sábado, 29 de abril de 2017

#hemeroteca #lesbofobia | La joven malagueña tras aterrizar en Barcelona: “Mamá, estamos bien. Quédate tranquila”

Imagen: Telecinco / Jimena y Shaza
La joven malagueña tras aterrizar en Barcelona: “Mamá, estamos bien. Quédate tranquila”.
Las dos jóvenes llegaron pasada la medianoche y se encuentran bien, aunque cansadas y afectadas.
Esperanza Codina | El País, 2017-04-29
http://politica.elpais.com/politica/2017/04/29/actualidad/1493422276_930811.html

Jimena Rico Montero, la joven malagueña de 28 años que permanecía retenida en Turquía junto a su novia, una chica de nacionalidad egipcia llamada Shaza Ismail, ya está en España junto a su pareja. Ambas se encuentran en buen estado de salud y han llegado pasada la medianoche al aeropuerto de Barcelona, según ha informado la Subdelegación del Gobierno en Málaga. La madre, Ramona Montero, confirma que las chicas se encuentran bien, aunque cansadas y afectadas. "Mamá, estoy bien, estamos bien. Quédate tranquila", le dijo anoche cuando la llamó tras aterrizar en Barcelona, con el teléfono que le dejó un Guardia Civil. Espera ver a Jimena y a Shaza a lo largo del día.

La Guardia Civil de esta provincia, en colaboración con la de la Ciudad Condal y con las autoridades españolas en Turquía, han participado en la localización y deportación de las dos mujeres. El cónsul de Estambul se personó en la mañana de este viernes en el centro donde estaban retenidas para llevar a cabo los trámites que permitieran su salida del territorio turco.

La familia de Jimena, que tiene doble nacionalidad española y argentina y reside en Londres desde hace cuatro años, vive en Torrox y denunció su desaparición el pasado martes. Su madre y su hermana temían que le hubiera podido pasar algo porque se encontraba en Turquía huyendo del padre de su novia. Este hombre supuestamente no admitía la orientación sexual de la hija y la habría amenazado de muerte.

El caso es complejo y la investigación, en un momento incipiente, se abordó con todas las cautelas. La huida de Jimena y Shaza, según la denuncia, habría llevado a las chicas de Dubai al aeropuerto de Tiflis, capital de Georgia, y a las ciudades turcas de Samsun y Estambul. La última comunicación de Jimena, con la compañera con la que comparte piso en Londres, se produjo el pasado lunes por la mañana a las 9.38. Hasta este jueves, cuando se ha puesto en contacto con su familia.

La pareja mantiene una relación desde finales de 2016. Se conocieron en Londres y hace unos días volaron “engañadas” a Dubai para ver a la familia de Shaza, después de que les comunicaran que su madre estaba muy enferma. Una vez allí, el padre de la chica egipcia habría amenazado de muerte a su hija por mantener una relación homosexual y la habría denunciado ante las autoridades del emirato. Gracias a unos conocidos, lograron huir hasta Georgia, aunque fueron localizadas por el padre antes de que pudieran coger un vuelo de regreso a la capital inglesa.

El hombre se trasladó junto a otros familiares hasta el aeropuerto de Tiflis y protagonizaron un altercado en el que intervino la policía de este país.

El padre de Shaza, en una llamada telefónica a la hermana de Jimena, reconoció este episodio, pero aseguró que no había vuelto a saber nada de las dos mujeres. Ellas lograron llegar a la frontera turca y cogieron un autobús hasta la ciudad de Samsun, donde pasaron 12 horas retenidas por la policía.
 
Y TAMBIÉN…
La española de Torrox retenida por error como terrorista en Turquía.
Telecinco, 2017-04-28

http://www.telecinco.es/blogs/luzdeluna/terrorimo-jimena-rico-torrox-homosexual_6_2362590005.html

#hemeroteca #bullying | “No quiero que me peguen más, ni a nadie”

Imagen: Deia / Mariam El Youssfi
“No quiero que me peguen más, ni a nadie”.
La familia El Youssfi denuncia ante la Policía y el Gobierno vasco la agresión sufrida en clase de gimnasia por su hija de 10 años a manos de seis niños en el Colegio El Pilar de Barakaldo.
Aitzol García | Deia, 2017-04-29
http://www.deia.com/2017/04/29/sociedad/euskadi/no-quiero-que-me-peguen-mas-ni-a-nadie

La familia El Youssfi ha denunciado ante la Policía Municipal y el Gobierno vasco la presunta agresión sufrida el jueves por su hija Mariam, de 10 años, en la clase de gimnasia del Colegio El Pilar de Barakaldo. La tía Sumaia y su madre, Noura, están indignadas porque el profesor de Educación Física, según su versión, no hizo nada para impedir que un grupo de seis niños acorralasen a Mariam en plena clase para insultarla y pegarla. No habría hecho nada ni mientras se producía la riña, ni tras ver el rostro de la niña amoratado. Como consecuencia de la pelea, la menor presenta numerosas contusiones y cortes en la cara y cuello, un parte de lesiones que el Hospital de Cruces ya habría remitido al juzgado. Según el relato de esta familia, han decidido recurrir al amparo de la justicia ante la negativa de la dirección del colegio a actuar contra el docente. A lo largo de la tarde de ayer este periódico intentó ponerse en contacto con el colegio para contrastar la denuncia, sin conseguirlo.

En el atestado policial, la familia denuncia la presunta agresión sufrida por su hija a las 12.15 horas mientras estaba en clase de gimnasia por parte de seis compañeros de curso. “Yo estaba tranquilamente en gimnasia y mientras jugábamos al pillapilla, de repente un niño vino insultándome ‘puta tofu, gorda’ y todo eso que a mí me fastidia”, afirma Mariam a Deia, visiblemente más tranquila que su tía y su madre. “Yo no le hice ni caso y me empezó a pegar y, como sabe que no me va a ganar, vino con toda su banda y me empezaron a pegar patadas, a insultarme y a tirarme los aros que estaban en el suelo”. Todos tienen 10 años. Según el testimonio de la menor, el maestro le mandó sentarse en una esquina y poco después concluyó la clase sin que el docente “hiciera nada”, asegura.

En la denuncia presentada, la familia manifiesta que el profesor se encontraba en el lugar de los hechos y que en el momento de la agresión estaba mirando una tableta y que no hizo nada aun siendo testigo de los hechos. En su declaración, la niña hace constar que aunque no solicitó ayuda a su profesor, este no le atendió en ningún momento, ni durante, ni después de la agresión y que incluso mientras se estaba produciendo la pelea, el docente levantó la cabeza, miró a la niña y se encogió de hombros haciendo caso omiso a lo que ocurría a unos metros.

Después, dice Mariam, “me fui a los vestuarios y una niña me ayudó, me llevó al baño, me lavó las heridas y después me vieron las monitoras del comedor y me llevaron a Dirección y luego llamaron a mis padres”, afirma Mariam. Y aquí empieza el calvario de una familia que no comprende el comportamiento del centro. Según la versión de la tía y la madre, y tal y como consta en la denuncia, el centro no se puso en contacto con ellos hasta las 14.41 horas, cuando las cuidadoras del comedor dieron aviso a la dirección.

Parte de lesiones de Cruces Según Noura, la directora “dijo a mi marido que Mariam estaba en clase de gimnasia, que se cayó, que debía de haberse peleado y que tenía algunas heridas en la cara. Mi marido le preguntó si tenía que ir para llevarla al médico para curarla, que si tenía algo grave y le dijeron que no, que le limpiaban en el centro. Mi marido pensaba que se trataba de una pequeña herida típica de los niños”. Pero cuando Noura fue a recoger a su hija a las 16.30 horas al colegio, no pudo reprimir las lágrimas. “Mi hermana fue a recoger a la niña a la salida del colegio. Salía toda arañada, con los pelos revueltos, le han roto los pendientes, bueno una paliza... moretones por todo el cuerpo. De la impotencia mi hermana se puso a llorar como una tonta al ver a su hija de esa manera”, asegura la Sumaia, quien afirma que el resto de madres apoyaron a su hermana “porque de la misma forma que le ha pasado a mi sobrina, le puede ocurrir al hijo de cualquiera y nadie quiere eso”.

Tras el impacto inicial, la madre fue a hablar con la dirección del centro para pedir explicaciones que no han satisfecho a la familia ya que, según su versión, “no reconocen la responsabilidad del profesor”. Entonces llevaron a la menor al Hospital de Cruces, donde revisaron el estado de la niña y redactaron un parte de lesiones que el centro hospitalario habría remitido al juez. Acto seguido, la madre presentó una denuncia en la Policía Municipal de Barakaldo ya que aunque la niña ya había sufrido otras agresiones “no podíamos pensar que podían llegar a esta gravedad”, señala Noura. Para la familia, este grave incidente ha supuesto un jarro de agua fría porque justo este curso la menor ha comenzado a integrarse bien en el centro y a tener amigas tras años de insultos y marginación. Hablan abiertamente de ‘bullying’.

