idade Media', con el que ganó los premios Vicente Risco de Ciencias Sociais y el Fervenzas Literarias de Ensaio.

Según ha explicado, comenzó a investigar sobre el tema cuando aún era estudiante y fue en 1999 cuando publicó el primer artículo académico sobre esta cuestión. Además de profesor en secundaria y profesor asociado en el Departamento de Filoloxía Galega de la USC, también es miembro de la Comisión sobre Identidades e Disidencias Sexuais del Consello da Cultura Galega.

sábado, 18 de enero de 2025

#hemeroteca #gais #testimonios | La nueva biografía de Pedro Lemebel: “Su papá y su mamá lo querían mucho. Había una estabilidad más allá de la pobreza”

El artista Pedro Lemebel durante una sesión, en mayo de 2011 //

La nueva biografía de Pedro Lemebel: “Su papá y su mamá lo querían mucho. Había una estabilidad más allá de la pobreza”

Jovana Skármeta y Marcelo Simonetti, publican ‘Tu voz existe’, un libro que recorre la travesía íntima del escritor y activista homosexual chileno para convertirse en un referente de la literatura contestataria
Antonia Laborde | El País, 2025-01-18
https://elpais.com/chile/2025-01-18/la-nueva-biografia-de-pedro-lemebel-su-papa-y-su-mama-lo-querian-mucho-habia-una-estabilidad-mas-alla-de-la-pobreza.html

En su célebre manifiesto ‘Hablo por mi diferencia’, el escritor, artista visual y activista homosexual chileno Pedro Mardones Lemebel (Santiago, 1955-2015) afirma: “Mi hombría es aceptarme diferente”. En su recién publicada biografía 'Tu voz existe' (Planeta), Jovana Skármeta, quien fue su representante literaria, y el periodista Marcelo Simonetti, relatan los episodios que dan cuenta cómo toda su historia se resume en esa frase. El rechazo de los chicos en el colegio, de sus empleadores de joven, y de sus pares del mundo literario de adulto, y su carácter único moldeado con el barro del Zanjón de la Aguada, el patio trasero de la capital, y el amor de su familia. Pero ahí, en esas “playas inmundas donde los niños corrían junto a los perros persiguiendo guarenes”, como describió su barrio un día, él y su hermano organizaban números de circo para los pequeños vecinos donde balanceaban con gracia a su gato Toto en una sábana convertida en columpio. Y a eso se aferró toda su vida. Nunca soltó el espectáculo, ni el humor, ni el Zanjón.

“Mucha gente habla de la adversidad que vivió. Como decía él ‘soy pobre, maricón, indígena’”, señala Skármeta, “pero tenía un papá y una mamá que lo querían mucho. Hay una estabilidad más allá de la pobreza. Además, tenía claro su talento”, añade sobre las herramientas de las tiró que el cronista y performer para hacerse un espacio en la escena cultural chilena, viniendo de un lugar del que era casi imposible ser escuchado esos años. Su diferencia, precisamente, empuja su constante búsqueda por sentirse parte de una comunidad. Quizá la primera que encontró, describe el libro publicado cuando se cumple una década desde su muerte, fue el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), un grupo guerrillero que tomó las armas durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), donde colaboró como ayudista, trasladando paquetes y escondiendo materiales en diversas casas.

Para conocer más sobre su papel en la organización, los autores de la biografía dieron con Jaime Pinto, el exfrentista que inspiró al escritor para su personaje de Carlos, en la única novela del cronista, ‘Tengo miedo torero’ (2001), aunque a diferencia de su obra, no hubo un romance. Pinto citó a Simonetti en una estación de metro y dio varias vueltas para llegar a su departamento. “Uno piensa que el trabajo de Pedro se limitó a cosas concretas, y en realidad había un compromiso bien grande, incluso emocional”, afirma el periodista. “Lemebel le dijo en un momento a Jaime: ‘gracias por hacerme pertenecer”, agrega Skármeta. También estrechó lazos con otros frentistas, como con Julio Guerra Olivares, asesinado en 1987 por agentes de la dictadura y que participó en el atentado fallido contra Pinochet en 1986.

La radio, el megáfono del escritor
En los barriales en los que creció Lemebel no había libros. El acceso a lo que estaba al otro lado de los márgenes lo escuchaba por la radio. Su educación cultural provino de los boleros, las rancheras, los tangos, relata la biografía. Logró estudiar Pedagogía en la Universidad de Chile y trabajó como profesor de Artes Plásticas. Después de unos despidos por su homosexualidad, vendría un periodo de cesantía, donde se alimentó de su escritura mordaz y radical. A finales de la dictadura, sin embargo, hizo ruido en la escena cultural por su trabajo artístico en el colectivo ‘Las Yeguas del Apocalipsis’ junto a Francisco Casas.

Cuando muchas de sus crónicas y su primer libro compilatorio, ‘La esquina es mi corazón’, no encontraban el eco que más tarde recibirían, Lemebel llegó a la radio Tierra, una emisora feminista, para hacerlas circular con su voz en el programa ‘Cancionero’ entre quienes eran más difíciles de llegar: las dueñas de casa, los presos, el pueblo al que tanto defendía con su pluma. “Pedro debe ser uno de los pocos escritores chilenos al que se le conoció más por su voz que por la palabra escrita”, apunta Simonetti. “Es paradojal que alguien que se crio en torno a la palabra oral, y que fue también la voz de los sin voz, haya terminado sus días a raíz de un cáncer que le atacó a las cuerdas vocales”, añade.

Lemebel era agudo en sus escritos y en su humor. Skármeta recuerda la rapidez para detectar el material gracioso de las escenas y personajes que los rodeaban. Rápido para el chiste, preocupado en la intimidad con los suyos, casi maternal, hábil en los más diversos entornos sociales, tuvo una serie de conflictos con los escritores de la entonces nueva narrativa chilena en los noventa.

“No recuerdo autores que hayan celebrado su obra. En alguna medida resentía un poco eso, no ser parte de la narrativa chilena. Siempre se le vio como una suerte de paria, ‘la loca’ que escribe crónica. Nunca fue el escritor, sino siempre alguien que estaba en los márgenes”, dice Simonetti. “Y creo que también había diferencias políticas que hacían que él no transara la relación quizá con los más importantes exponentes de ese entonces”, añade. De todas formas, apunta Skármeta, sí era parte del circuito. Estuvo en la editorial Planeta, llenaba el Centro Cultural Estación Mapocho, en la Feria del Libro de Santiago y las críticas de sus obras aparecían en ‘El Mercurio’, ejemplifica. Otro tema fue que sus pares “eran muy machistas y socialmente muy de elite, porque la literatura chilena ha sido así”.

viernes, 17 de enero de 2025

#libros #franquismo #sexualidad | Sexo en el franquismo

Sexo en el franquismo / Manuel Espín.

Córdoba : Almuzara, 2025 [01-17].
352 p.
Serie: Historia.

/ ES / Libros / ENS / Censura / Control social / Franquismo / Memoria histórica / Moralidad / Patriarcado / Represión / Sexo / Sexualidad

📘 Ed. impresa: ISBN 9788410524996 / 23.95 €
📝 Cita APA-7: Espín, Manuel (2025). Sexo en el franquismo. Almuzara.

La sexualidad en una España que recorría el extraño camino de la represión al destape y donde anidaba la doble moral y la excepción según la procedencia social
‘Inmoralidad’, ‘indecencia’ o ‘pornografía’ fueron palabras muy utilizadas en tiempos en los que se empleaban anodinos eufemismos para términos impronunciables como ‘braga’, ‘pene’, ‘orgasmo’… mientras se ponía el foco sobre la longitud de las faldas y lo que debían tapar los trajes de baño. Tiempos de ridículas censuras en los que se confundían los conceptos de ‘delito’ y ‘pecado’. A partir de una visión transversal y más allá de la anécdota, se analiza una realidad compleja que abarcaba la prostitución, la homosexualidad, las madres solteras, las «queridas», la censura, la pederastia encubierta o las costumbres sexuales de los españoles bajo un sistema estrictamente patriarcal donde la moralidad se circunscribía a los centímetros de piel mostrados, y que afirmaba que los hombres tenían necesidades sexuales distintas a las de las mujeres, cuyo único destino parecía el matrimonio.