“Mariam ha sufrido agresiones desde que empezó el colegio hace cuatro años. Desde el primer año tenía problemas con los compañeros, sobre todo psicológicos, la insultaban muchísimo”, asegura la madre. “Se metían con su aspecto, comentarios racistas, hace poco me ha dicho que le han llamado dentro del colegio yihadista y que iba a hacer explotar el colegio”. La menor confirma la presión sufrida los últimos años, pero espera que todo cambie a partir de ahora. “Solo quiero que la gente me trate mejor y que no me peguen, ni a mí, ni a otra gente, ni a nadie”.

Y TAMBIÉN..
Un grupo de jóvenes prende fuego a un menor en Torredembarra.
Está ingresado en la Vall d'Hebron con quemaduras graves y los Mossos investigan el caso.
Marc Rovira | El País, 2017-04-28
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2017/04/28/catalunya/1493366866_792958.html

#hemeroteca #gestacionsubrogada | Abuela y madre a la vez de las mellizas de su hijo homosexual

Imagen: El País / Roberto, Valeria y Víctor con las niñas Alce y Valentina
Abuela y madre a la vez de las mellizas de su hijo homosexual.
Valeria, de 52 años, no dudó en ayudar a su hijo Víctor y al marido de éste, Roberto, para que pudieran ser padres.
Marcos Moreno | El Español, 2017-04-29

Cuando Víctor Oliveira le explicó su condición sexual hace ya mucho tiempo a su madre, Valeria, ella le respondió que podría gestar al niño de éste, llegada la ocasión. Nadie volvió a contemplar ni recordar esa propuesta hasta hace un año.

Después de 3 años casados, Víctor y Roberto Pereira entraron en el proceso de adopción. Hicieron todo el papeleo y estaban dispuestos a esperar los 4 ó 5 años que tarda la respuesta. Fueron a darle la noticia a Valeria, pero la futura abuela no se alegró tanto como pensaban: “Ah, yo pensaba que gestaría a tu hijo”, le dijo a Víctor.

A partir de entonces esta familia cuenta los acontecimientos como si se tratase de la bajada de una montaña rusa; uno va muy rápido, pero ni puede ni quiere bajarse de la atracción.

Roberto dijo que no estaba dispuesto a arriesgar la salud de su suegra, pero Víctor llamó por su cuenta a una clínica de fertilidad. El médico, entusiasmado, programó todos los análisis. En un mes estaba introduciendo en el útero de Valeria dos embriones. Habían sido creados con dos óvulos de una donante anónima: uno, fecundado con un espermatozoide de Víctor, y otro, con un espermatozoide de Roberto.

El día en el que Valeria cumplía 52 años fue el elegido para contar la noticia a familia y amigos. Nadie encontró palabras hasta que Valeria se levantó la blusa y mostró la barriga: estaba encinta y esperaba dos niñas.

El embarazo, la cesárea y los dos primeros meses de Alice y Valentina han transcurrido con las complicaciones y normalidad típicas de cualquier otra gestación y nacimiento.

Roberto y Víctor viven en Madureira, un barrio humilde y ruidoso de Río de Janeiro, aunque su casa más bien parece un oasis de silencio. Alice y Valentina permanecieron dormidas las dos horas de entrevista con El Español. Los adultos hablan con voz baja y firme, se nota que han respondido a las mismas preguntas muchas veces. “Yo soy su abuela. No soy su madre. Sus padres son ellos. Sólo guardé a mis nietas hasta el momento adecuado de entregárselas a sus padres”, dice Valeria. Su hijo refuerza: “A veces las niñas lloran, pero yo no dejo a mi madre cogerlas en brazos enseguida, porque no es bueno”.

Cuesta creerlo, pero los padres no dan ningún síntoma de miedo cuando sus hijas entren en la repetitiva etapa de preguntar "por qué": “Sólo se siente falta de algo que se ha tenido en algún momento, y nuestras hijas no van a tener falta de amor, así que no hay por qué explicar algo que no hace falta”, dice Roberto.

Los comentarios de los demás
Para cuando los demás empiecen a comentar, ellos también tienen la respuesta. “cuando abrimos nuestro perfil de instagram (@paisdegemeasfiv) estábamos pendientes de los comentarios, y cada 100 reacciones negativas había 15.000 ‘likes’. La mayoría de nuestros seguidores son padres heterosexuales que están criando hijos como nosotros. Si podemos ayudar a otros padres, ya es mucho. Creemos que es mejor encontrar en las noticias historias como las nuestras, historias de amor y no historias de conflictos, guerra y problemas”.

Con bastante tranquilidad, Víctor, Roberto y la “algo más que abuela” Valeria hilvanan unos argumentos con otros, incluyendo sorprendentemente el religioso. Valeria es católica convencida; sigue semanalmente los consejos de un sacerdote que tiene un programa en la televisión brasileña: “Creo en Dios. Hay gente que puede pensar que lo que hemos hecho se escapa de la voluntad de Dios, pero claro que es voluntad de Dios, tanto es así que las niñas están aquí, perfectas y con salud, eso es porque Dios lo ha querido, ¿no crees?”.

Las niñas son diferentes, porque no son hijas biológicas del mismo padre, pero Roberto y Víctor no se detienen mucho en ese tema. Tomaron esta decisión mientras esperaban la llegada de un hijo adoptado. Dicen que la biología no les interesa y se enfadan cuando los visitantes se empeñan en definir qué melliza es hija de quien. Las dos hijas son hijas de los dos.

Incesto
Los antropólogos han escrito páginas y páginas acerca del tabú del incesto, que está presente en todas las culturas. Se ha estudiado mucho este fenómeno como el elemento que podría unir a toda la humanidad al margen de las costumbres específicas de cada lugar.

En este caso el espermatozoide de un hijo ha estado en el útero de su madre. Víctor, rígido, dice que “profesionalmente” (es psicólogo) no ve incesto por ninguna parte: “Incesto es un acto sexual y es una relación amorosa, pero aquí no hay nada de eso. Mi madre y yo tenemos claros nuestros sentimientos. Hemos producido unas niñas extra-corporalmente en un laboratorio y ella las ha gestado. No hay ni relación carnal ni sentimientos amorosos”.

Legalidad
Si estas niñas hubieran nacido en España, la Ley de Técnicas de Reproducción Asistida de 2006 habría declarado nulo el contrato de gestación subrogada. La legislación española se rige por el principio del derecho romano 'mater semper certa est', que une maternidad con embarazo. Es decir, la mujer que da a luz es la madre.

El derecho brasileño recogió otra opción en 2013: las mujeres pueden ceder su útero para una gestación, sea suyo o no el óvulo, siempre que no exista compensación económica. Eso sí, la donación temporal del útero sólo está prevista para las familiares de la pareja hasta el cuarto grado: madres, abuelas, hermanas, tías y primas.

Mariana Picanço, abogada especialista en Derecho de la Maternidad de la Universidad Federal de Río de Janeiro, nos explica que “dicha resolución fue formulada en función de los nuevos modelos de familia, con intención de acompañar los cambios en la sociedad y con especial atención a las parejas homosexuales”.

Sin embargo, en España algunas asociaciones de homosexuales se han unido a movimientos feministas este mes de abril para plantar cara al alquiler de vientres. Afirman que “no se puede obtener un deseo personal a costa de la explotación reproductiva de las mujeres”. Juntos han formado la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres que se opone a cualquier tipo de regulación de la subrogación, ya sea altruista o comercial, y abogan por continuar con la prohibición absoluta.

El 6 y 7 de mayo tienen previstas movilizaciones contra “el mayor evento en España para informar y discutir las diferentes posibilidades en gestación subrogada”. Se trata de la feria Surrofair que se va a celebrar en Madrid. Los expositores son agencias de gestación subrogada. En los últimos se han multiplicado, favorecidas por la publicidad que les otorga el creciente número de famosos que acuden al extranjero en busca de vientres que den a luz a sus hijos. La polémica se adivina tan grande que el hotel en el que iba a ser celebrada la feria ha decidido no albergarla. Pero los organizadores están buscando un nuevo espacio.

Los grandes partidos en España no se ponen de acuerdo en cuanto a qué postura tomar sobre el tema. En sus filas todos tienen defensores y detractores. La proposición de ley que más se discute en los congresos es la de la Asociación por la Gestación Subrogada en España, que sólo contempla la gestación subrogada altruista. Se trataría de una gestación que conllevaría compensación económica pero sólo “como reconocimiento a la dedicación y al tiempo que la mujer dedica a la gestación”.

Nos lo explica la portavoz de la asociación Aurora González que ya ha tenido sus hijos de forma natural, pero quiere gestar el hijo de una conocida que no puede hacerlo: “Lo que proponemos es que sea el Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales quien fije esa compensación como ya lo hace, por ejemplo, con la donación de óvulos, y siempre debe tratarse de una decisión libre, consciente, voluntaria e informada de la mujer”. La solución brasileña de restringir la gestación subrogada a las familiares más próximas no está contemplada en las propuestas en España.

"Plantando amor"
A 7.000 kilómetros de distancia, en Río de Janeiro, las mellizas Alice y Valentina siguen sin llorar. Cuidan de ellas los dos hombres que les aportaron los espermatozoides y la mujer que las gestó en su útero. Sea lo que sea lo que opinen sus vecinos sobre sus relaciones de parentesco, ellos insisten en dejar claro que lo que les ha llevado hasta aquí son los valores de entrega y amor.

“Estamos plantando amor y vamos a recoger amor. Deseamos que las niñas sean mejores que nosotros para que el mundo sea mejor, para que todo mejore. Vemos nuestro futuro lleno de amor”. Y se miran entre ellos cómplices y preocupados. Poco va a durar la calma si tardan en ponerse a preparar los biberones de la siguiente toma.

viernes, 28 de abril de 2017

#hemeroteca #franquismo | La huella del terror franquista en Bizkaia : jurisdicción militar, políticas de captación y actitudes sociales (1937-1945)

La huella del terror franquista en Bizkaia : jurisdicción militar, políticas de captación y actitudes sociales (1937-1945) / Erik Zubiaga Arana.
Leioa : UPV/EHU, 2017 [04-28].
306 p.
Colección: Historia Contemporánea; 52.
ISBN 9788490825488 / 15 €

/ ES / ENS
/ Bizkaia / Euskal Herria / Franquismo / Historia – Siglo XX / Persecuciones políticas / Sociología

Este libro trata sobre el funcionamiento y el impacto de la jurisdicción militar tras la entrada de las tropas sublevadas en la villa de Bilbao. Los primeros tres bloques de la obra ofrecen una radiografía integral de la represión jurídico militar, que no se limita a consignar únicamente las sentencias de cárcel y de muerte sino que aborda también el desenlace de aquellos expedientes que finalizaron tanto con el sobreseimiento de la causa, la absolución, así como con la conmutación de la pena, proporcionando además un retrato completo del perfil político y social de los procesados.

Ahora bien, pese a que la represión fue elemento configurador de la identidad del régimen franquista y el pilar donde se fundamentó su asentamiento, la consolidación del nuevo régimen no pivotó exclusivamente sobre las estrategias del miedo y la represión. La pervivencia y la longevidad del nuevo Estado requirieron inexorablemente tanto la neutralización de la disidencia como la adhesión o, al menos, el consentimiento de una gran parte de la sociedad civil.

La presente obra dedica también un espacio a analizar las políticas de captación implementadas y las actitudes sociales acontecidas en Bizkaia durante la inmediata posguerra.

#hemeroteca #lesbofobia | El lesbianismo no existe

Imagen: ABC / El beso de dos mujeres en Montserrat
El lesbianismo no existe.
Salvador Sostres | French 75, ABC, 2017-04-28
[Esta entrada fue eliminada del blog de Sostres, pero se recuperó desde el servicio de Google "en caché"]

Dos lesbianas se han besado delante de la Virgen de Montserrat bajo el lema “Las lesbianas también amamos, también follamos”. Eran dos lesbianas de la CUP, para acabarlo de arreglar.

Evidentemente jamás se habrían atrevido a hacer su número en una mezquita, pero tomándome la misma libertad con lo suyo que ellas se han tomado con lo mío, yo siempre he pensado que el lesbianismo no existe.

El lesbianismo es una nostalgia, justo lo contrario del amor entre machos, que es tangible, real, y tiene su propia dinámica física y placentera. En el lesbianismo todo remite al falo ausente, y tanto las realizaciones corporales como las que se llevan a cabo con juguetes de silicona son una sustitución del pene que se añora y da rabia añorarlo.

El lesbianismo no existe. Es una nostalgia, un resentimiento. No sé qué os hemos hecho. Pero en su odio está su penitencia y en cada lesbiana hay un oculto deseo de macho aunque no lo sepa o no quiera saberlo. De ahí su impostura, su inexistencia. Quieren provocar besándose delante de la Virgen, pero la Virgen las mira y sabe que no existen y les extiende su manto misericordioso. Ni siquiera necesita perdonarlas. Sólo acurrucarlas. Pobres. ¿Por qué estáis tan tristes?

Los gais pueden ser a veces un poco femeninos, o muy femeninos si conviene: todos los hombres tenemos al fin y al cabo nuestra parte femenina; pero en sus celebraciones íntimas la mujer ni está ni se la espera y más bien crearía inquietud si compareciera.

Dos mujeres retozando son en cambio un libro de memorias de lo que una vez fue duro y gustó, ahora sustituido por la añoranza de una verga redentora y sin contemplaciones; una añoranza que subyace en sus eróticos juegos que no son más que el quiero y no puedo del macho al que a la vez se desprecia y se reclama, muy como lo que sucede en las películas temáticas de señoritas que entre ellas parece que se apañan, en las que después de varios minutos haciéndonos creer que con lo suyo les basta, ambas acuden al borde de la cama, normalmente de cuatro patas, para decir al fin la verdad entusiasmadas con la virilidad que comparece. Qué bello es verlas volver a casa. La masculinidad en tiempo de saludo en el centro de la escena y todo a su alrededor convertido en apología y fiesta. Se relajan los resentimientos, se desvanecen los fingimientos y se concreta la redención tan esperada como inapelable.

Las lesbianas aman, sí, pero hay que esperarse hasta el final de la película para saber lo que en verdad aman y necesitan e imploran, que es lo que es y no lo que ellas quieren creer. Y es igualmente cierto, sí, que las lesbianas follan entre ellas pero sólo hasta que llega el macho a recordar las cuatro y eternas obviedades y a poner orden.

Besarse delante de una Virgen no es más que la misma prolongación de su juego para que todos las miremos, para reclamar la atención de una virilidad -en esta ocasión en forma de artículo- que las castigue por haber sido malas y las ponga en su sitio.

#hemeroteca #homofobia | Jean-Marie Le Pen cree que hubo una "exaltación" del matrimonio homosexual en el homenaje al policía asesinado

Imagen: Google Imágenes / Emmanuel Macron y Marine Le Pen en el homenaje a Xavier Jugelé
Jean-Marie Le Pen cree que hubo una "exaltación" del matrimonio homosexual en el homenaje al policía asesinado.
Europa Press | EcoDiario, 2017-04-28
http://ecodiario.eleconomista.es/internacional/noticias/8324412/04/17/JeanMarie-Le-Pen-cree-que-hubo-una-exaltacion-del-matrimonio-homosexual-en-el-homenaje-al-policia-asesinado.html

Jean-Marie Le Pen, cuya hija aspira a ganar las elecciones presidenciales que se celebrarán en Francia el 7 de mayo, ha criticado el homenaje de Estado al policía Xavier Jugelé, fallecido en el atentado del 20 de abril en los Campos Elíseos, por considerar que se hizo "exaltación" del matrimonio homosexual.

"Estoy asombrado por la dimensión que se le ha dado a esta ceremonia", ha dicho Le Pen en un vídeo difundido a través de su 'Diario de a bordo', donde analiza la actualidad política, según informa el periódico francés 'Le Figaro'.

Le Pen ha indicado que, si bien Jugelé merecía un homenaje oficial, "como miembros de las fuerzas del orden que ha sido víctima de su deber, como otros compatriotas, ha disfrutado de una ceremonia de dimensión nacional con el discurso del presidente de la República".

"Me parece que ha habido un error en esta ceremonia y que se le ha rendido más homenaje al homosexual que al policía", ha sostenido. Le Pen ha criticado en concreto la intervención de su pareja con un "largo discurso" que "institucionalizó el matrimonio homosexual, lo exaltó". "Eso me ha impactado", ha añadido.

El homenaje a Jugelé fue, precisamente, el primer acto que reunió a Marine Le Pen, candidata presidencial del ultraderechista Frente Nacional, y a su rival, el independiente Emmanuel Macron, tras la primera vuelta del 23 de abril, en la que ambos lograron el pase para el 7 de mayo.

De acuerdo con el último sondeo sobre intención de voto, difundido este viernes por Opinionway, Macron, que ha recibido el apoyo del conservador François Fillon y del socialista Benoît Hamon, ganaría a Le Pen con un 60 y un 40 por ciento, respectivamente.