De los tiempos de los Congresos Nacionales de la Decencia en playas y piscinas y la persecución policial al nudismo y al bikini, a su forzada autorización; de los grandes burdeles de posguerra a la prostitución de los años sesenta; de aquello de «con Arias-Salgado todo tapado» al «con Fraga hasta la braga»; de las amenazas de excomunión por ver ‘Gilda’, ‘La fe’ o ‘La blanca doble’, a la puesta al día del postconcilio, ‘Sexo en el franquismo’ nos sumerge en un universo de represión en el que casi todo podía ser pecado, donde anidaba la doble moral, el fariseísmo y la excepción según la procedencia social. Un apasionante itinerario de la represión al destape, repleto de sugerentes testimonios sobre una realidad social cuyas derivaciones llegan hasta nuestros días.

😏 Manuel Espín es doctor en Sociología (UNED) y licenciado en Derecho, Ciencias de la Información y Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid. Ha impartido clases, cursos y asignaturas en diversos centros superiores y trabajado en importantes medios de comunicación. Director de más de 300 capítulos de espacios y series para TVE, responsable de diversos programas para la pequeña pantalla, y editor y director, entre otros de La Aventura del Saber. Con más de una docena de participaciones en largometrajes en trabajos de guión, música original, etc., en su mayor parte presentados en festivales internacionales. Dentro del mundo del libro ha venido publicando tanto ficción como no ficción. Entre los últimos, ‘Los años rebeldes. 1966-1969’ (2018), ‘La España resignada. 1952-1960’ (2020) y, más recientemente, ‘Vida cotidiana en la España de la posguerra’ (2022) y ‘La España Ye-yé’ (2023), ambos editados por Almuzara.

#hemeroteca #lgtbifobia | ¿De vueltas con la patologización de las personas LGTBIQA+? Consensos precarios en la nueva etapa de las redes

Una manifestación de repulsa del asesinato de Samuel Luiz //

¿De vueltas con la patologización de las personas LGTBIQA+? Consensos precarios en la nueva etapa de las redes

Las recientes decisiones de las Big Tech sobre comentarios patologizadores para el colectivo LGTBIQA+ devuelven debates que se creían superados.
Konstantinos Argyriou | El Salto, 2025-01-17
https://www.elsaltodiario.com/mapas/vueltas-patologizacion-personas-lgtbiqa+-consensos-precarios-nueva-etapa-redes

Es significativo que el ataque actual proveniente de la Silicon Valley contra el colectivo LGTBIQA+ tenga como foco principal la patologización. En el umbral de una nueva era reaccionaria, no solo en Estados Unidos pero también en Europa, llamar “enferma mental” a una persona que es, o incluso parece, perteneciente a dicha comunidad, nos trae como sociedades de vuelta al patio del colegio. Y a los acosadores que se sentían con el poder de hacernos la vida imposible, les deja sin miedo a repercusión.

En julio de 2024, antes incluso de las elecciones en Estados Unidos, la red social X había movido sus sedes de California y aprobado una nueva política, que permitía la circulación de noticias falsas sobre el colectivo. La propia historia familiar del CEO de X puede, en cierta medida, explicar la razón por la que se han ido tomando decisiones tan radicales tan abruptamente: ha repudiado su hija por ser trans. Eso quizá da pistas sobre cómo puede reaccionar frente a otras partes del colectivo, que ya no formen parte de su extensa familia.

Llamar “enferma mental” a una persona que es, o incluso parece, perteneciente a dicha comunidad, nos trae como sociedades de vuelta al patio del colegio
Meta se sumó a la causa con el fin de mostrar más abiertamente su alineamiento con el cambio de mandato en la Casa Blanca a principios de enero de 2025. La compañía tomó la decisión, por un lado, de suspender los comités internos de fact-checking, remplazando la tarea a “las comunidades” de la gente usuaria; y por otro, de dejar de considerar inaceptable que entre Facebook, Instagram y Whatsapp se pueda insultar a personas pertenecientes al colectivo de ser enfermas mentales. Según las noticias más recientes, al cambio de políticas “comunitarias” de X y Meta se suma ahora Amazon, la multinacional de Bezos.

Excepto por asociaciones activistas, sobre todo LGTBIQA+ pero también antipsiquiátricas, las sociedades o colegios de profesionales de salud mental no han mostrado, al menos todavía, una voz unánimemente contraria a esas medidas, que incluso acompañara las noticias mencionadas. En un escenario transnacional en el que parecía que los consensos científicos se habían consolidado, y donde los países que seguían estigmatizando al colectivo lo hacían arriesgando sanciones por parte de la justicia internacional, de repente parece que los acuerdos alcanzado han sido, más que nada, papel mojado.

Para la historia, la homosexualidad dejó de ser considerada un trastorno mental por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) en 1973, después de una infame deliberación en la que un psiquiatra representante del colectivo tuviera que esconder su cara en público y distorsionar su voz para poder expresar las demandas antipatologizadoras. En la tercera revisión del Manual Estadístico y Diagnóstico de la APA, el DSM, en 1980, el lugar de la homosexualidad lo ocupó el “transexualismo”. Así, se inauguraría una nueva etapa de estigmatización, esta vez para las personas trans.
Para la historia, la homosexualidad dejó de ser considerada un trastorno mental por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) en 1973
Del transexualismo del DSM-III se pasaría al “trastorno de identidad de género”, en el DSM-IV de 1994, y después a la “disforia de género”, en el DSM-5 de 2013. Mientras en los primeros dos diagnósticos eran obligatorias hasta dos cartas de psiquiatras o psicólogos para obtener acceso a tratamientos hormonales y quirúrgicos, el último se celebró al principio como un acto de despatologización, es decir, de no consideración de las personas trans como enfermas mentales. Sin embargo, no fue así, porque el tutelaje seguía, con tener que alcanzar este diagnóstico para conseguir tratamientos.

Tampoco es cierto del todo que la homosexualidad desapareció del DSM en 1973. El diagnóstico de homosexualidad egodistónica, es decir de sufrir por ser homosexual sin supuestamente quererlo, permaneció en el Manual hasta 1987, fecha de revisión de la tercera edición.

Aunque el DSM se utiliza en varios países fuera de Estados Unidos, la versión con pretensiones más universales y consensos más amplios del Manual, la Clasificación Internacional de las Enfermedades (CIE) de la Organización Mundial de la Salud. Además, esta goza de cada vez mayor prestigio en este ámbito, también tiene una trayectoria curiosa respecto a considerar la diversidad sexual y de género. A lo largo de su historia, la CIE ha ido imitando vagamente la trayectoria que antes trazaba el DSM. De hecho, reproducía denominaciones muy similares a las de los psiquiatras estadounidenses, y tardó más años en conseguir posturas despatologizantes.

Por ejemplo, la homosexualidad se consideraba un trastorno mental en la CIE hasta su revisión de 1990. En cuanto a las personas trans, ellas seguían bajo tutela institucional y profesional hasta muy recientemente: la decisión de mover la transexualidad de los códigos F (trastornos mentales) al capítulo de salud sexual (pero no eliminar del todo la transexualidad de la CIE) llegó en 2019, y no se efectuó hasta 2022.

Que la APA o la OMS hayan trazado estas directrices no significa que sus mandatos sean absolutos. Las profesiones de salud mental, aunque se forman en estas clasificaciones, no están obligadas a aplicar estos parámetros a raja tabla. Este margen de objeción abre la puerta a malas prácticas, a poder ir en contra de consensos alcanzados, y sobre todo a considerar las indicaciones científicas como meras sugerencias, en vez de motivos de denuncia o privación de licencia.

Y esta idea nos retrotrae al giro actual de Meta, X y Amazon, que permite que una ofensa contra personas o grupos del colectivo no se considere ilegítima. Es más, la impunidad de quienes decidan clasificar a las personas LGTBIQA+ de trastornadas será aceptada o normalizada como cualquier otra aserción. Estas redes invitan a cualquier persona usuaria a operar de psiquiatra, a pisotear datos científicos y relatos de personas estigmatizadas, y a equiparar una opinión discriminatoria desinformada con décadas de estudios, estadísticas y relatos en primera persona.

Mientras tanto, el silencio, la ignorancia o la incomodidad de las organizaciones de profesionales de salud mental y de los colegios de psicología, está siendo rampante. O están tardando mucho en sacar comunicados contra los gigantes tecnológicos, o simplemente están cediendo sus pretensiones de cientificidad a Musk, Zuckenberg y Bezos, si es que esas pretensiones llegaron en algún momento a significar algo.
Mientras tanto, el silencio, la ignorancia o la incomodidad de las organizaciones de profesionales de salud mental y de los colegios de psicología, está siendo rampante
Que no se me malinterprete: no se niega que alguna que otra asociación local o estatal haya llegado a publicar una nota de prensa o mostrar su desacuerdo. Lo sorprendente es que este desacuerdo no haya acompañado rotundamente la propia noticia sobre dichas redes sociales. ¿Será quizá porque la propia idea de despatologización nunca gozó de demasiada aprobación? ¿O es, más bien, una muestra de inseguridad, incredulidad, o resignación?

La decisión de los cargos directivos de las redes sociales más influenciables del planeta de levantar las posibles barreras que contenía el odio (posibles, porque en el escenario anterior tampoco se aseguraba que denunciar un acto LGTBI-fóbico implicaría sufrir una penalización) es problemática también desde el punto de vista de las enfermedades mentales. Muchos colectivos contrarios a institucionalizar, medicalizar y vigilar las condiciones de salud mental, han realizado un trabajo impecable señalando los abusos y responsabilidades de psiquiatras y psicólogos en la historia de discriminación de la comunidad. Opiniones contestadas que pasaron por científicas y progresivamente fueron refutadas demuestran lo precario que es el sistema biomédico hegemónico, y que nadie nos asegura que los consensos mencionados den una vuelta de timón en algún momento. Al fin y al cabo, muchas veces el poder económico determina no solo qué estudios financiar, sino qué consensos aprobar.

En un mundo donde cada vez se descubre que los límites entre lo sano y lo patológico se desbordan, ¿qué implica tachar un colectivo ya estigmatizado y etiquetado de enfermo mental? El legado moralista y biologicista de la disidencia sexual y genérica no solo proviene de creencias religiosas, sino que muchas veces ha sido apoyado por discursos profesionales, científicos y políticos, según quién tenía disposición de promoverlos en cada ocasión. De hecho, sigue habiendo lugares geográficos y entornos sociales donde cuestionar los valores tradicionales no es nada conveniente.

¿No debería, a estas alturas, haberse banalizado esta idea de que sean las élites quienes definan lo “normal” y lo “amoral”? Y a la vez, ¿no es preocupante que sean las personas del colectivo quienes tengan que insistir que su propia existencia no tiene por qué ser un problema? De hecho, está siendo cada vez más evidente que la enfermiza es la norma, cuando esa se vuelve obsesiva y excluyente. ¿Es la falta de alianzas y consensos lo que está fallando aquí, o el hecho de que nunca llegó a calar la idea de que formar parte de lo LGTBIQA+ no viene acompañado de patologías mentales?

Ante la pregunta “¿por qué estamos de vueltas con la patologización?”, la respuesta es desoladora: porque parece que, a estas alturas, a pesar de las ingentes evidencias científicas, continúa habiendo gente no convencida con “la causa”. Aceptar incondicionalmente siempre es un reto social y político, porque suena utópico. Pero si se puede extirpar tan fácilmente una legitimidad que costó siglos conseguir, entonces no hablamos solo de utopías, sino de vidas que molestan por su propia existencia.

#hemeroteca #mujeres #activismo | Sindicato de Inquilinas, Afroféminas o Las Kellys: por qué es tan relevante que las mujeres conquisten más espacios de protesta

Una protesta de 'Las Kellys' en Barcelona //

Sindicato de Inquilinas, Afroféminas o Las Kellys: por qué es tan relevante que las mujeres conquisten más espacios de protesta

Además de las asociaciones feministas, actualmente hay otros colectivos encabezados por mujeres que demuestran un gran compromiso por cambiar situaciones injustas, donde la mirada femenina es crucial para buscar soluciones reales
Mar Carmena | El País, 2025-01-17
https://elpais.com/smoda/feminismo/2025-01-17/sindicato-de-inquilinas-afrofeminas-o-las-kellys-por-que-es-tan-relevante-que-las-mujeres-conquisten-mas-espacios-de-protesta.html

Cuando unimos las palabras mujeres y activismo inmediatamente se nos viene a la cabeza las movilizaciones feministas de 2018 y 2019: “La masividad de las marchas, su resonancia en los medios y en la agenda política del gobierno hizo que muchas mujeres descubrieran su capacidad para contribuir y cambiar el estado de cosas”, explica Patricia García Espín, profesora en el departamento de sociología de la Universidad de Granada. Sin duda, el 8M cambió la forma en que se percibe su papel en la lucha social, pero su implicación abarca muchos otros espacios anteriormente conformados mayoritariamente por hombres: ”Investigaciones recientes en España revelan que las mujeres intervienen de manera casi paritaria en la mayoría de las formas de participación desde hace unos 15 años. La antigua división en la que ellos copaban los espacios de la esfera pública y ellas eran expulsadas al ámbito doméstico se ha desgastado en las últimas dos décadas”, afirma la experta.

Las mujeres siempre han estado activas: una parte de ellas silenciadas, en los márgenes, construyendo a oscuros pilares de cooperación y sororidad; otra, con hitos visibles—aunque eclipsados por el protagonismo de los logros masculinos—, como la huelga de las cigarreras de Gijón en 1903 o la formación del primer sindicato femenino de Arte Fabril y Textil de Barcelona en 1913. A día de hoy, la mayor inclusión de las mujeres en la participación pública ofrece nuevos puntos de vista, generalmente más inclusivos. Ejemplo de ello es el Sindicato de Inquilinas, que lucha para que el alquiler sea una opción de acceso a la vivienda asequible y estable. Valeria Racu, su portavoz, afirma que en esta organización hay más mujeres, más disidencias sexuales y de género y más personas racializadas. Según ella, estas personas han estado históricamente presentes, ya que los colectivos oprimidos se componen por quienes realizan tareas esenciales que no son valoradas ni económica ni socialmente, como tejer comunidad: “Anteriormente, hemos colaborado entre nosotras, pero ahora hemos ganado fuerza y visibilidad. Hoy estas labores ya no son algo marginal, sino una cuestión que hemos puesto en el centro: la importancia de la colectividad no solo para sostener la vida, sino también para luchar por mejorarla”.

La perspectiva de género, imprescindible en la lucha social
“La revolución será feminista o no será” es una frase rotunda que puede leerse en pancartas y títulos de libros, escucharse en las bocas de diputadas y vestirse estampada en camisetas. Lo que viene a decir es que sin perspectiva de género no es posible que exista un verdadero cambio para todas y todos; no profundizar en la situación de las mujeres dentro de los problemas sociales supone obviar una gran parte de la realidad. Por eso, que los sindicatos y asociaciones partan del feminismo como pilar permite cubrir más problemáticas que, de lo contrario, corren el riesgo de no ser atendidas: “Tenemos claro que la única forma de mejorar la vida es no dejando a nadie atrás. El patriarcado y el neoliberalismo promueven la competición y el aislamiento, pero lo que hacemos gracias al feminismo y el sindicalismo es romper con estas ideas, apoyarnos mutuamente y cooperar”, explica Valeria Racu.

Por otra parte, Antoinette Torres Soler, mujer afrodescendiente, migrante en España y presidenta de Afroféminas, explica que en la lucha antirracista ocurre lo mismo: “La colaboración ha sido una necesidad para las mujeres negras en particular. Nuestras redes de apoyo vienen del tiempo en que sufrimos la esclavitud, por lo que para nosotras la cooperación es lo natural”.

Asociaciones como Las Kellys, formada por camareras de piso, deben su germen inicial también al desahogo colectivo. Lo que comenzó con denuncias en Internet terminó derivando en una agrupación, autoorganizada dirigida a una amplia diversidad de mujeres, tal y como indica su manifiesto: “En Las Kellys hay algunas están en paro, otras en activo, algunas de prácticas, otras son eventuales, algunas están afiliadas a diferentes sindicatos, otras a ninguno, algunas son españolas, otras extranjeras...”

Conquistar espacios para no ser invisibles

Con respecto al sindicalismo, Eva Bermúdez Figueroa y Beltrán Roca Martínez ambos profesores de sociología en la Universidad de Cádiz, escriben en su artículo ‘Participación de mujeres en el movimiento sindical. Análisis desde la perspectiva de los recursos de poder’ que en los sindicatos las mujeres “no han existido como personas con identidad propia y han sido invisibilizadas por la historia, la literatura y las propias organizaciones, que han presentado una clara hegemonía masculina”. En este texto se recogen, además, testimonios de mujeres sindicalistas que afirman haberse sentido infravaloradas en los sindicatos, y que han tenido dificultades para afiliarse y participar por cuestiones de conciliación familiar. Por eso, se crean asociaciones explícitamente femeninas que nacen con el fin de paliar estas carencias. Al igual que en el cine se habla de la ‘female gaze’ o mirada femenina —que pone sobre la mesa la perspectiva de la espectadora o directora y dota de capacidad de acción a las mujeres en la pantalla—, en la lucha social también es necesaria esta visión para que se genere un discurso en primera persona.