Este margen, aunque amplio y suficiente para alcanzar el Elíseo, es menor de lo esperado, ya que el conservador Jacques Chirac se impuso a Jean-Marie Le Pen con más de un 80 por ciento de los votos en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales celebradas en 2002.

#hemeroteca #mayores | El abandono a los mayores LGTBI: "No quiero morir solo"

Imagen: Madridiario / Empar Pineda (d), vicepresidenta de la Fundación 26D
El abandono a los mayores LGTBI: "No quiero morir solo".
Javier López Macías | Madridiario, 2017-04-28
https://www.madridiario.es/443830/abandono-mayores-lgtbi-morir-solo

La Fundación 26 de Diciembre vela por los derechos y la dignidad del colectivo de mayores LGTB y le otorga atención residencial especializada por medio de la "construcción o adecuación de espacios físicos" adaptados a sus necesidades físicas, psicológicas, emocionales y sociales.

Un día fueron hombres y mujeres jóvenes valientes que decidieron amar libremente. Personas que abrieron camino y que pisaron fuerte en el pantanoso terreno de los derechos sociales. Dejaron su huella y le explicaron al mundo quiénes y cómo eran. A gritos, a besos, a abrazos y con palabras intentaron hacerse un hueco en una sociedad que les dio la espalda y que les maltrató, apaleó y encarceló.

Esa sociedad les hizo un daño que provoca que, hoy, aquellos jóvenes que quisieron ser libres, se hayan creído su propia -y falsa- indignidad. Un perjuicio que les ha provocado mucho dolor y que ha hecho que compartan un miedo terrible: el temor a morir en soledad. Son, en definitiva, una parte del tejido del colectivo LGTBi que hasta el propio grupo olvida y margina.

"Hoy en día se proyecta la imagen de que ser mayor es una carga, es algo que está asociado a la enfermedad. Esto, sumado a que ahora el colectivo gay se enfoca hacia lo jovial, la fuerza, el consumo y la belleza, provoca que estas personas terminen aisladas", explica Federico Armenteros.

Desde hace siete años, Armenteros lucha contra este abandono a través de la fundación que preside y a la que da nombre el día que derogaron parcialmente -en 1978- la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social que, durante el régimen franquista, pretendía controlar a todos los elementos considerados antisociales (mendigos, inmigrantes ilegales, prostitutas y homosexuales): la Fundación 26 de diciembre.

Fue el 25 de octubre de 2010 cuando la registró y cuando empezó a perseguir lo que él denomina una "utopía": recuperar los derechos y la estima de las personas mayores LGTB. Su sede está en Tirso de Molina, un local con varios espacios habilitados para que estas personas puedan ir y recibir ayuda. "Aquí vienen cuando ya están muy mal y, a partir de ahí, nosotros construimos un mensaje de ayuda, de acompañamiento, que es difícil de construir porque se les ha atacado tanto que se les ha convertido en personas defensivas. Es un trabajo de hormiguita y tenemos que tener mucha paciencia. Te miran con lupa en cada gesto, en cada mensaje. Se preguntan quiénes somos, que por qué les ayudamos si nadie ha hecho nada por ellos nunca... han asumido que no tienen derechos y ahí entramos nosotros. Hacemos de puente entre ellos y las administraciones públicas", cuenta.

Pero la fundación no sólo ayuda en su sede y de forma telemática, sino que también poseen pisos (cedidos por el Ayuntamiento de Madrid) en los que viven estas personas: "Se hacen compañía, se ayudan. Tenemos 17 personas en varios pisos y hacen la mejor función que pueden: se acompañan. Personas con enfermedades terminales me han llegado a decir que temen que sus vecinos se enteren de su muerte por el mal olor. Su mayor miedo es morir solos, la enfermedad que más les mata es la soledad".

Preguntado sobre la principal diferencia entre los mayores heterosexuales y los LGTB, Armenteros explica que es el papel que juega la familia. Normalmente, los primeros tienen familia (hijos, nietos...) pero los segundos han sido rechazados por la suya y "no tienen a nadie". Ahí es donde, según él, radica otro problema: "Muchos mayores gais harían lo que fueran para tener a alguien al lado, pero no tienen dónde encontrarlo. Chueca, que es el barrio gay por autonomasia, no tiene espacio para que estas personas puedan relacionarse con los demás. Para ellos sólo hay sitios donde tener sexo y, como ellos no se valoran porque ven que no tienen el cuerpo que les gustaría y el atractivo que podrían tener antes, se dejan hacer de todo. Lo que pasa la mayoría de veces es que sus propias 'parejas' les violan y les roban y, aunque ellos lo saben, no hacen nada porque sólo quieren compañía".

Desde la asociación calculan que el número de personas afectadas por esta soledad y por este olvido podría llegar a los 60.000 en Madrid. La fundación, a través de todas sus formas, ayudó a 700 de ellos en 2016, un número que esperan seguir aumentando: "Somos diversos dentro de la diversidad y queremos que eso no pase factura".

#hemeroteca #cofradias | Quieren tradición

Imagen: El País / Procesión de la Quinta Angustia, Compostela
Quieren tradición.
El paso del tiempo ha servido para fortalecer prejuicios, no para suavizarlos o borrarlos, y para fomentar las adhesiones irracionales a lo unánime.
Antonio Muñoz Molina | El País, 2017-04-28
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/25/babelia/1493130841_061914.html

El letrero aparecía en un lugar prominente en cuanto se entraba en la página web del periódico, con esa pulsación de apetencia ansiosa que gusta tanto a los publicitarios: “Quiero tradición”, “Quiero Semana Santa”. Era un anuncio turístico de la Xunta de Galicia, pero cuando esas dos frases aparecían sin previo aviso era también una afirmación de visceralidad muy propia de estos tiempos: por una parte, la visceralidad de los deseos urgentes del consumo; por otra, la del apego a lo propio, a lo originario, y en último extremo a lo religioso, en su versión más exterior y contrarreformista, más enraizada en el predominio de tantos siglos de la Iglesia católica sobre la vida española, a costa siempre del pluralismo político y la soberanía de los poderes públicos.

Cuando yo era joven la palabra “tradición” tenía un sentido negativo para las personas progresistas, porque venía asociada a lo peor de nuestra historia. Tradición significaba dictadura, oscurantismo, conformidad con lo establecido, atraso. Tradición eran los coros y danzas y los tronos de Semana Santa custodiados por la Guardia Civil en uniforme de gala y los quelonios franquistas desfilando lentamente junto a los clérigos en las procesiones. Tradición era el reverso de todo lo que ansiábamos: era el apego a lo peor del pasado, y lo que nosotros queríamos era el porvenir; era el fanatismo de lo autóctono, cuando nosotros aspirábamos a que nuestro país se abriera al mundo y abrazara las libertades que eran comunes más allá de nuestra frontera; tradición era borrar la historia real y sustituirla por fábulas patrioteras de conquistas gloriosas y resistencia al enemigo exterior; tradición era identificar lo español con lo católico.

Queríamos, y algunos de nosotros lo queremos aún, romper con aquellas tradiciones escleróticas para adherirnos a la gran tradición ilustrada de la libertad de expresión, el pensamiento crítico, el debate abierto y libre, el gobierno de las mayorías, el imperio de la ley, el respeto y la protección a las minorías y a los derechos individuales. El laicismo y la educación pública estaban arraigados desde hacía al menos un siglo en otros lugares del mundo, pero para nosotros, en los años setenta del siglo pasado, eran reclamaciones urgentes, sueños que parecían más prácticos precisamente porque se correspondían con lo habitual en otros países.

Hace 40 años justos, en el gran clamor festivo de las primeras elecciones libres, todo esto parecía accesible. Ahora comprobamos, no sin desolación, que en gran parte seguimos en las mismas, con la diferencia de que ya no hay ninguna fuerza política ni medio de comunicación que reivindique abiertamente los ideales ilustrados y laicos, y de que defenderlos a cuerpo limpio se ha vuelto más difícil y más arriesgado que en cualquier otro momento de las últimas décadas.