En el caso de Afroféminas: a pesar de haber nacido como un medio de comunicación, terminó convirtiéndose además en una asociación porque, según su fundadora, era el paso lógico que permitía trabajar en temas sociales y denunciar delitos de odio. Antoinette observó con preocupación la situación de la mujer negra, por lo que decidió crear un medio que hablase para ellas: “Siempre fuimos una asociación feminista negra. Se creó para y por las mujeres negras. Los hombres negros monopolizaban muchos liderazgos y nosotras queríamos otras cosas”.

Efectivamente, existen ciertas complejidades sobre las que nadie puede tener más conocimiento que las mujeres, ya que son quienes las sufren. Por ejemplo, explica Patricia Espín que, desde que las mujeres se incorporaron plenamente al mercado laboral, ha habido un aumento de afiliadas a sindicatos que se ha traducido en nuevas reivindicaciones como la conciliación: “Ellas se replantean cómo hacer las organizaciones más inclusivas y accesibles. Su enfoque ha sido fundamental en la creación de agendas”.

Las mujeres han cooperado desde siempre para sobrevivir a la esclavitud, a la marginación y a la violencia: en las fábricas, en las huelgas, en las familias. Hoy, más visibles que nunca, continúan conquistando poco a poco las calles, las asociaciones, las empresas, los sindicatos, los hogares y, en definitiva, la vida.

jueves, 16 de enero de 2025

#hemeroteca #gaypitalismo | Una asociación critica ante el Ayuntamiento que un hotel gay de Bilbao fomente el «capitalismo rosa»

Ecuador Etxea / Concentración contra el Hotel Axel en Bilbao //

Una asociación critica ante el Ayuntamiento que un hotel gay de Bilbao fomente el «capitalismo rosa»

El colectivo cuestiona el proyecto porque «impulsa la 'gentrificación' en uno de los barrios más precarizados y oprimidos de la ciudad»
María de Maintenant | El Correo, 2025-01-16
https://www.elcorreo.com/bizkaia/asociacion-critica-ante-ayuntamiento-hotel-gay-bilbao-20250116140016-nt.html 

El colectivo EHGAM (Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua) ha presentado un recurso en el Ayuntamiento de Bilbao contra el Hotel Axel porque «fomenta el capitalismo rosa e impulsa la 'gentrificación' en uno de los barrios más precarizados y oprimidos de la ciudad». El local, situado en el Muelle de La Merced, está dirigido -no exclusivamente- al colectivo LGTBI+.

En una rueda de prensa celebrada este jueves en las inmediaciones del edificio, han criticado que «mucha gente tiene que irse del barrio de San Francisco, Bilbao La Vieja y Zabala porque no pueden pagar el alquiler o una casa, y la emancipación de los jóvenes se ha convertido en una misión imposible», han denunciado Daniela Becerra e Ibai Fresnedo, miembros de la asociación. Han añadido, además, que la construcción de estos edificios está diseñada para atraer «a un turismo gay, blanco y rico».

EHGAM registró el pasado junio un escrito en el Consistorio denunciando las irregularidades del hotel, «pero ha recurrido al silencio administrativo». «No intentan garantizar el derecho a una vivienda digna. Va en sentido contrario porque impulsa proyectos turísticos que elevan los precios de los pisos. Se necesitan verdaderas políticas sociales para combatir el 'sinhogarismo' y la precarización», han reprochado. El colectivo se ha mostrado contrario a la construcción de este tipo de proyectos, porque, según indican, «promueven un plan lucrativo y se olvidan de las políticas públicas reales que demanda el colectivo LGTBI+ de la ciudad».

«El capitalismo rosa va en contra de la comunidad. Sus políticas se basan en hacer negocio con nuestras vidas», han denunciado. Además, explican que el barrio cada vez cuenta con más viviendas turísticas y pocas disponibles para alquilar. «Ante la situación actual, EHGAM pide que se proceda al cierre del Hotel Axel».

Por su parte, Ortzadar LGBT, asociación organizadora del BBHARRO, explica en un comunicado que «lamenta que una organización como EHGAM, que fue referente en la lucha por los derechos del colectivo LGBTI+ en pleno franquismo, actualmente priorice intereses en clave partidista, atacando a otras organizaciones LGBTI+ en vez de trabajar por buscar puntos en común que nos unan contra el discurso del odio de la extrema derecha y de los movimientos antiderechos».

Y TAMBIÉN...
Piden el cierre del Hotel Axel de Bilbao: atrae turismo «gay, blanco y rico»

EHGAM junto a otros colectivos denuncian las irregularidades que rodean su construcción, la “alfombra roja” que le ha puesto el Ayuntamiento, fomentando un Turismo que gentrifica y expulsa a la gente del barrio.
Laura Fontalba | Ecuador Etxea, 2025-01-16
https://www.ecuadoretxea.org/piden-el-cierre-del-hotel-axel-de-bilbao-atrae-turismo-gay-blanco-y-rico/

#libros #lgtbi #memoria | Vidas e historias LGBT da Idade Media

Vidas e historias LGBT da Idade Media / Carlos Callón.
Vigo : Edicións Xerais, 2025 [01-16].
Serie: Xerais Universitaria
304 p.

/ GL / Libros / ENS / Edad Media / Galicia / LGTBI / Memoria histórica

📘 Ed. impresa: ISBN 9788411106085 / 19.50 €
📝 Cita APA-7: Callón, Carlos (2025). Vidas e historias LGBT da Idade Media. Xerais.

A evolución da diversidade LGBT ao longo da Idade Media, centrándose sobre todo en documentación galega e portuguesa.

Neste libro analízase a evolución da diversidade LGBT ao longo da Idade Media, centrándose sobre todo en documentación galega e portuguesa, que ofrece información crucial nunha dimensión europea. Abórdanse nas súas páxinas diferentes relatos e retratos que quebran o que podiamos pensar sobre esa etapa: o matrimonio máis antigo entre homes de que conservamos documento na Península (entre Pedro Díaz e Munio Vandílaz, en 1061); o «amor» entre Sancha Pérez e Maria Leve na Compostela do século XIII; a existencia dun santoral LGBT arraigado na Galiza medieval (con figuras como Paio e Adaúlfo, e tamén co «santo atrevimento» trans de Esmerado ou Uxío); varios casos de modificacións de manuscritos para que non se vise neles textos gays ou lésbicos (por exemplo, unha cantiga de amiga entre dúas mulleres); o momento en que o cristianismo empurra un novo pecado sexual, inexistente nos seus mil primeiros anos de historia; o uso da homofobia como arma política por parte de Afonso o Sabio contra o casal que formaban o adiantado maior do reino de Galiza e o adiantado maior do reino de León... Estas, e moitas máis, son vidas e historias que aínda hoxe nos apelan, que aínda hoxe nos explican.

😏 Carlos Callón
(Ribeira, 1978). Profesor no instituto San Clemente de Santiago de Compostela, doutor en Estudos Lingüísticos e Literarios do Galego e do Portugués e presidente de honra da Mesa pola Normalización Lingüística. Recibiu, entre outros, os premios Vicente Risco de Ensaio e o da Crítica de Investigación. No ámbito lingüístico destacan os seus títulos «Como falar e escribir en galego con corrección e fluidez» (Xerais, 2012) e «O libro negro da lingua galega» (Xerais, 2022). O seu último poemario é «A abertura da boca» (2021). Na investigación LGBT, diplomouse cun traballo sobre o heterosexismo no campo literario (2003) e doutorouse cun estudo sobre as homosexualidades no trobadorismo (2017). Publicou a primeira antoloxía literaria LGBT galega, «Da sátira ao orgullo» (2003) e os ensaios «Amigos e sodomitas» (2012) e «Vidas e historias LGBT na Idade Media» (Xerais, 2025). Tamén en 2025 publicou «Maxicamente vella, eternamente nova. A literatura tradicional galega» (Xerais, 2025). Promoveu roteiros, cursos e o documentario «Maridos e sodomitas. Os casamentos de home no reino da Galiza medieval» (2024). É membro da Comisión sobre Identidades e Disidencias Sexuais do Consello da Cultura Galega.

martes, 14 de enero de 2025

#hemeroteca #violenciasexual #gais | El Supremo confirma dos años de cárcel para Rodrigo de Santos, exconcejal del PP, por abusos sexuales a un preso

Rodrigo de Santos en los tiempos de los casos de corrupción y abusos en Palma //

El Supremo confirma dos años de cárcel para Rodrigo de Santos, exconcejal del PP, por abusos sexuales a un preso

El tribunal rechaza el recurso del exedil del Partido Popular en Palma contra su condena por asaltar sexualmente a un recluso mientras trabajaba para la Fundación del Padre Garralda, su segunda sanción penal por hechos similares
Alberto Pozas | El Diario, 2025-01-14
https://www.eldiario.es/politica/supremo-confirma-anos-carcel-rodrigo-santos-exconcejal-pp-abusos-sexuales-preso_1_11962124.html

El Tribunal Supremo ha confirmado la condena de dos años de cárcel impuesta a Rodrigo de Santos, exconcejal del PP en Palma, por abusar sexualmente de un preso mientras trabajaba para una fundación próxima al partido que atendía a reclusos en Madrid. Los jueces confirman que el antiguo edil del Partido Popular aprovechó su puesto como educador en una ONG para abusar sexualmente de “una persona con falta de arraigo personal” en “situación de vulnerabilidad”, justificando así que fuera condenado a prisión y no solo a una multa. Es la segunda condena firme impuesta a Rodrigo de Santos por abusos sexuales.

El caso de Rodrigo de Santos fue revelado por elDiario.es. Concejal de Urbanismo por el PP en el Ayuntamiento de Palma entre 2003 y 2007, el político de perfil ultracatólico empezó a colaborar en 2014 con la Fundación del Padre Garralda, vinculada al partido y dedicada entre otras cosas a prestar asistencia a presos para facilitar su reinserción social. Pocos años después ya era el coordinador de uno de sus programas y gestionaba, en la práctica, las viviendas de Madrid donde los reclusos pasaban los permisos penitenciarios.

Para entonces Rodrigo de Santos, que llegó a ser director de campaña de Jaume Matas, ya tenía antecedentes por delitos sexuales, aunque según los tribunales la Fundación para la que trabajaba no lo sabía a pesar de que esas condenas habían sido publicada ampliamente por la prensa. Una de ellas, de dos años de cárcel, por gastar dinero del Ayuntamiento en un prostíbulo. La segunda, de más de 13 años de presidio, por abusar sexualmente de tres hermanos, dos de ellos menores de edad.

Años después, ya en las filas de la Fundación del Padre Garralda en Madrid, abusó de uno de los presos por los que tenía que velar. Un joven marroquí que cumplía condena en Soto del Real al que llevó a su casa y del que abusó sexualmente aprovechando su puesto. Un delito sexual que se tradujo en una condena de dos años de cárcel, siendo absuelto de otra acusación similar contra otro preso que no pudo ser probada.

En este segundo caso de abusos el Supremo rechaza el último recurso de Rodrigo de Santos, cuyo futuro está ahora en manos de los tribunales madrileños: una condena de dos años de prisión no tendría que implicar su ingreso obligatorio en la cárcel pero cuenta con antecedentes penales por este mismo tipo de delitos.

El exconcejal del PP en Palma combatía, sobre todo, que se le hubiera impuesto una condena de prisión pudiendo optar por otra menos grave. El Supremo recuerda que una multa hubiera sido “insuficiente” para castigar sus abusos, aludiendo al contexto de los hechos: “Aprovechando un clima de confianza y de la vulnerabilidad de la víctima”, el joven preso al que debía ayudar.

Los abusos de Rodrigo de Santos sobre el recluso, añade el Supremo, “se produjeron en el contexto de una relación entre un educador y una persona con falta de arraigo personal y social en España, era una persona en situación de vulnerabilidad lo que conlleva un mayor reproche de la conducta del autor”.

lunes, 13 de enero de 2025

#libros #rockradicalvasco #sociologia | Fiesta y rebeldía : historia oral del rock radical vasco

Fiesta y rebeldía : historia oral del rock radical vasco / Javier Corral ‘Jerry’.
Bilbao : Liburuak, 2025 [01-13].
848 p.

/ ES / Libros / ENS / Contracultura / Drogas / Euskal Herria / Memoria histórica / Música / Rock radical vasco / Sociología / Testimonios

📘 Ed. impresa: ISBN 9788419234209 / 28.00 €
📝 Cita APA-7: Corral, Javier (2025). Fiesta y rebeldía : historia oral del rock radical vasco. Liburuak.

Javier ‘Jerry’ Corral consigue reunir en este definitivo libro a todas (o casi todas) las voces del movimiento musical más mítico de los años ochenta. Una crónica (c)oral en la que conviven diferentes escenas, ideologías y generaciones -de ayer y hoy- que lo cantaron, lo contaron, se sumaron y también que se opusieron. A través de 71 entrevistas inéditas a Evaristo Páramos, Pako Eskorbuto, Fermin Muguruza, Loles Vulpes, Aurora Beltrán, Pablo Cabeza, Marino Goñi, Carlos Tena, Kirmen Uribe, Ramoncín, Mikel Erentxun, Anje Duhalde, Ruper Ordorika, Anari, Verde Prato o Chill Mafia; ‘Jerry’ tira de los hilos que entretejen el relato de lo que fue el RRV, para recorrer orígenes, ascenso, caída, funeral y herencia del fenómeno. Las escenas más icónicas (e iconoclastas) de la historia de la música vasca en los ochenta: Los Clash enarbolando una ikurriña en Anoeta, los fanzines tomando la calle, la izquierda abertzale cambiando el kaiku por la chupa de cuero, una fábrica abandonada, las Vulpes en TVE cantando «¡Me gusta ser una zorra!», un chute de heroína o los chavales corriendo delante (o detrás) de la policía fueron el coctel molotov de una juventud posfranquista que, sobre todo, quiso pasárselo bien. Y dar (o devolver) algo de guerra.

😏 Javier Corral ‘Jerry’. Periodista bilbaíno de referencia en la escena musical vasca. Desde 1980, ha colaborado en distintos medios de prensa y radio como ‘Muskaria’ o el programa ‘Dios salve a los maravillosos grupos locales’, de la FM Popular 3 Stereo. Después llegaron Ruta 66, Disco Actualidad, La Gaceta del Norte, El Tubo, Sintonía Cerebral, Gaur Express, Diario Vasco, La Ría del Ocio, Periódico Bilbao, Diario Metropolitano, Radio Euskadi y un largo etcétera. También ha participado en los libros ‘Musiketan’ (Producciones Serrano, 2008), ‘Live Music Experience’ (Alhóndiga Bilbao, 2012), ‘Kafe Aleak’ (Kafea Eta Galletak, 2018) y ‘Kokotxas’ (Liburuak, 2024).