Viajo por Andalucía y una lectora veterana me recuerda artículos que yo publicaba en la edición regional de este periódico hace más de 20 años, cuando la dirigía Soledad Gallego-Díaz. En esa época los socialistas llevaban gobernando en España y en Andalucía más de 10 años (en Andalucía eso no ha cambiado). Yo solía escribir aquellas columnas en un estado de estupor que con frecuencia se convertía en abierta indignación. Me causaba estupor y me provocaba cada vez más indignación que las tradiciones más decrépitas del folclorismo y el oscurantismo, en vez de disiparse poco a poco, cobraran más fuerza que nunca convertidas ahora en rasgos obligatorios de una identidad andaluza inventada a toda prisa, e impuesta por la televisión oficial con un gasto de dinero público que se escatimaba para tareas de verdad necesarias, como la dignidad de la enseñanza pública. Me parecía inaceptable que por beatería, conformismo o cinismo electoral las autoridades democráticas desfilaran en las procesiones de Semana Santa con la misma reverencia con que lo habían hecho los mandamases franquistas. Mi lectora se acuerda de un artículo que publiqué en 1996, Andalucía obligatoria. Lo escribí al enterarme de que entre los cursos de capacitación del profesorado que programaba la Consejería de Educación de la Junta había uno consagrado al “espíritu rociero”. Nunca he escrito nada que provocara reacciones más agresivas. Eran tiempos anteriores a las redes sociales, pero ya abundaban las unanimidades ultrajadas: el periódico publicó una carta furiosa firmada contra mí por sesenta y tantos usuarios de los cursos de espíritu rociero, entre ellos un obispo.

Han pasado 21 años desde entonces. Hay cosas que uno escribe y que aspira a que puedan durar, en la medida incierta en que duran las cosas humanas. Hay otras que preferiría que se quedaran obsoletas, que sirvieran si acaso para atestiguar rebeldías que lograron sus objetivos, causas dignas que ya no es preciso seguir defendiendo. Viajando por Andalucía y escuchando a personas razonables que me dicen en privado lo que ya no se atreven a decir en público y ni siquiera en voz muy alta, me doy cuenta de que lo más triste de todo no es que un artículo escrito hace más de 20 años siga teniendo actualidad: es que las cosas, en Andalucía y en cualquier otro sitio de España, probablemente han ido a peor. Lo que hace 20 años fueron unas cuantas cartas al director y algunos anónimos enviados por correo sería ahora un acoso asfixiante en las redes sociales. En 40 años de democracia no ha arraigado ninguna de las tradiciones democráticas que hubieran debido sembrarse desde del principio. Para lo que ha servido el paso del tiempo ha sido para fortalecer prejuicios, no para suavizarlos o borrarlos. En vez del pensamiento crítico, que por naturaleza es individual y tiende a la disidencia, se han fomentado las adhesiones irracionales a lo unánime. Cuanta menos historia se enseña y mayor es la ignorancia del pasado inmediato, más fuerza tienen los orgullos identitarios: cuanto más sagrada es una tradición, más innecesario y hasta peligroso se vuelve el conocimiento verdadero. Sociedades clientelares y estancadas que necesitarían el flujo vivificador de la crítica y el debate abierto se sumen en una conformidad paralizadora, muy adecuada para el mantenimiento de privilegios sociales y hegemonías políticas, en un miedo al arcaico “qué dirán” que es tan dañino para la conciencia como para el despliegue provechoso de las capacidades y las iniciativas que favorecen la prosperidad. No callar es más arriesgado ahora que en 1996, pero es igual de necesario; aunque uno sospeche que, visto lo visto, también es superfluo.

#hemeroteca #defensadelatierra | Doña Francisca, el azote contra la Nicaragua de Ortega

Imagen: El País / Doña Francisca
Doña Francisca, el azote contra la Nicaragua de Ortega.
Esta líder campesina se ha convertido en el símbolo de la lucha de los agricultores y ambientalistas de Nicaragua contra la construcción del canal interoceánico impulsado por el Gobierno de Daniel Ortega y otorgado a una oscura empresa china. Le han ofrecido dinero a cambio de que abandone su batalla. Nunca ha aceptado. Perseguida, y bajo amenaza de cárcel, sigue adelante.
Sergio Ramírez | El País, 2017-04-28
http://elpaissemanal.elpais.com/confidencias/francisca-ramirez-nicaragua/

El rostro de Francisca Ramírez se ha vuelto familiar en Nicaragua. Es un rostro que inspira confianza, decidido y alerta. Estoy frente a una campesina enérgica, acostumbrada a los trabajos rudos, de piel morena que el sol ha ayudado a curtir, robusta y de baja estatura. Todo el mundo la llama con respeto “doña Francisca”, o “doña Chica”, a pesar de que apenas llega a los 40 años.

Nació en 1977 en La Fonseca, comarca del municipio de Nueva Guinea, el territorio aledaño a la costa del Caribe escogido como parte de la ruta del gran canal interoceánico. La comarca se llamaba antes Somoza, y tras el triunfo de la revolución en 1979 fue rebautizada en homenaje al fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Carlos Fonseca.

Aquel fue un escenario de guerra cuando surgió el enfrentamiento entre sandinistas y contras en los años ochenta del siglo pasado, y lo que ella recuerda de su infancia son los combates constantes, los bombardeos de los helicópteros artillados del ejército y las carreras para meterse en los refugios excavados en la tierra. Después, el terreno sembrado de cadáveres de ambos bandos.

Dos décadas antes de esa guerra, cuando los Somoza reinaban en Nicaragua, ese territorio, entonces de selvas vírgenes, fue colonizado con campesinos desplazados de las ricas tierras del Pacífico, una estrategia de la dictadura para aliviar los conflictos agrarios causados por la expansión voraz de los cultivos algodoneros que se tragaban las pequeñas huertas.

A una de esas familias desplazadas pertenece Francisca. “Mis abuelos y mi papá vivían bien allá en occidente con su poco de tierra, pero entonces los mandaron forzados a esa zona lejana. Allí no había nada, solo monte, solo selva, y a los lugares donde se iban asentando los llamaban colonias”.

Tenía siete años cuando su padre los abandonó en plena guerra. “Mi mamá quedó íngrima con la carga de los hijos. Éramos cinco. Y entonces me dediqué a trabajar con ella para ayudarla a criar a mis hermanos, que hoy me quieren como si fuera su madre”.

Desde los 12 empezó a viajar hasta Managua con una vecina a vender en los mercados productos agrícolas comprados a los finqueros de la zona, y sabe por tanto lo que significa ganarse cada centavo. Ahora es dueña de su propia tierra y de una pequeña flota de camiones para sacar granos básicos, tubérculos y jengibre, una empresa familiar en la que participa con su marido y sus hijos.

No votó por Daniel Ortega cuando este volvió al poder en el año 2006, pero confiaba en que para entonces habría aprendido de las lecciones del pasado y haría un buen gobierno. Y cuando en junio de 2014 se enteró de que había firmado un tratado para la construcción del canal inter­oceánico con un empresario chino llamado Wang Ying, le pareció bien. Como a la gran mayoría de los nicaragüenses. El canal es la gran panacea que ha estado por siglos en el imaginario nacional, y las noticias eran halagadoras.

Habría riqueza y prosperidad para todos. El ministro para Políticas Públicas de Ortega anunció que el producto interior bruto crecería, solo en los primeros años de la construcción, entre el 10% y el 14% anual, y que se emplearía a 50.000 obreros nicaragüenses con salarios nunca vistos.

Se trataba de la obra de ingeniería más formidable jamás emprendida por la humanidad, con 286 kilómetros de largo y un costo de 50.000 millones de dólares (unos 46.000 millones de euros), capaz de generar ingresos anuales por 5.500 millones de dólares (5.000 millones de euros). Los trabajos estarían terminados en un plazo de apenas seis años, con legiones de chinos a cargo de los aspectos técnicos.

El Consejo Nacional de Universidades anunció cambios drásticos en los planes de estudio, que incluirían el chino mandarín y nuevas carreras relacionadas con el canal, hidrología, oceanografía, ingeniería náutica. La agricultura debía orientarse a producir los alimentos preferidos por los chinos.

Pero aún había más. En ese mismo plazo empezarían a funcionar también un oleoducto, un ferrocarril inter­oceánico de alta velocidad, una autopista de costa a costa, un megaaeropuerto, un puerto marítimo automatizado en cada extremo del canal, nuevas ciudades, complejos de turismo, zonas de libre comercio. Aladino es un personaje chino, y también el genio que vive dentro de la lámpara maravillosa. Ahora este tenía nombre. Wang Ying.

Las preocupaciones de Francisca empezaron cuando llegó a sus manos el Acuerdo Marco de Concesión e Implementación del Canal de Nicaragua, transformado en la Ley 840 por la Asamblea Nacional en un plazo récord de 72 horas. El texto apareció primero en inglés en ‘La Gaceta’ el lunes 24 de junio de 2013. Es algo que no sucedía desde que William Walker, el filibustero que se apoderó del país en 1855 y se hizo elegir presidente, publicaba en ese idioma sus leyes y decretos en ‘El Nicaragüense’, el periódico oficial de entonces.

Ahora ella conoce el texto de cabo a rabo. “Nos comenzamos a reunir 10, 20 productores campesinos a valorar cada artículo, y nos aprendimos la ley. Memorizamos los 25 artículos porque teníamos que contrarrestar todas las mentiras que el Gobierno decía. Por ejemplo, la ley dice que el agua es la prioridad para el canal, pero vimos que el gran lago Cocibolca iba a volverse un pantano”.