  • CONTENIDO
  • Agradecimientos
  • A modo de confesión
  • Prólogo (Pablo Cabeza)
  • Ecos de una revuelta
  • Una primera aproximación
  • Una musa llamada Cabreo
  • De monstruos y monstruosidades: radiografía social
  • El mundo miraba a Inglaterra
  • Do it yourself
  • Back to basics
  • Prender la mecha
  • Y llegaron los Clash
  • Cuando Euskadi hizo punk
  • 1983 como año cero
  • RRV vs La Movida
  • El nacimiento de una etiqueta
  • Cuando l aizquierda abertzale descubre la 'martxa'
  • Martxa eta borroka
  • Banda sonora de lucha y diversión
  • El papel de los medios
  • ¿Cómo se comportaron los medios vascos?
  • ¿Y los medios estatales?
  • La droga mata: ¿Hubo un plan desestabilizador?
  • Opinan externos y disidentes
  • El RRV visto desde el primer rock euskaldun (Ruper Ordorika, Anje Duhalde)
  • El RRV visto desde el folk y la dramaturgia(Fran Lasuen)
  • El RRV visto desde el jazz y el rock progresivo (Eduardo Basterra)
  • El RRV visto desde la vanguardia eskaldun (Xabier Montoia )
  • El RRV visto desde el pop (José López Iturriaga)
  • Coetáneos de otras escenas (francis Díez, Alfredo Romero, Mikel Erentxun, Rafa Balmaseda, Lavabos Iturriaga)
  • Repercusión internacional
  • Manel Domenech (Decibelios) Catalunya
  • Morfi Grei (La Banda Trapera del Río) Catalunya
  • Karmelo Mclaren (Mánager M.C.D.) Eiskadi-Catalunya
  • Ramoncín (WC) Madrid
  • Servando Carballar (Aviador Dro) Madrid
  • Manuel Quevedo (La UVI) Madrid
  • Julián Hernández (Siniestro Total) Galicia
  • Mariví Ibarrola (Fotógrafa) Madrid- Euskadi
  • Pamela Gaete (Periodista) Chile
  • Orquesta Macabeo, Puerto Rico
  • El declive
  • ¿Le ponemos un epitafio?
  • Llegan los noventa
  • Álvaro Heras-Gröh (Bonzos, The Painkillers)
  • Gonzalo Ibáñez (La Perrera, NCC)
  • Alberto González (6nemen9, Aterkings)
  • Anari Alberdi (Anari)
  • Manu Pulleiro (Porco Bravo)
  • Juan Carlos Parlange (Los Clavos, Bonzos)
  • Juan Luís Pérez Mitxelena Petti (Noise Hole)
  • Alex Sardui (Gatibu)
  • Aitor Ibarretxe (Lendakaris Muertos)
  • Iñaki Antón Uoho (Platero y Tú, Extremoduro)
  • Y un nuevo siglo
  • Transcendencia generacional: ¿por qué seguimos recordando a día de hoy?
  • ¿Qué ha quedado de todo aquello? ¿Cuál es su incidencia actual?
  • Últimas generaciones (Chill Mafia, Vulk, Belako, Tatxers y Verde Prato)
  • De hombres para hombres
  • Voces de una revuelta
  • Aurora Beltrán (Belladona, Tahures Zurdos)
  • Andoni Basterretxea y Txufu ( Delirium tremens)
  • claus Groten (Vómito)
  • Evaristo Páramos ( La Polla Records)
  • Fermín Muguruza (Kortatu, Negu Gorriak)
  • Jimmi (Tijuana in Blue)
  • Josu Zabala (Hertzainak)
  • Kaki Arkarazo (M-ak, Negu Gorriak)
  • Loles Vázquez (Vulpes)
  • Marieli Arroniz, Poti (Cicatriz en la matriz)
  • Mikel Abrego, Pintza (BAP!!)
  • Niko Vázquez (M.C.D.)
  • Pako Galán (Eskorbuto)
  • Pedro Espinosa (Potato)
  • Roberto Moso (Zarama)
  • Txerra Bolinaga (RIP)
  • Epílogo (Teniente Bluxberri)
  • Glosario
  • Dramatis Personae

domingo, 12 de enero de 2025

#hemeroteca #trans #testimonios | El armario de Trini: A Coruña recuerda a la activista trans que encabezó el primer Orgullo tras salir de la cárcel franquista

Imagen aportada por Nazario / Alejandro Molina y Trini Falcés //

El armario de Trini: A Coruña recuerda a la activista trans que encabezó el primer Orgullo tras salir de la cárcel franquista

Una exposición muestra en su ciudad natal imágenes y objetos de una de los iconos del movimiento LGTBIQ+ que, junto a sus compañeras prostitutas, se puso al frente de la primera manifestación homosexual del Estado cuando la policía apareció a disolverla
Luís Pardo | El Diario, 2025-01-12
https://www.eldiario.es/galicia/armario-trini-coruna-recuerda-activista-trans-encabezo-primer-orgullo-salir-carcel-franquista_1_11951059.html 

Trini Falcés (A Coruña, 1942-2022) fue, sobre todo “una gran luchadora, una superviviente”. Desde que nació, como bebé robado, hasta su muerte. Una peripecia vital que la obligó a moverse, “expulsada”, de Galicia a Andalucía, de Aragón a Barcelona y hasta al exilio en París. Por el medio, pasó cinco años en las cárceles para homosexuales del franquismo, aquellas que distinguían entre activos y pasivos. En junio de 1977 estuvo a la cabeza de la primera manifestación del colectivo del Estado, en Barcelona. Cuando aparecieron los grises, fueron las transexuales y las prostitutas quienes se pusieron al frente de la marcha. Ella era las dos cosas. No tenían miedo porque, decían, “ya estamos muertas”... pero también porque los policías eran viejos conocidos. Tras tantas mudanzas forzosas, la vida de La Trini cabía en un armario, como el que ahora muestra la exposición que le rinde homenaje en su ciudad natal, esa a la que volvió a pasar sus últimos años y donde, por fin, se sintió tratada como siempre quiso: como una persona.

Más allá de la manifestación que la convirtió en un símbolo —y de la que queda testimonio gráfico— y de otros hitos similares, no es fácil reconstruir la vida de Falcés. Ese fue el desafío al que se enfrentó Sergio Marey, comisaria de la exposición ‘Relembrando a Trini (Recordando a Trini)’, impulsada por la Deputación coruñesa, y autora también de su biografía, ‘É mellor loitar que morrer de fame’ (‘Es mejor luchar que morir de hambre’). “No es una biografía típica, no está narrada cronológicamente”. Pero no por una cuestión de estilo: “Trini estaba ya muy mayor y mezclaba conceptos e ideas”. Por eso, en las partes del libro que se basan solo en su memoria “no hay una continuidad, no sabemos cuándo empieza una cosa y acaba otra; está todo muy difuso”. Tal y como corresponde a un mito.

Las dudas comienzan antes incluso del nacimiento de Trini. Ella cuenta que su madre biológica era natural de Ferrol y que trabajaba en el mercado coruñés de San Agustín, de donde el hombre que acabaría siendo su padre —no se sabe si tras una violación— se la llevó a servir a su casa. De su relato no queda claro si ése es el motivo por el que la roban o si fue porque su madre biológica y la adoptiva parieron a la vez, el bebé de la segunda nació muerto y esta se quedó con ella. El papel de su padre adoptivo, agente de la policía secreta franquista, habría facilitado las cosas. Aun así, para evitar enfrentarse a la progenitora, consigue un cambio de destino y se mudan a Andalucía. Aquí comienza el peregrinaje de Trini.

Zaragoza sería el siguiente destino. Cuando “de forma natural” se le empiezan a notar los pechos —“era una persona intersex”, recuerda Marey—, la familia decide poner tierra de por medio y asentarse en la casa materna, en Fuentes de Jiloca. Pero llega el momento de hacer la mili y, “para que no se hable de sus tendencias” la envían a Barcelona. Allí pasará tres décadas, una estancia interrumpida por un exilio en París, del que casi nada se sabe, y por sus estancias en prisión.

El franquismo creó dos campos de concentración diferenciados para los homosexuales: el de Badajoz —para los pasivos— y el de Huelva, destinado a los activos. “Una cosa delirante, como si fueran dos sexos”, señala Marey, quien recuerda que, para el régimen, “los activos tenían más capacidad de volver a la normalidad, porque no se estaban feminizando como los pasivos”. Trini pasaría por ambos, sufriendo las raciones de comida podrida, las palizas o los trabajos forzosos que estaban a la orden del día. Pasó cinco años entrando y saliendo, hasta que la Ley de Peligrosidad Social —la evolución de la Ley de Vagos y Maleantes— fue derogada y la orientación sexual dejó de ser un delito.

Trini en la primera manifestación gay de Barcelona, 1977-06-26 //

“Nosotras ya estábamos muertas”
La manifestación del 24 de junio de 1977, la primera movilización de homosexuales en el Estado, pilla a Trini ya “muy metida” en los movimientos sociales y políticos de Barcelona. Era amiga del dibujante Nazario y del pintor Ocaña, dos de los grandes activistas del movimiento, y se relacionaba con el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), que fue quien convocó aquella marcha.

La marea humana transitaba por las Ramblas, rumbo a Canaletas, cuando aparecieron los grises, con porras y pelotas de goma. Los asistentes comienzan a desperdigarse y es entonces cuando —como muestran las fotos— “las mujeres trans y las prostitutas se pusieron a la cabeza de la marcha porque, como decían, 'nosotras ya estábamos muertas'”.

El relato de Marey —nacida 20 años después de aquel hito fundacional— coincide con el recuerdo que Empar Pineda, militante feminista lesbiana y, en aquel momento, dirigente del Movimiento Comunista, dejaba a elDiario.es en el cuarenta aniversario de aquella histórica protesta. “La presencia de los grises hacia la mitad de las Ramblas hizo que la gente se empezara a dispersar, y quien hizo de escudo y nos protegió fueron transexuales y travestis, a quienes no habíamos dejado ocupar la cabecera de la manifestación porque nos preocupaba la imagen”.

Fito Ferreiro, miembro de la Asociación Palestra y una de las personas que acompañó más de cerca a Trini en sus últimos años en A Coruña, añade con cierto humor un matiz que conoció hace poco. “El movimiento homosexual estaba con la burguesía barcelonesa y, al final, se unieron las trans, algo que no les gustó mucho, porque no querían mezclarse”. Sin embargo, fue precisamente la presencia de este grupo la que hizo que los grises no se empleasen a fondo. “Al final, entre la policía y el mundo de la noche, todos se conocían”. Su relación se basaba en las detenciones, pero también en “favores” que se hacían mutuamente. “Los agentes las reconocieron y se quedaron allí”.

“La estáis tratando como una señora”
Como corresponde, Ferreiro conoció a una Trini recién llegada en una manifestación del Orgullo en A Coruña, una década antes de su muerte. Tras Barcelona y París, ella había intentado volver a la casa familiar de Fuentes de Jiloca, pero estaba casi en ruinas, así que decidió retornar a su lugar de nacimiento. De entrada, él no tiene ni idea de quién es su nueva amiga. Lo descubre cuando, con el trato, comienza a soltarse. “Ella tenía muchas ganas de contar”.

Ferreiro recuerda una conversación con Carla Antonelli —la primera diputada trans y actual senadora—, a la que mostró su extrañeza porque Trini “los quisiese tanto”. “Es porque la estáis tratando como una señora”, le contestó ella. “Son mujeres que eran el despojo de la sociedad: transexuales, que no tenían su espacio, dedicadas a la noche, tanto al espectáculo como a la prostitución. Trini tuvo una vida muy complicada. Los que estuvimos a su alrededor la tratábamos como una persona y ella lo valoró mucho”.

En Barcelona, Trini trabajó durante años como limpiadora en un hotel propiedad de la familia Pujol, hasta que el uso de productos químicos le provoca una enfermedad crónica. Cuando va a coger la baja descubre que, en todo ese tiempo, los Pujol no habían cotizado por ella. Como el salario no le llegaba, había empezado a prostituirse de forma ocasional, pero desde ese momento es cuando pasa a hacerlo “a tiempo completo”. Al mismo tiempo, hacía performances en clubs nocturnos. Marey cuenta que tenía varios números: en uno, bailaba envuelta en un mantón de manila; en otro, con una estelada. De ninguno de ellos se conservan fotografías. Nazario le contó a Ferreiro que en la última época, con los sesenta años ya muy cumplidos, Trini era la encargada de llevar bocadillos a las chicas que hacían la calle y de mantener encendido el fuego en los bidones que usaban para entrar en calor. “Así se ganaba el dinero”.

Poco después de llegar a Coruña, Trini empieza a tener problemas de cadera. Un grupo de personas, encabezadas por Ferreiro y la escritora Eva Mejuto, la ayudan en su día a día y le hacen compañía. Ahí comprueban sus dotes para la supervivencia. “Sabía todos los trucos y se buscaba la vida como fuese”. En 2009, había recibido una indemnización como represaliada por la Ley de Vagos y Maleantes. Según la Asociación Ex-Presos Sociales, que fue quien impulsó esa compensación económica, a Trini la Ley de Memoria Histórica sólo le proporcionó un reconocimiento simbólico. Vivía de una pensión no contributiva, algo que, según la Fundación 26 de diciembre, le pasa a casi tres de cada cuatro personas LGTBIQ+ mayores de 65.

“Iba al banco de alimentos a por comida, a la parroquia a por mantas, a servicios sociales para que le llevasen la comida, le pagasen las gafas, la Moto”. La Moto era como Trini llamaba a su silla de ruedas. Como vivía muy cerca del Paseo Marítimo, cuando hacía buen tiempo la usaba para llegar a la zona de la playa en la que estaban los socorristas. “Así la ayudaban a bajar a la arena para tomar el sol”.

“Lo que guardamos”
Un mes antes de su muerte, Ferreiro llevó a Trini al Orgullo de Ribadumia, en Pontevedra. “Fue muy bonito, la gente le daba mucho cariño”. Él recuerda especialmente cómo conectó con una adolescente trans, de 16 años, a la que le regaló los pendientes que llevaba puestos. “Ella era así, regalaba todo lo que tenía. Ibas a su casa y volvías con collares, sortijas... todo baratijas. Cuando murió, me tocó ir a recoger sus cosas a la residencia. Al verlas en casa, me pregunté qué iba a hacer con todo eso. Fue ahí, hablando con Sergio, cuando surgió contar la historia de Trini a partir de su armario”.

“El armario representa lo que guardamos, lo que acumulamos”, relata Marey. “Al final, lo que Trini conservaba es lo que había en él: ropa, una caja con documentos y fotografías... pero poco más. Tuvo que mudarse tantas veces que no tenía grandes pertenencias”. El armario de la exposición no es el de Trini, sino uno de segunda mano comprado para la ocasión. El visitante podrá rodearlo y ver diferentes partes de su vida: la foto en la manifestación de Barcelona, una entrevista “cuando era prostituta, reivindicando que no las expulsasen del Camp Nou durante las olimpiadas de Barcelona”, la única imagen que se conserva de sus espectáculos artísticos, otras donadas por Nazario... También el abrigo que llevaba cuando hacía la calle o el traje que se puso en su homenaje. La comisaria añade al listado una carta que considera “muy especial” en la que Trini narraba su vida “para pedir al Justicia de Aragón que se la dignificase como persona y se le diese una ayuda para poder vivir en su pueblo”. No tuvo efecto, pero a Marey le parece que demostraba “mucho valor” al demandar algo así.

La exposición, que permanecerá una semana en la Biblioteca Municipal de A Coruña antes de desplazarse a otros municipios de la provincia, no solo busca homenajear a Trini, sino a todas las personas que lucharon por los derechos del colectivo “no hace tanto tiempo”. “Mostrar cómo vivíamos las personas LGTBI y sobre todo las trans hace 50 años, porque si no recordamos nuestro pasado va a ser muy difícil que construyamos bien nuestro futuro bien”, relata Ferreiro. “Hoy estamos aquí gracias a la lucha de esas personas, que convocaron la primera manifestación en Barcelona, que se enfrentaron a la policía, que estuvieron en la cárcel... Gracias a ellas hoy tenemos los derechos que tenemos y debemos acordarnos de todo el sufrimiento que costó”.

viernes, 10 de enero de 2025

#hemeroteca #ocaña #testimonios | 'Ocaña, un retrato intermitente', de Ventura Pons: la mirada descarnada y salvaje a hombre libre y al artista inclasificable

Ocaña, Camilo y Nazario en la película de Ventura Pons //

'Ocaña, un retrato intermitente', de Ventura Pons: la mirada descarnada y salvaje a hombre libre y al artista inclasificable

El director, fallecido en 2024, entrevistó a José Pérez Ocaña, artista inclasificable
Rafael Muñoz | RTVE, 2025-01-10
https://www.rtve.es/television/20250110/ocana-retrato-intermitente-ventura-pons-mirada-descarnada-salvaje-a-hombre-libre-artista-inclasificable/16397003.shtml

"¡Que sigan pasando mis películas!", dijo Ventura Pons cuando un periodista de La Vanguardia le preguntó sobre cómo quería ser recordado. Fue en 2017 y ahora, un año después de su muerte, RTVE recupera dos títulos de su filmografía. ‘Animales heridos’ y ‘Ocaña, un retrato intermitente’, su primera película. El barcelonés arrancó profesionalmente en los 60 y 70 en el terreno de los documentales y como director de teatro y en 1977 rodó esta peculiar obra, que es una mezcla de géneros. Las Ramblas de Barcelona se transforman en las tablas de un teatro en el que Ocaña, como todos conocían a José Pérez Ocaña, se desnuda en varios actos.

La cámara, la cuarta pared, le acecha, sigue y persigue. Y a la vez atrapa momentos que son piezas de un puzle: solo conocemos al personaje cuando se todos se unen. Detrás de cada frase, de cada recuerdo, de cada reflexión hay un retazo de su vida que surge de forma intermitente y que, en muchos casos, transcurre de forma paralela a las vidas de una ciudad, Barcelona, y una sociedad, la del postfranquismo, que empezaba a cambiar y abrirse a otras libertades.