La alarma fue creciendo en la medida en que más campesinos se sumaban a aquellos círculos de estudio, ahora en diferentes comarcas. Todos se sentían amenazados. “Estaban nuestras tierras en riesgo, y dijimos: ‘Esto no puede ser’. Comenzamos a organizarnos. El movimiento empezó en las colonias de La Fonseca, El Tule y Puerto Príncipe y se fue extendiendo poco a poco en la medida en que la gente fue conociendo la ley”.

Las cosas empeoraron cuando aparecieron los agrimensores chinos a medir las fincas. “Entraban sin permiso alguno a nuestras propiedades con la policía y el ejército escoltándolos. Ponían mojones y medían la casa y el terreno. Pero no nos decían ni explicaban nada. Íbamos nosotros a preguntar a los traductores cómo era eso posible si nosotros éramos los dueños de las tierras”.

Francisca aprobó apenas el tercer grado de primaria, pero los finqueros de su entorno siempre han confiado en sus consejos porque conocen su buen juicio y su honestidad. Y pensaron que ya que sabía aconsejarlos sobre cómo sembrar sus tierras, también sabría ponerse a la cabeza para defenderlas. Y no erraron. Es una dirigente nata que no pertenece a ningún partido político. Le han ofrecido llevarla a la cabeza de las listas de diputados, pero no le interesa.

Entonces surgió el Consejo Nacional en Defensa de la Tierra, Lago y Soberanía. “Como campesinos, nosotros no sabemos nada que no sea cultivar la tierra. ¿De qué vamos a vivir sin ella? El artículo 12 de la ley, en el inciso K, dice que cualquier persona que no tuviera título de propiedad a la fecha que fue hecha la ley no tiene derecho a un solo córdoba, de modo que esas tierras se las regalan al chino Wang Ying. Y, al mismo tiempo, le dan el Gran Lago de Nicaragua. Le regalan medio país. Le regalan la soberanía”.

El tratado tiene una duración de 100 años y no establece ninguna obligación para el concesionario más que un magro pago anual de peaje. Nicaragua renuncia a ejercer cualquier autoridad judicial, administrativa, laboral, de seguridad, migratoria, fiscal y monetaria en los territorios concedidos al canal en favor de HKND, la compañía de Wang Ying inscrita en Gran Caimán. Y las reservas del Banco Central quedan en garantía de cualquier incumplimiento del Estado.

La lucha del general Sandino contra la intervención militar de Estados Unidos entre 1927 y 1933 dejó una marca indeleble en el país: la defensa de la soberanía nacional. Pero en la ceremonia de la firma del tratado, Ortega hizo su propia interpretación: “Si hay pobreza, si hay extrema pobreza, si hay dependencia económica, no hay soberanía…”.

El 22 de diciembre de 2014 Wang Ying dio por inauguradas las obras. El acto se celebró en una finca ganadera cerca de la desembocadura del río Brito, sitio escogido como salida del canal al océano Pacífico y vecino del lugar donde se construiría uno de los juegos de esclusas. El otro juego estaría del lado del mar Caribe, del lado de Nueva Guinea. De por medio, el Gran Lago de Nicaragua, cuyo lecho sería excavado a la profundidad suficiente para dar paso a los buques de 400.000 toneladas de peso, capaces de cargar cada uno 18.000 contenedores.

Se calzó el casco amarillo de protección y echó a andar la primera de las retroexcavadoras que lucían en fila, listas para empezar a abrir la gran zanja que partiría en dos a Nicaragua. Tres años después, el Gran Canal se disuelve en la bruma de la mentira más colosal inventada nunca en Nicaragua.

Lo que aquellas máquinas hicieron fue remozar un viejo camino rural de seis kilómetros de largo hasta la costa. Hoy, sobre el camino, otra vez abandonado, ha crecido el monte. En la época de lluvias es imposible transitarlo debido a los lodazales. Unas cuantas vacas pastan allí donde deberían estarse construyendo a ritmo febril las esclusas.

Mejor que el canal nunca llegue a construirse, piensa Francisca, para que no destruya el país ni destruya el Gran Lago ni acabe con el agua potable de Nicaragua. Pero no es suficiente con eso. “Wang Ying anda con un cheque en blanco en la mano. Puede vender el territorio de Nicaragua a cualquiera, porque a él se le entregó de balde. Los nicaragüenses tenemos que organizarnos y lograr que se derogue esa ley y la concesión”.

“Claro que es una lucha difícil, pero la lucha hace milagros”, dice. Hasta ahora el Consejo para la Defensa de la Tierra ha organizado 85 marchas en demanda de la derogación del tratado en distintas regiones del país, con recursos y medios que aportan los propios campesinos. Y ya han anunciado la marcha número 86, que culminará en la ciudad de Juigalpa el 22 de abril, Día de la Tierra.

En octubre de 2015 el Gobierno trató de impedir a toda costa que la marcha llegara a Managua cerrando carreteras, atacando a las caravanas con fuerzas antimotines y grupos paramilitares, tomando prisioneros a lo largo de las rutas. Pero los campesinos lo consiguieron y lograron desfilar, aunque diezmados, por algunas calles de la capital.

Un año más tarde, en noviembre de 2016, aprovechando que el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, se hallaba en Managua, lo intentaron de nuevo. Pero esta vez la orden fue no dejarlos salir de Nueva Guinea. Los puentes de los caminos rurales fueron destruidos con palas mecánicas para que no pudieran pasar los camiones cargados de campesinos, que fueron atacados con gases lacrimógenos, balas de goma y balas de verdad.

“Si hubiera visto todo aquello lleno de antimotines armados de fusiles”, recuerda. “Se veía que era gente verdaderamente mala. Nosotros decíamos: ‘Son como las maras’. Quién sabe de dónde los traen, porque empezaron a tirarnos balas sin piedad, como si fuéramos enemigos en una guerra. Estábamos subidos a los camiones cuando nos atacaron a balazos. Las bombas lacrimógenas reventaban dentro de los camiones. La gente empezó a ahogarse y tuvimos muchos heridos”.

Le han ofrecido dinero, pagarle sus tierras a un precio elevado a cambio de que deje la lucha. Nunca ha aceptado. “¿Cómo quedaría mi corazón de saber que yo estoy en otro país con mucho dinero pero que en Nicaragua nada se arregló porque yo negocié? Le he pedido a Dios que me dé fuerza, y espero no caer nunca en el error de traicionar a tanta gente humilde”.

Ahora le han llegado a proponer que se siente a hablar a puerta cerrada con Ortega, pero también lo rechaza. “No tenemos necesidad de ir a hablar con él para que derogue la ley del canal. En sus manos está: él la puso, él puede quitarla. Hasta que no retiren esa ley no vamos a vivir con tranquilidad ni vamos a dejar de luchar”.

Perseguida, bajo amenaza de cárcel, acosada, le pregunto al despedirnos si no tiene miedo. “Pues fíjese que a raíz de ver tantas injusticias creo que yo ya no sé si existe el miedo”, responde después de pensarlo un momento. “La verdad es que el miedo que yo más siento es el de dejar de hablar o de luchar por temor a lo que me pueden hacer. Entonces me digo: ‘Si nadie se va a hacer piedra en este mundo, todos vamos a morir’. Y algo que hemos platicado entre nosotros los campesinos es que es mejor morir luchando que morir mendigando y fuera de las tierras que nos pertenecen”.

#hemeroteca #fascismo | Homófobo, culturista y nacionalista: así es el ultra del Betis que agredió a un hombre en Bilbao

Imagen: El Español / M.H.
Homófobo, culturista y nacionalista: así es el ultra del Betis que agredió a un hombre en Bilbao.
El agresor responde a las iniciales de M. H., según apunta 'El Diario de Sevilla'. La Ertzaintza lo identificó, pero no lo detuvo al no ser denunciado. Fue líder del grupo bético ‘Supporters’ y estuvo detenido por otra agresión homófoba en Sevilla.
El Español, 2017-04-28

12:45 horas. Plaza Nueva de Bilbao. La mañana se desarrolla con total normalidad. Hasta que llegan dos simpatizantes del Betis. Uno de ellos graba y el otro se dirige a un ciudadano que aguarda junto a su perro sentado en una terraza. Le llama “Gabilondo”, le pregunta retóricamente si es “proetarra” y actúa: le echa un vaso encima, le da un puñetazo, una patada y le intenta dar otro golpe mientras el hombre corre a refugiarse en el bar. Los compinches ríen y disfrutan. Posteriormente, la Ertzaintza identifica al agresor como M. H. -según ‘El Diario de Sevilla’-, pero la víctima no presenta denuncia y lo dejan en libertad.