Para referirse a Ocaña se dice que fue pintor, activista, ‘performer’, artista multidisciplinar, gay, rebelde con muchas causas, revolucionario en lo cultural, combativo en lo social. Nació en Cantillana, Sevilla, en 1947, y renació, como Ave Fénix, en la Barcelona que inauguraba los años 70. Salió del armario vestido de libertad y con libertad se expresó artísticamente. Cuando el lienzo se le quedaba pequeño, se pintaba la cara y los labios y salía a la calle para seguir expresándose, luciendo un vestido que no dudada en airear para mostrar que no llevaba ropa interior.

“Me preguntaba el por qué me desnudo por la calle. Bueno, a mí me gustaría saber por qué la gente lleva ropa. ¿Por qué no ir por la calle desnudo? Es como romper algo, y a mí me gusta romperlo", dice Ocaña al inicio de la película, donde recuerda su primer ‘streptease’, "el primero en España ante siete mil personas", muchas de ellas pensaron entonces que veían a una mujer, ya que el artista escondió sus genitales para la ‘performance’. "¡No soy travesti, soy teatrero!”. Ocaña habla de machismo y misoginia, del maltrato a la mujer, de la necesidad de no poner etiquetas. Temas de absoluta actualidad. Todavía.

Habla tumbado en la cama, junto a un espejo, y la cámara capta a los dos seres que habitan en Ocaña, el hombre y el artista. Los recuerdos le llevan a la infancia y pubertad, a los juegos eróticos, a veces perversos, los primeros encuentros sexuales con los chicos del pueblo en las viñas, el río o los pajares. "Yo no había oído la palabra homosexual hasta que llegué a Barcelona".

Ocaña, lo tuyo es puro teatro
La vida y la obra de Ocaña están fuertemente relacionadas: la una bebe de la otra para enriquecerse. En su 'teatro' no hay falsedad, no hay disfraz, solo verdad y la búsqueda de la identidad. Era un artista esponja, que absorbió de todo lo que le rozó, desde su tierra y su familia hasta sus demonios internos. Trató, sin pudor ni temor, temas como la estética y el fetichismo religioso, las tradiciones culturales y el folclore, la homosexualidad, la muerte. En un momento de la película dice ser "una libertataria”, término que acuñó para unir su libertad y su actitud contestataria con las que ondeaba su bandera.

Fue un personaje atractivo para la prensa, porque incitaba al escándalo: Ocaña no tenía filtros, ni frenos. Reinó en Las Ramblas y la Plaza Real, lejos de la zona alta de Barcelona donde residía la burguesía. "Soy un marginado como las putas, los chulos, los maricones, como los ladronzuelos que roban motos. Aunque soy pintor, puedo meterme en su mundo. Me siento identificado entre esa gente".

La película, que en 1979 no pudo emitirse en la Segunda cadena de Televisión española por la censura, es hoy una cinta de culto, y las nuevas generaciones se acercan a la leyenda de Ocaña con su propio lenguaje: Ocaña era un ‘outsider’, un icono de la cultura ‘underground’, no era un artista ‘mainstream’. La cinta se emite ahora en 'Historia de nuestro cine', junto a Animales heridos, para rendir con ellas un pequeño homenaje a Ventura Pons en el primer aniversario de su muerte. Ambas películas se incorporan al catálogo de RTVE Play, que se refuerza con nuevos títulos de cine, series, documentales y programas.

#hemeroteca #gais #redessociales #arte | Brontë, el ‘influencer’ del modernismo: “No solo Gaudí vale la pena. En España solo cuidamos lo que les gusta a los guiris”

Brontë, el ‘influencer’ del modernismo: “No solo Gaudí vale la pena. En España solo cuidamos lo que les gusta a los guiris”
Desde sus redes sociales, este madrileño de 27 años reivindica el legado del ‘art nouveau’ más allá de Gaudí, ese que no sale en las guías turísticas, y confiesa que el modernismo le salvó la vida
Diego Parrado | El País, 2025-01-10
https://elpais.com/icon-design/arte/2025-01-10/bronte-el-influencer-del-modernismo-en-espana-solo-cuidamos-los-sitios-que-les-gustan-a-los-guiris.html 

Brontë en el palacio de Longoria //
“¡Jódete, Gaudí!”, le atiza en sus vídeos. Pero, como buena némesis del arquitecto, Brontë es también un gran conocedor de su obra, y sus respectivas vidas se reflejan como en una obsidiana. “Nacimos un 25 de junio, soy vegetariano como él, y los dos fuimos un poco raritos en el colegio. Aunque yo salí del armario y él no”, precisa frente a un café. “No, no hay pruebas de que Gaudí fuese gay”, ríe. Les une sobre todo una loca afición a las curvas y los ornamentos, porque como bien saben sus seguidores de Instagram y TikTok (@brontesbien), a este madrileño de 27 años le fascinan los edificios modernistas. En estas páginas posa en uno de sus preferidos, el palacio de Longoria, al que en uno de esos vídeos sobre modernismo ha descrito como el “jódete Gaudí definitivo”. También ha elogiado con este grito de guerra la Colonia de la Prensa en Carabanchel o a Antonio Palacios, pero ni siquiera es que Gaudí le disguste. “Lo que de verdad quiero decir con esa frase es que su modernismo no es el único que merece la pena. Me fastidia su ‘marketing’, que se promocione tanto sus edificios mientras otros modernistas de Barcelona están cayéndose a pedazos”, explica. Y en su móvil enseña un azulejo que acaba de “rescatar” en una visita a la capital catalana. “En España solo cuidamos los sitios que les gustan a los guiris”.

A Brontë el modernismo le salvó una vez la vida. Fue precisamente allí, en Barcelona, adonde se mudó cuando, tras estudiar Sociología y Políticas en Madrid, empezó a trabajar de guía en el castillo de Santa Florentina de Canet del Mar. “Hacía de todo. De hecho lo que más me gustaba era limpiar las vidrieras de Montaner”, dice en alusión a su ídolo e iniciador en el modernismo, Lluís Domènech i Montaner, quien en 1910 diseñó algunos espacios de ese castillo. Allí Brontë descubrió que había días en los que solo la belleza conseguía animarle, y cuando poco después entró “en una racha muy oscura”, se echó a las calles de Barcelona a aumentar la dosis. “Pedía citas en dentistas solo porque quería colarme en determinados portales. Sonará tonto, pero visitar edificios modernistas fue mi salvación”. Se refiere, por ejemplo, al hospital de Sant Pau, una de las joyas del modernismo de Montaner, donde el pasado enero grabó uno de sus primeros vídeos de TikTok. Se hizo viral (“púdrete, Gaudí”) y eso le animó a divulgar otros edificios modernistas como los de Alicante, de la que ha dicho que es como “esa prima choni que tiene muchas cosas guays pero las mezcla mal”. “Hasta ahora el más visto es el de las cafeterías para buscar marido rico. Gustó por lo que gustó, pero muchos seguidores me han dicho que también hizo que empezaran a interesarse por el modernismo”.

De todos los estilos, él prefiere este último porque “es el más ‘drag’”, así que no es de extrañar que, como un buen programa de RuPaul, sus vídeos y chascarrillos (todo un diccionario Z, habla de edificios para “divorciadas” y otros “a punto de volcar de chorro”) tengan un trasfondo reivindicativo. “Jamás colaboraría con una de esas inmobiliarias tiktokeras. La especulación tiene mucha culpa de que las ciudades cada vez tengan menos identidad propia, que es una de las cosas contra las que intento luchar. Creo, como Montaner, que la gente tiene que sentirse representada por los edificios de su ciudad, y eso es algo que el modernismo consiguió incorporando no solo símbolos locales como el dragón de Sant Jordi sino artesanías como la del azulejo”, explica Brontë, y añade que también se ha puesto límites como guía de las visitas que organiza en Madrid y Barcelona. “Me niego a hacerlas en inglés. Yo lo que quiero es enseñarle los edificios de una ciudad a la gente que de verdad va a sentirlo si alguna vez los derriban”.

Con ese mismo objetivo le gustaría grabar documentales y comisariar una exposición sobre suelos modernistas, su debilidad, de los que dice que no entiende que no tengan ya un museo en Barcelona siendo tan famosos los de esta ciudad. Por supuesto ya ha pensado el título. No, es uno más bonito: “Jardines de interior”.