Esta mañana, tras dejarle en libertad, la Policía Autonómica abrió un atestado e imputó al hincha bético y a los dos amigos que le jalearon y grabaron el vídeo un presunto delito de "trato degradante".

M. H. se presentó en Bilbao -y ante la opinión pública- por casualidad. El hincha del Betis, exlíder del grupo verdiblanco ‘Supporters’, ni tenía entrada ni viajaba con el club al partido que su equipo disputaba con el Athletic este jueves en San Mamés. Había acudido allí por su propio pie junto a un amigo para seguir el partido -se desconoce si con un ticket comprado por otra vía o no-, y nadie se hubiera enterado de no ser por su fechoría.

No obstante, no es la primera vez que aparece en la prensa por este tipo de 'espectáculos'. Su ideología, que nada tiene que ver con el Betis, lo ha llevado en múltiples ocasiones a ser el protagonista tras todo tipo de incidentes. Es nacionalista, homófobo y culturista, tal y como se puede ver en su página de Facebook, donde se le ve posando y entrenando en el gimnasio, y donde también enseña todos sus tatuajes y una máscara que parece la de Bane en Batman y que, como poco, le atribuye una pinta poco amable.

Homofobia, Führer y Hogar Social Madrid
El 29 de noviembre, la Policía Nacional ya lo detuvo por otro incidente. Entonces, agredió a un joven en una zona de ambiente gay en Sevilla. Lo vio, se acercó, pensó que era homosexual y le atacó: le dio un puñetazo en la cara e intentó rematarlo después con una botella. Sin embargo, el agredido, que después declaró no ser homosexual, pudo salir airoso tras el incidente y presentar una denuncia.

El incidente quedó recogido como “delito de odio” y se le imputó por un delito de homicidio en grado de tentativa, más otro de atentado a agente de la autoridad, debido a que se resistió al ser detenido -tuvieron que intervenir hasta 11 agentes- y causó lesiones a algunos policías. Finalmente, salió de prisión, pero con una orden de alejamiento de los recintos deportivos de Sevilla.

Desde entonces, ha protagonizado algunos incidentes más. Por ejemplo, durante el mes de marzo, la Guardia Civil trató de detenerlo después de que el ultra del Betis se saltara un control policial e intentara atropellar dando marcha atrás a un motorista del instituto armado. Sin embargo, consiguió huir y quemó el coche con el que había llevado a cabo este nuevo ataque. Eso sí, la Guardia Civil dio con él en Matalascañas mientras Manuel veía el partido entre Betis y Osasuna.

De nuevo, fue puesto en libertad. Eso sí, antes de ser detenido, grabó un vídeo en el que se sacaba una bala, teóricamente de la Guardia Civil. Muchos incidentes que han llevado a los foros de béticos a mostrar su disgusto con que M. H. vaya representando los colores del Betis, aunque ya no sea ni abonado.

Algo que a M. H. no le cohíbe para mostrarse muy activo en las redes sociales. En su cuenta de Twitter, pueden verse mensajes de odio contra otras aficiones e, incluso, retos para las famosas 'quedadas' para pegarse entre hinchadas. También hay algún tuit en el que muestra su apoyo al controvertido grupo Hogar Social Madrid y otros en los que pide el regreso de Adolf Hitler. 

Y TAMBIÉN…
El largo historial violento del ultra Herrera.
El radical de ultraderecha, identificado como autor de la agresión a un hombre en Bilbao, ha pasado por la cárcel por otra paliza.
El País, 2017-04-28

#hemeroteca #discriminaciones | El Supremo anula el despido de una profesora de un colegio religioso tras someterse a una fecundación 'in vitro'

Imagen: Google Imágenes
El Supremo anula el despido de una profesora de un colegio religioso tras someterse a una fecundación 'in vitro'.
La sentencia obliga a su readmisión y al pago de los salarios de tramitación.
Europa Press | El Mundo, 2017-04-28
http://www.elmundo.es/sociedad/2017/04/28/5903301a22601d4f738b4581.html

La Sala de lo Social del Tribunal Supremo ha declarado nulo, por discriminatorio, el despido de una profesora que se encontraba en una fase avanzada del proceso de fecundación 'in vitro'. El órgano judicial ha tomado esta decisión después de que el colegio el Salvador-Maristas de Bilbao, donde la mujer ejercía como profesora de infantil, no acreditara que la causa del cese no estuviera relacionada con dicho tratamiento médico. Por este motivo, la sentencia obliga al centro a readmitirla y al pago de los salarios de tramitación.

La sentencia dada a conocer este viernes por el Tribunal Supremo incide en que la congregación religiosa titular del centro, el Instituto de los Hermanos maristas de la Enseñanza, que reconoció la improcedencia del despido, no ha ofrecido una justificación "objetiva y razonable" ni tampoco "suficientemente probada" de que su decisión de prescindir de la profesora se debiera a razones ajenas al tratamiento médico. Por ello, se considera que se ha vulnerado el derecho fundamental de la docente a la no discriminación por razón de sexo, tal y como alegó la mujer en su demanda.

La trabajadora despedida, con antigüedad desde 2005, se había sometido a diferentes tratamientos de fertilidad de reproducción asistida desde 2009 e inició el último de ellos en mayo de 2014, una circunstancia que era conocida por el centro. Un mes más tarde le comunicó por escrito su despido alegando causas económicas.

En el momento de ser despedida, los óvulos fecundados 'in vitro' ya habían sido implantados en el útero de la mujer. Sobre las circunstancias económicas del centro, la sentencia detalla que la unidad infantil y de guardería obtuvo pérdidas durante 2012 y 2013, pero los resultados de explotación del colegio durante ese tiempo fueron positivos.

El juzgado de lo Social Número 1 de Bilbao y el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco declararon el despido improcedente, condenando a la empresa a su readmisión o al abono de una indemnización de 34.037 euros, sin salarios de tramitación. Entendieron que, aunque existían indicios de que la actuación empresarial pudiera resultar discriminatoria por razón de sexo, tales indicios quedaron desvirtuados por las causas imputadas en la carta de despido.

Discriminación
El Tribunal Supremo, en cambio, estima el recurso de casación para la unificación de doctrina de la profesora y aclara que en este caso no se pretende equiparar la situación de una mujer sometida a fecundación in vitro, a la que aún no le han implantado los óvulos, con la que está embarazada, sino que lo que se discute es la licitud o no de un despido, cuando hay indicios de que obedece al hecho de que la trabajadora está sometida a un tratamiento específico de reproducción asistida, por lo que puede haberse producido una discriminación.

En este supuesto, la Sala de lo Social explica que corresponde al demandado aportar una justificación objetiva y razonable, suficientemente probada, de las medidas adoptadas y de su proporcionalidad. Esto puede hacerlo probando que su comportamiento no ha provocado la violación de ningún derecho fundamental del trabajador o demostrando la existencia de algún tipo de circunstancia de entidad suficiente para justificar el acto empresarial que excluya cualquier sospecha de trato discriminatorio.

La conclusión que llega la Sala es que la congregación religiosa titular del colegio no ha acreditado que las causas del cese fueron completamente extrañas a la vulneración alegada por la trabajadora. Así, subraya la sentencia, que en ningún momento intentó justificar la procedencia del despido lo que podría haber eliminado cualquier sospecha de comportamiento discriminatorio, sino que reconoció expresamente su improcedencia.

Ese reconocimiento, añade la Sala, cuyos efectos procesales en el plano de un despido ordinario podrían ser perfectamente entendibles, no lo eran cuando de lo que se trataba era de dejar patente que en la actuación empresarial existía una "justificación objetiva y razonable" de la decisión extintiva adoptada; justificación que necesariamente tenía que estar "suficientemente probada" por mandato de la propia ley. A este respecto, afirma que esto resulta objetivamente imposible en este supuesto en el que la empresa reconoce paladinamente que el despido era improcedente.

"Mal puede sostenerse que una actuación no ajustada a derecho -reconocida así por su propio autor- constituya una justificación razonable y objetiva de la cuestionada decisión extintiva que, además, resulte proporcionada en función de las circunstancias concurrentes. Antes bien, el despido producido no cumple con la exigencia legal que excluya el móvil discriminatorio ante un claro panorama indiciario de vulneración del principio de igualdad denunciado por la trabajadora", afirma la Sala Cuarta.

Para el Supremo, la propia carta de despido no se refiere expresamente a la existencia de causas económicas que motivan el despido, sin cifrar cantidad alguna, por más que mencione la necesidad de reducir el déficit en las aulas de niños de menos de dos años. En este sentido, señala que el déficit de la sección infantil-guardería -aun importante- hay que ponerlo en conexión con la existencia de resultados positivos en la explotación global.

Por último, la sentencia resalta el hecho de que más de la mitad de la plantilla sean trabajadoras y gran parte de éstas sean madres con hijos "tiene que ver muy tangencialmente con los indicios discriminatorios que se sustentan en el sometimiento de la trabajadora a reiterados tratamientos de fertilidad desde el año 2009 y, finalmente al ciclo de reproducción asistida que coincide temporalmente con la decisión extintiva", concluye la resolución.


Comunicado con relación a la sentencia dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Supremo.
Maristas · El Salvador Ikastetxea, 2017-04-28
http://www.maristasbilbao.com/content/nota-de-prensa

Con relación a la sentencia dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, que revoca la dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de fecha 21 de julio de 2015, “Hermanos Maristas de la Enseñanza - Provincia Ibérica”, Institución Titular del “Colegio El Salvador Maristas”, de Bilbao, quiere manifestar:

a) La causa del despido de la trabajadora se debió a la decisión de reducir el déficit económico existente en el nivel de enseñanza de Educación Infantil donde dicha trabajadora venía desarrollando su actividad. Así lo expresó literalmente la citada sentencia de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de fecha 21 de julio de 2015. Así mismo, la sentencia del Juzgado de lo Social nº 1 de Bilbao de fecha 7 de abril de 2015 hizo constar que el Colegio “ha acreditado que el despido se justifica por la necesidad de realizar un ajuste en la plantilla por razones económicas”.

A la trabajadora se le ofreció con anterioridad al despido otro puesto de trabajo en el Centro, ofrecimiento que no aceptó.

b) Aunque la sentencia del Tribunal Supremo revoque las citadas, en ningún momento manifiesta que la causa del despido la constituya el sometimiento de dicha trabajadora a tratamientos de fertilidad por lo que, cualquier interpretación de esta sentencia que anude la causa del despido directamente a dicha situación personal es errónea y no acorde con el contenido de la sentencia. Al respecto, es justo hacer constar que en nuestros Centros existen y han existido numerosos casos de personas con tratamientos de fertilidad, habiéndose ofrecido por parte de la Institución todas las facilidades para ello.

c) Es claro y notorio el compromiso de esta Institución con los valores humanos, con el desarrollo de la persona en todas sus dimensiones y con los derechos de todos los trabajadores, hombres y mujeres. Refiriéndonos en concreto al “Colegio El Salvador Maristas”, ha quedado acreditado en el procedimiento judicial y consta este preciso dato también en la sentencia del Tribunal Supremo, que su plantilla se compone mayormente de mujeres que de hombres y, de éstas, en su mayoría son madres.

#hemeroteca #homofobia | Human Rights Watch denuncia "abusos y hostigamiento" a solicitantes de asilo LGTBI en Ceuta

Imagen: El Diario /
Human Rights Watch denuncia "abusos y hostigamiento" a solicitantes de asilo LGTBI en Ceuta.
La organización internacional exige al Gobierno el cese de "la política de facto que bloquea a la mayoría" de demandantes de protección en la ciudad autónoma. "Los solicitantes de asilo LGTBI que huyeron de contextos de intimidación y hostigamiento homofóbico en su país de origen enfrentan abusos similares en Ceuta, tanto en el centro de inmigración como en las calles", denuncia HRW.
El Diario, 2017-04.28
http://www.eldiario.es/desalambre/Human-Rights-Watch-LGTBI-Ceuta_0_637986484.html

Human Rights Watch (HRW) ha denunciado el "hostigamiento y abusos" a los que están expuestos los solicitantes de asilo LGTB en Ceuta, por lo que ha exigido a las autoridades españolas su traslado urgente a la península. De esta forma, la organización internacional pide al Gobierno el cese de "la política de facto que bloquea a la mayoría" de demandantes de protección en la ciudad autónoma.

La investigadora de HRW Judith Sunderland viajó a finales de marzo a la ciudad autónoma para analizar el estado de los derechos humanos en la ciudad fronteriza española. “Los solicitantes de asilo LGTBI que huyeron de contextos de intimidación y hostigamiento homofóbico en su país de origen enfrentan abusos similares en Ceuta, tanto en el centro de inmigración como en las calles”, ha afirmado la directora asociada para Europa y Asia Central de la organización.

“España debería trasladar a estas personas a centros de acogida en la península, donde pueden obtener los servicios y la asistencia que por derecho les corresponden”, ha apuntado.

Según personal del Centro de Estancia Temporal de Ceuta, actualmente hay entre 70 y 80 solicitantes de asilo en el centro de Ceuta, de los cuales al menos 10 han pedido asilo alegando discriminación por su orientación sexual o identidad de género.

Según recuerda la ONG en un comunicado, durante su visita al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes -el 28 y 29 de marzo-, había 943 residentes y "muchos de los cuales vivían en grandes tiendas instaladas en lo que anteriormente había sido una cancha de baloncesto dentro del predio, mientras otros dormían en salas que deberían usarse para clases o actividades grupales".

La ONG denuncia la difícil situación que atraviesan los solicitantes de asilo LGTBI al chocarse con "ataques y hostigamiento" en el lugar donde esperan dejar a un lado los obstáculos a vivir su orientación sexual y orientación de género en libertad. Un miembro del personal contó a Human Rights Watch que otros residentes suelen “burlarse, hostigar y atacar” a las personas LGBT que solicitan asilo. “Muchos no aceptan compartir una habitación con un homosexual. O los hostigan aquí o pelean fuera del centro”, recoge en su comunicado la ONG.

La ONG recoge el caso de Ahmed (nombre ficticio), procedente de Marruecos. Según explica, huyó de su país porque "sufría amenazas de su familia y de la policía". No obstante, asegura que está recibiendo el mismo trato por parte de otras personas que se alojan en el CETI. "Ellos me dicen que si me ven afuera [del centro] me van a pegar", relató Ahmed a HRW. "Me atacan, y yo escapo. Una vez, en noviembre o diciembre, uno me pegó". Tanto Marruecos como Argelia criminalizan la actividad sexual con consentimiento entre personas del mismo sexo, y prevén para esto una pena de hasta tres años de prisión y multas.

Por ello, la ONG exige al Gobierno de España el traslado urgente a la Península de las personas que solicitan asilo en Ceuta, quienes actualmente se ven bloqueados en la península ibérica generalmente hasta la resolución de su solicitud, un proceso que puede extenderse hasta dos años. Según Hunman Rights, esta política " está diseñada para disuadir las demandas de los solicitantes de asilo".

Tal y como recuerda HRW, los migrantes que no piden asilo son trasladados con mayor fluidez a la Península, con una orden de expulsión bajo el brazo. "Allí son asignados a centros de detención mientras se encuentra pendiente su deportación o a refugios gestionados por organizaciones no gubernamentales. Sin embargo, a los solicitantes de asilo en general no se les permite trasladarse", añade.

"La evidencia sugiere que las autoridades ofrecen una dura alternativa a las personas que necesitan protección, al exigirles que manifiesten su necesidad y permanezcan meses o años en una situación indefinida en Ceuta, o que corran el riesgo y pidan asilo recién después de haber sido trasladadas al territorio continental, cuando ya tienen una orden de expulsión en mano", critica Sunderland.

Francisco (nombre ficticio) es una de las personas cuyo traslado se retrasa. El ciudadano marroquí de 30 años vive en el CETI hace 14 meses, apunta HRW. Su familia lo echó cuando tenía 12 años debido a su sexualidad. Había sido violado por dos hombres en un basural cuando todavía era adolescente, y golpeado y detenido por la policía, relata la organización.

"Llegó a un punto límite cuando un primo, con quien Francisco había vivido después de que aquel regresara tras vivir algunos años en el extranjero, se puso en su contra tras enterarse de que era gay", explican la ONG.

"Me vine a Ceuta. No me quedaba más remedio que pedir asilo. Pero aquí está muy mal. Estoy desesperado. Ceuta me parece igual, como en Marruecos", ha confesado Francisco a HRW. "Una vez estaba en la playa, un tío un poco mayor me ofreció un porrito. Dije que no. Él quería abusar de mí, pero no quería, y me tiró una piedra y me pegó un puño. Fui a la policía. Al inicio no quisieron tomar la denuncia. No hicieron nada, lo veo siempre ahí…", lamenta el solicitante de asilo.

Desde HRW, recuerdan que el CETI no es un lugar adecuado para demandantes de protección internacional por motivos de orientación sexual o identidad de género. "Las mejores prácticas para la acogida de personas identificadas como solicitantes de asilo LGBTs incluyen alojamiento en habitaciones individuales, traslados a centros más pequeños, capacitación específica para el personal y facilitación del acceso a organizaciones LGBT y redes de apoyo", enfatizan desde HRW.